‘Al frente están los bomberos, no los que causaron el incendio’: Juan Carlos Echeverry

El gobierno de Santos responsabilizó al de Uribe, que autorizó la construcción de Reficar, por los sobrecostos de la Refinería.

El ministro de Minas y Energía, Tomás González; el presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry; el presidente de Reficar, Reyes Reinoso, y el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas durante la rueda de prensa en las instalaciones de Ecopetrol.

El ministro de Minas y Energía, el presidente de Ecopetrol, el presidente de Reficar y el ministro de Hacienda, durante la rueda de prensa en las instalaciones de Ecopetrol.

Gobierno
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Pedro Vargas
febrero 11 de 2016 - 08:11 a.m.
2016-02-11

“Al frente de ustedes están los bomberos de esta situación y no los que causaron el incendio”, afirmó sin preámbulos el presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, al comenzar la rueda de prensa acerca de los sobrecostos en la construcción de Reficar.

Minutos después fue el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, quien aseveró que Reficar, como muchos de los proyectos del gobierno de Álvaro Uribe Vélez “eran a mano alzada, cálculos de servilleta”.

El ministro de Minas y Energía, Tomás González, subrayó que los sobrecostos del proyecto ocurrieron por una mala planeación y por la “escogencia de un contratista sin ninguna experiencia en la construcción de refinerías”.

Esa fue la explicación del gobierno de Juan Manuel Santos al escándalo sobre la construcción de la refinería de Cartagena ayer en las instalaciones de Ecopetrol: responsabilizar al gobierno de Álvaro Uribe por la mala planificación, tipo de contrato de obra y escogencia del contratista. De allí los sobrecostos: unos justificados y otros por corrupción que deben ser aclarados.

Según el Ministro de Hacienda, los problemas de Reficar tienen muchísimo que ver con la escogencia de un pésimo contratista (CB&I), bajo una modalidad perversa (gastos reembolsables), cuando el proyecto se debió haber hecho con la modalidad de llave en mano.

Esto resultó muy perjudicial para un proyecto que no estaba adecuadamente planificado -continuó Cárdenas-, además de que CB&I demostró grandes dosis de improvisación: no logró consolidar los equipos idóneos y no estuvo a la altura del desafío, de la envergadura y exigencias de la refinería.

Echeverry aclaró que cuando se aprobó el proyecto en el 2009, la ingeniería de detalle era de cero por ciento, cuando comenzó el gobierno Santos llegó a 22 por ciento y en el 2012 a 25 por ciento, “solo entonces se supo cuánto iban a ser los costos cercanos y reales”.

En el momento en que se detectó el desfase se decidió continuar con la obra pues resultaba más costoso para la nación dejar un proyecto con un lucro cesante tan grande y sin terminar.

Cárdenas admitió que un estudio de la junta directiva llegó a la conclusión de que revocarlo era exponer a Ecopetrol a unas demandas que probablemente perdería.

Pero desde ese mismo momento, a sabiendas de las muchas fallas, se comenzaron a preparar las reclamaciones para con CB&I, se contrató un equipo de abogados que han preparado todos los argumentos para poder acceder a esas reclamaciones, “muchas de ellas asociadas a las ineficiencias de la contratista”, prosiguió Cárdenas.

Pero Reyes Reinoso, presidente de Reficar desde finales de 2012 y quien estuvo junto a los tres ministros, advirtió que hay que mirar con lupa los sobrecostos pues, por ejemplo, durante ‘La Niña’ se presentaron lluvias que inundaron todo el terreno, paros laborales y una deficiente planificación.

Desde el 2012 se tomaron unos correctivos específicos: se contrató a una nueva gerencia con experiencia en refinerías, que se fueran a vivir en Cartagena, y una consultoría externa para vigilar los avances de ahí en adelante, semana a semana. Hasta ese año se había avanzado 22 por ciento de la obra, en los dos años siguientes, con la nueva administración se avanzó 72 por ciento.

El resultado es que, de acuerdo a los tres ministros y al Presidente de Reficar, es una refinería moderna y digna de mostrar, “es una megaobra. La primera refinería de América Latina que en el momento carga 80.000 barriles día, en semanas será de 140.000 barriles, y tiene una gran expectativa de creación de valor para Ecopetrol y el país”, subrayó Echeverry.

El Ministro de Minas y Energía sostuvo que la refinería es muy importante para la seguridad energética del país porque le saca mucho más valor agregado al petróleo (97%), puede recibir un crudo más pesado (la mayoría del que se explota en el país), tiene mayor capacidad de producción, permite sustituir importaciones generando combustibles de mayor calidad y es amigable con el medioambiente.

Reyes afirma que se establecieron conversaciones con la contratista para llegar a un acuerdo en las reclamaciones y de no ser así, se llevaría a un arbitraje.

US$1.100 MILLONES DE UTILIDADES

Reyes Reinoso, presidente de Reficar, citó que la refinería funcionando a pleno, con una carga de 58 millones de barriles por año, generaría entradas por unos 6.800 millones de dólares con utilidades de 1.100 millones.

El ejecutivo declaró que el endeudamiento por la construcción de la refinería llega a unos 5.000 millones de dólares, de los cuales 3.000 son con la banca y 2.000 con la casa matriz, Ecopetrol.

Durante la construcción se generaron 34.000 empleos, 95 por ciento de ellos colombianos.

En la operación empleará a unas 2.000 personas.