'Solo el ahorro de los colombianos
mitiga el riesgo de racionamiento': Ideam

Las lluvias actuales no son suficientes para evitar un apagón, dice su Director.

Ómar Franco, director del Ideam

Ómar Franco, director del Ideam.

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Gobierno
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yamid amat
marzo 13 de 2016 - 08:37 a.m.
2016-03-13

El fenómeno del Niño comenzó ya a debilitarse. Así lo anunció el director general del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), Ómar Franco.

“La temperatura en el océano Pacífico comenzó a descender y eso está provocando una disminución del calor en la región Andina y en la zonas del Caribe”, explicó Franco. Sin embargo, advierte que aunque el Niño es un fenómeno de variabilidad climática natural, la disminución de su intensidad no significa que todo vuelva a la normalidad.

“Colombia ya no será nunca más el país que fue climatológicamente”, sostiene Franco, y notifica que el cambio climático es irreversible y que el país tiene que prepararse para enfrentar todas las embestidas que por exceso de producción de gas carbónico (CO2) vendrán en el inmediato futuro.

El Niño llegó a Colombia en marzo del 2015. Hoy, un año después, ‘alista maletas’ para irse, pero su desaparición definitiva solo ocurrirá en mayo. En consecuencia, el director del Ideam advierte que si no seguimos ahorrando energía en lo que resta de marzo y casi todo abril, enfrentaremos problemas.

“La acción de prevención para evitar un apagón como el de 1992 ha dado resultado. Pasamos de 290.000 hectáreas incineradas durante el Niño 97-98 a 136.000 hectáreas en el evento 2015-2016. Pasamos de 180 municipios con desabastecimiento crítico de agua en el 97 a 78 municipios hoy, que estamos atendiendo. En 1997, el país solo contaba con 243 cuerpos de bomberos; hoy son más de 700, con un presupuesto que pasó de 800 millones a 31.000 millones de pesos”.

¿Si se han logrado tantos avances, por qué estamos en emergencia?

2015 fue el año más caliente de los últimos 35 en Colombia, coincidente con el año más cálido de la historia mundial. Tuvimos una anomalía de aumento de temperatura en el año 2015 de 0,85 grados Celsius, y eso trajo consigo impactos dramáticos. Los ríos tienen los peores registros históricos de descenso de su nivel. Además, fue el año menos lluvioso en los últimos 35 años en Colombia. El fenómeno del Niño 2015-2016 es el más fuerte en la historia de Colombia en cuanto a déficit de lluvias. Es un fenómeno natural que rompió todos los registros históricos.

¿La temperatura en las ciudades también aumentó?

Hubo temperaturas hasta de 45 grados, por ejemplo, en Puerto Salgar; Natagaima superó los 44 grados, y Bogotá registró hasta 24,5 grados, acercándose a la más alta desde su fundación. Muchas regiones del país pasaron 5 o 6 grados por encima de los promedios históricos. Tunja llegó a 24,5 grados de temperatura. Subieron Pasto y ciudades de clima frío donde hay mayor cantidad de radiación. En precipitación registramos un 30 por ciento menos de lluvia en promedio para el país, pero hubo regiones hasta de 40-50 por ciento menos de lluvia.

¿Y la situación de los ríos?

Registran el nivel más bajo de la historia. El Magdalena está en un caudal de nivel mínimo; llegó a estar a menos de 20 centímetros de nivel a la altura de Barrancabermeja. El río Cauca, a la altura de La Virginia, alcanzó a estar en 16 centímetros. Las quebradas, los ríos, las microcuencas aportantes al río Magdalena disminuyeron su caudal casi en un 60-70 por ciento. Eso trajo como consecuencia la afectación de ecosistemas de bosques y humedales del país asociados a la conservación de agua. Si agregamos que perdemos más de 140.000 hectáreas de bosques al año a causa de la deforestación, el panorama respecto de la conservación de ecosistemas productores de agua hace más crítica la situación.

¿Qué origina esta tala de bosques tan alta?

