'El mayor riesgo de la paz es que el país siga igual’

Ricardo Santamaría, director de Reconciliación Colombia, buscará potenciar el trabajo desde distintas esferas de la sociedad para una paz duradera.

Ricardo Santamaría

Ricardo Santamaría, nuevo director de Reconciliación Colombia.

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abril 04 de 2016 - 07:06 a.m.
2016-04-04

Grande es el reto de Ricardo Santamaría, desde el miércoles pasado nuevo director de Reconciliación Colombia, que reúne los esfuerzos de un grupo nutrido de empresas, entidades y universidades en el posconflicto.

Santamaría, de 55 años, es periodista y politólogo e investigador en temas de posconflicto. Fue consejero de Paz, director del Plan Nacional de Rehabilitación (PNR), y embajador en Cuba, entre otros cargos.

¿Por qué Reconciliación Colombia pasó de ser plataforma de entidades a corporación?
Parece un asunto formal, pero no lo es. Ese es un vehículo importante desde el punto de vista jurídico y financiero para alcanzar nuevos objetivos y recaudar fondos. Igualmente, constituimos un fondo de inversión para financiar proyectos, que no teníamos antes.

Usted ha sido asesor del Gobierno en los diálogos con las Farc. ¿Su cargo actual qué tan cerca lo pone del mismo lado?
Reconciliación Colombia es una iniciativa del sector social, de la sociedad civil, que agrupa a 81 organizaciones. Entre ellas hay entidades de cooperación, universidades, ONG y empresas. Yo estuve 20 meses como asesor del equipo negociador del Gobierno y luego me fui a hacer un año sabático en Estados Unidos, pero toda mi vida he trabajado y servido en temas de reconciliación, algunas veces dentro del Gobierno, pero muchas, por fuera. Los últimos 15 años han sido en proyectos privados.

¿Qué tan independientes son?
Reconciliación Colombia es independiente del trabajo de la Habana, y esto es muy importante porque desde el mismo momento en que nos constituimos se dijo que sin importar los resultados de las conversaciones con las Farc, que esperamos lleguen a buen puerto, íbamos a trabajar por la reconciliación y por construir una cultura de respeto, empatía y solidaridad. Somos independientes del Gobierno, pero aliados en proyectos específicos de reconciliación en los territorios.

¿Cuál es su alcance?
El alcance es nacional. El primer año fue un trabajo de diálogos regionales en los que se identificaron unos 600 proyectos que ya existían a nivel de la sociedad civil y con una incidencia directa en la reconciliación. Se hicieron visibles en nuestra página web, libros, encuentros regionales y reportajes en medios. Ahora, uno de nuestros proyectos es hacer la macrorrueda en agosto, en Cali, donde se reunirán algunos de estos proyectos y otros para compartir las mejores prácticas y que conozcan las agencias de cooperación. Algunos están en zonas de conflicto antiguas, de desplazados o desmovilizados, pero hay otras más allá.

¿La idea es potenciar lo que ya se está haciendo?
Un objetivo es trabajar sobre lo ya construido. Sabemos que no somos los primeros, sino que hay organizaciones de hasta tres décadas trabajando en los territorios, como Prodepaz, Corpovisionarios y otras. Lo que buscamos es que esa acción colectiva sea más integrada y potente, que inspire a otros.

¿Les ve futuro a los diálogos con el Eln?
Bienvenidos todos los guerrilleros a la política sin armas. Vemos con optimismo este momento y estamos trabajando en temas de reconciliación para que estos acuerdos de paz signifiquen un nuevo momento de unión nacional, para lograr objetivos de transformación y progreso de las familias y la economía.

¿Qué riesgos ve en estos dos procesos?
En esta etapa de construcción de paz estable y duradera –lo que se ha llamado posconflicto– el riesgo es que todo siga igual, que nada cambie y que nos sigamos comportando de la misma manera; que no haya una transformación de la sociedad. Ahí está justamente el papel de Reconciliación Colombia.

¿Cuáles son los requisitos de una paz sostenible?
Entendemos que con la firma de los acuerdos no se terminan todos los conflictos de Colombia. Tenemos muchos temas en términos del presupuesto, de la lucha contra la pobreza, de mejorar la justicia, y el reto es que todo eso se tramite sin violencia, en democracia y libertad. Es un momento para que se fortalezcan todos los espacios de participación y unión nacional.

HOJA DE RUTA DE LA CORPORACIÓN
Lo claro es que Reconciliación Colombia tiene trabajo para rato. La entidad formuló un plan estratégico de acuerdo con varias prioridades: desarrollar el Fondo de Reconciliación Colombia, para los proyectos; la macrorrueda de Cali, en agosto próximo; está también el proyecto ‘Cree en la Reconciliación’ para impactar grupos y comunidades desde el plano espiritual y religioso.
‘La reconciliación es nuestro cuento’ tiene énfasis en miembros de comunidades educativas publicas y privadas, bajo la convicción de que son el pilar en la reconciliación. ‘Juégatela por la reconciliación’ promueve valores de reconciliación a través del deporte –ya coordinan con más de 30 fundaciones que tienen que ver con fútbol y reconciliación–. Además hay iniciativas de sensibilización y comunicación, así como para elaborar pactos por la reconciliación.