‘Ajustes al sistema eléctrico deben ser técnicos y sin afanes’

Los expertos del sector explican que se demostró que es fuerte y funciona, pero necesita retoques en muchos aspectos para hacerlo más confiable. 

Guatapé

La entrada de la cuarta parte de Guatapé el primero de mayo ayudará a reforzar el sistema.

Gobierno
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Portafolio
abril 04 de 2016 - 09:25 p.m.
2016-04-04

Después de que el presidente Juan Manuel Santos descartó un racionamiento en el país, de las críticas al sistema eléctrico, a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), de la salida del Ministro de Minas y Energía, ahora sí se hace necesaria la discusión pausada, sesuda y técnica que pedían los analistas y conocedores del sector.

Esto, tal y como lo propuso Jorge Pinto, director de la Creg, a Portafolio hace un par de semanas, en el sentido de que después del fenómeno de ‘El Niño’, “lo lógico, sensato, lo técnico es que nos sentemos todos aquellos que han hecho críticas y discutamos qué elementos ven negativos o positivos, o por qué debe ser o no, y analizar pros y contras”.

Todos los analistas coinciden en que es un tema delicado, que la discusión se tiene que dar con tiempo y ojalá con expertos internacionales del sector. “No es una discusión de cuatro gatos diciendo qué hacer en un par de horas”, aseguró un experto del ramo que no quiso ser identificado.

“Hay que hacer ajustes, con tranquilidad y racionalidad”, pide por su parte Luis Ernesto Mejía, ex ministro de Minas y Energía.

Destacan la fortaleza del sistema eléctrico colombiano, por lo que el objetivo no es cambiarlo sino practicarle los ajustes necesarios.

Entre los aspectos a revisar esta la canasta energética del país, compuesta en su mayoría por energía hidráulica (agua), cuando se estima que el fenómeno de ‘El Niño’ va cada vez a ser más frecuente.

Para esto, habría que revisar el último plan de expansión de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), mediante el cual se establece que al 2029 la capacidad energética instalada del país se amplíe principalmente en generación térmica a base de carbón con alrededor de 1.000 megavatios, en generación eólica en el norte de La Guajira del orden de 1.200 megavatios, en generación hidráulica cercana a los 1.500 megavatios, en aproximadamente 500 megavatios para proyectos solares, geotérmicos, biomasa y en 700 megavatios de generación menor.

“Ahora se demostró que se necesita más composición térmica”, afirma otro conocedor del tema.

Juan Benavides, investigador de Fedesarrollo, aclara que en este aspecto el Ministerio de Minas y Energía debe recuperar el liderazgo para dar todos los incentivos necesarios para el desarrollo de esta clase de energía, tanto en las inversiones en el sector como en las importaciones.

Un analista del sector explica que además de esto se deben hacer ajustes en aspectos como la falta de representación de todos los actores de la cadena, no solo de los generadores, repasar el cargo por confiabilidad, el precio de escasez, el mercado de contratos de largo plazo que demostró no ser competitivo, las políticas de gas (hay más de 2.000 megavatios que usan gas y resulta que no lo hay cuando más se necesita).

Pero lo más importante para esta persona que ha trabajado por décadas en el sector es fortalecer un mecanismo de vigilancia de la competencia en el mercado mayorista (como sucede en otras partes del mundo) y que también pueda ejercer poder de mercado para precios.

Por su parte el exministro Luis Ernesto Mejía subraya que hubo muchas opiniones apocalípticas y el sistema funcionó como estaba previsto a pesar de un ambiente totalmente difícil como el fenómeno de ‘El Niño’, el daño de Guatapé y la salida de algunas térmicas en momentos cruciales.

Sostiene que los ajustes del sector deben ser de tres tipos. Uno, introducir de una vez por todas una mayor actividad de la demanda en la formación de los precios, y para eso se necesitan mecanismos financieros de cobertura a futuro; segundo, modificaciones al cargo por confiabilidad y por ende al precio de escasez, y tercero, planear la expansión del sistema con más tecnologías para darle una mayor confiabilidad.

Para Mejía, también hay que modificar ciertos aspectos de la Creg, como mejorar la posibilidad de que los expertos puedan participar en ella y después salir a otros puestos.

Esto implica mejorar su autonomía e independencia, agenda regulatoria, mejoras en términos, de dobles instancias y tiempos.

Para otro conocedor del sector, un problema importante en la actualidad es la Procuraduría investigando por motivos políticos en los despachos de la entidad, ya que “nunca se van a conseguir nuevos directores por el miedo a ser investigados, lo que desistitucionaliza y acaba con todo”.

Alejandro Castañeda explica que en el mediano plazo es prioritario un análisis juicioso del funcionamiento de la bolsa, la vinculación del sector financiero, los contratos de cobertura para la demanda, los futuros de energía, la remuneración a los servicios complementarios, entre otros.

Para el analista Alejandro Lucio, director de Óptima Consultores, se debe promover la participación de plantas menores (menores a 20MW) de capacidad instalada y auto y cogeneradores, entre otros aspectos.

Quejas por otro ajuste

Asoenergía, gremio que reúne a los grandes consumidores de energía eléctrica, manifestó su contundente rechazo a la propuesta de varios agentes del mercado según la cual se debe aumentar el precio de escasez, lo que supondría un nuevo aumento en las tarifas de energía, luego del incremento autorizado en octubre del año pasado para afrontar la crisis generada por el fenómeno de ‘El Niño’.

Esa medida le significó a la demanda sobrecostos de $ 617.715 millones en el período comprendido entre octubre de 2015 y marzo de 2016. Tampoco aceptaron que se extienda la Resolución 178 de 2015 más allá de lo necesario, ya que está previsto que los precios citados rijan hasta finales de abril. Mediante la Resolución Creg 178 se estableció un “precio especial de escasez” de $470/kWh para las plantas que operan a base de combustibles líquidos, el cual regirá hasta finales de abril; y un piso de $302/kWh o “precio de escasez para las demás plantas”, muy superior al precio que se obtendría aplicando la fórmula definida originalmente por la Creg para tal efecto.