Incendios de la cobertura vegetal, minería ilegal, cambio del uso de suelo para ganadería o agricultura, aprovechamiento ilegal de madera, cultivos ilícitos e, infortunadamente, infraestructura no planificada.

¿Cuándo termina este Niño?

En este momento, el Niño se encuentra en la fase de debilitamiento, lo cual ha permitido contar con las precipitaciones registradas en los últimos días; lluvias propias del mes de transición a la primera temporada de más lluvias del primer semestre en la región Andina. Sin embargo, se estima que estas lleguen ligeramente por debajo de los promedios históricos para dicha región, mientras que para la región Caribe la temporada de lluvias se consolidará en mayo. Se estima que el Niño finalice en mayo.

Pero ya ha comenzado a llover en todo el país…

Por supuesto. Un incremento de humedad proveniente de la Amazonia reactivó las lluvias en el centro y sur de la región Andina, trayendo consigo precipitaciones de variada intensidad, lo que ha permitido un ligero incremento en los niveles de los ríos y la recuperación del porcentaje de humedad en el suelo. Abril y mayo serán meses en los que se tendrá mayor frecuencia e intensidad de las lluvias en las regiones Andina y Caribe, mientras que en la Orinoquia se registrará en este periodo el inicio de la temporada de lluvias del año.

¿Al comenzar el debilitamiento del Niño y ya con las lluvias que usted dice que vendrán en abril, no hay riesgo de racionamiento?

Se reduce el riesgo de racionamiento, siempre y cuando los colombianos ahorremos agua y energía, ya que las lluvias registradas en los últimos días solo han amortiguado el déficit notorio que venían teniendo los ríos del país que alimentan los embalses de generación, que hoy están en un volumen útil para generación cercano al 27,5 por ciento de su capacidad.

¿Pero se están ya recuperando?

Todavía no porque algunos como en el Valle del Cauca y Tolima, por ejemplo, llegaron a una condición crítica; sin embargo, las lluvias que están empezando a caer vienen poco a poco estabilizando el sistema hídrico aportante, requiriéndose por lo menos entre 20 y 30 días de lluvias significativas en términos de la persistencia e intensidad para su recuperación.

¿Los ríos todavía no llegan a niveles normales?

No, aún no. Porque llegaron a estar incluso por debajo de los niveles mínimos históricos, como en Honda, Puerto Salgar, Puerto Berrío y Barrancabermeja, para el río Magdalena. Para el Cauca, los sitios más críticos fueron La Victoria (Caldas) y La Virginia (Risaralda). Por esta razón, si los colombianos no somos conscientes y se ahorra agua y energía, la recuperación del sistema hídrico del país va a demorar. El país tiene que entender que este tema es de solidaridad, apoyo, respaldo. Aquí no amerita absolutamente ningún otro análisis; es un problema de todos los colombianos. Ahorrar energía es una responsabilidad de todos, independientemente de lo que pensemos.

¿Ese ahorro tiene que seguir el mes de marzo completo?

Marzo completo, y yo estimaría que buena parte de abril.

¿Cree que las condiciones climáticas del país están cambiando para siempre?

Sí, claro. Las temperaturas y el régimen de lluvias vienen cambiando en espacio y tiempo. El país no puede seguir subestimando la información técnica que produce el Ideam en tiempo y clima, ya que no somos tan solo un pronóstico, como muchos nos ven, sino que somos la autoridad técnica y científica del cambio climático en Colombia. Tenemos que entender que la climatología en el país ha cambiado y si no la incorporamos a los instrumentos de planificación sectorial y desarrollo del país, vamos a estar siempre atendiendo emergencias.

¿El país no va a volver a ser lo que era?

No. Ha cambiado y viene cambiando. Lo que pasa es que muchos actores del desarrollo no se han dado cuenta. El Ideam el año pasado entregó a los 32 departamentos los escenarios de cambio climático 2010-2100, documento que da cuenta del comportamiento de las temperaturas y lluvias en cada región del país para los próximos años. Eso de que no hay información para tomar decisiones es un mal cuento.

¿Los efectos del Niño sobre nuestros bosques cuáles han sido?


Devastadores. Más de 140.000 hectáreas comprometidas en pastos, bosques y rastrojos de cultivos en Tolima, Valle, Cundinamarca, Santander, Boyacá y Magdalena, entre otros. Lo preocupante de esta cifra es que el 98 por ciento de dichos eventos son causados por el hombre, es decir, nosotros mismos estamos acabando con nuestros recursos. La falta de conciencia ambiental es una pena.

¿140.000 hectáreas es qué porcentaje en el país?

Es aproximadamente el 90 por ciento del área urbana de Bogotá.

¿Qué está haciendo el Ideam en materia de cambio climático?


El Instituto, con el apoyo del Pnud y por supuesto del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y todas las instituciones del Sistema Nacional Ambiental, viene construyendo la tercera comunicación de cambio climático, documento técnico-científico que define los escenarios de cambio, el inventario nacional de gases efecto invernadero, la definición de acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, el análisis de vulnerabilidad, así como la definición de acciones de educación, formación y sensibilización de públicos.

¿Y a dónde van esos estudios?


Esos análisis científicos asociados a la evolución y al comportamiento climático en Colombia deberían ser incorporados desde ahora en temas de planificación sectorial como ambiente, investigación agrícola y pecuaria, energía; en temas asociados a diseño de infraestructura como carreteras y navegación; así mismo, en gestión del riesgo de desastres, salud pública, educación e industria y comercio. Es claro que el Ideam es una institución totalmente trasversal al desarrollo del país.

¿Las carreteras que estamos construyendo están reconociendo condiciones climáticas?


No olvidemos que en 2010-2011 con el fenómeno de La Niña el país perdió más de 10 billones de pesos, y entre los renglones más afectados estuvo la infraestructura porque no estábamos preparados para un fenómeno tan fuerte e intenso como este; luego no puede haber ninguna actividad productiva en Colombia que no reconozca los análisis de variabilidad climática y cambio climático del Ideam. Eso tiene que entenderse.

¿Cuál es la vulnerabilidad del sector agrícola respecto del cambio climático?

De acuerdo con el ‘Estudio Nacional del Agua’ elaborado por el Ideam en el 2014, el 70 por ciento de los distritos de riego se encuentran ubicados en zonas de alta vulnerabilidad por desabastecimiento hídrico. De este escenario es de donde se debe partir para discutir temas asociados a agua y agricultura. Un panorama preocupante con relación al agua en el país tiene que ver con el aumento progresivo de la demanda del recurso hídrico vs. la oferta natural. Ya existen regiones con una alta presión sobre el agua. Un ejemplo de lo anterior son las regiones Andina y Caribe, en donde se concentra la mayor densidad poblacional y que solo tienen el 22,4 por ciento del agua superficial de Colombia. Es decir, poca agua para resolver todas las necesidades sectoriales.

¿Diría que al Ideam no le dan la importancia que tiene?

Para mí, el Ideam es la columna vertebral del desarrollo en Colombia. Provee información de manera permanente y gratuita para investigaciones, inversiones públicas y privadas, así como para diseños de política pública. El Gobierno Nacional, consciente de ello, está fortaleciendo la infraestructura tecnológica del Ideam como nunca antes en la historia del Instituto, con inversiones que ascienden a 52.000 millones de pesos, representadas en la adquisición de 457 estaciones hidrometeorológicas en tiempo real y tres radares meteorológicos para estudios precisos de tiempo y clima.

¿Si el caudal de los ríos sigue creciendo, si comienza la época de lluvias, si sigue debilitándose el Niño, pasamos el susto?

Si ahorramos, sí. Si no ahorramos, vamos a tener dificultades porque estamos en el límite, estamos caminando sobre el filo de la navaja.

¿Hace falta el esfuerzo final del mes de marzo?

Marzo y buena parte de abril. El agua que le llega al embalse está por debajo de lo normal en marzo y en abril, y recién en mayo podríamos tener los embalses recuperados.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO