S&P rebajó a negativa la perspectiva crediticia de Colombia

La rebaja sugiere que el Gobierno debe agilizar medidas.

Petróleo

Los bajos precios del crudo han minado los ingresos del Gobierno además de generar una escasez de dólares, lo que ha devaluado a la tasa de cambio.

Gobierno
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portafolio.co
febrero 18 de 2016 - 01:59 p.m.
2016-02-18

La agencia calificadora de riesgo crediticio Standard and Poor’s (S&P) revisó a la baja la perspectiva que tiene sobre la calificación crediticia de Colombia de “estable” a “negativa”. Sin embargo, la nota soberana del país se mantuvo en “BBB”, que tenía vigente desde abril de 2013.

Esta revisión se explica por el deterioro del panorama de crecimiento, la situación fiscal y el balance de cuentas externas que se deriva de proyecciones menos optimistas en el precio del petróleo por parte de la calificadora. La previsión de S&P contempla precios de 40 dólares para este año.

La perspectiva negativa implica que existe una probabilidad de 33 por ciento de que la calificadora internacional revisaría a la baja la calificación crediticia si la situación fiscal y las cuentas externas continúan deteriorándose más de lo que prevé.

En el escenario base de S&P se consideran ajustes de gasto, pero sobre todo ajustes de ingresos, los cuáles vendrían vía reforma tributaria. Aunque la agencia señaló que la discusión y trámite de esta se llevará a cabo después de que finalice la negociación del fin del conflicto armado.

Para S&P una demora o un desenlace adverso en el proceso dificultaría la posición del Gobierno para llevar a cabo reformas en el frente fiscal, que lo harían más vulnerable y deteriorarían el balance externo. Además, la ausencia de conflicto armado potencia el balance institucional y la eficiencia en la gobernanza.

Aunque el proceso de paz tenga un desenlace positivo, el país requiere de reformas, como la tributaria, que mejoren las cuentas fiscales. Otro punto para destacar es el efecto de las vías 4G para estabilizar el crecimiento económico bajo una coyuntura de bajos precios del petróleo.

La calificadora aprovechó para revelar algunas de las proyecciones sobre la economía colombiana. El crecimiento se desaceleraría en 2016 a 2,6 por ciento, pero se recuperaría en 2017 (3,3 %). Sobre cifras fiscales anotó que el déficit fiscal del Gobierno será de 3,0 por ciento del PIB este año y la deuda neta se estabilizaría en 36 % del PIB.

‘NO ES UNA SORPRESA, ES UN REGAÑO’


Muchos analistas concuerdan en que esta noticia no tomo por sorpresa al mercado porque los riesgos generados por la coyuntura internacional, marcada por el descenso continuo de los precios de las materias primas y la reducción del comercio global, se convirtieron en el ‘talón de Aquiles’ para las economías emergentes.

Y es que la economía colombiana no ha podido escapar de los efectos del desplome de los precios del petróleo, que ya marcan un retroceso de más de 70 por ciento desde mitad de 2014, lo que ha generado menores ingresos para el país.

Wilson Tovar, gerente de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores, señaló que esta rebaja en la perspectiva de calificación de la calidad crediticia del país estaba dentro de la agenda de S&P.

“Es claro que la renta nacional derivada de las ventas de crudo se redujo drásticamente en medio de la crisis mundial del sector energético. Además las expectativas sobre la recuperación de las cotizaciones internacionales de los hidrocarburos aún no son claras. Estos factores, junto a que el precio promedio del barril presentado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo inferior a los 40 dólares, indican que la situación del país venía deteriorándose”, explicó Tovar.

A pesar de que la calificadora internacional mantuvo la nota soberana en “BBB”, Tovar considera que esta es una “presión” adicional para que el Gobierno tramite y apruebe la reforma tributaria lo más pronto posible. Todo esto con la finalidad de mantener sanas las finanzas públicas.

Por su parte, Jalil Munir, economista jefe de Citibank para el área Andina, le comentó a Portafolio.co que este “campanazo de alerta” y "regaño" también es un llamado para que el poder ejecutivo inicie lo más pronto el trámite de la reforma tributaria ante el Congreso de la República.

Y aunque la situación económica global cada vez se complica más, en su momento los congresistas deben entender que es hora de tomar decisiones para evitar una baja en la nota soberana.

“En caso que la calificación sufra una rebaja, tanto el sector público como el privado no podrá seguir financiándose a tasas bajas como lo venían haciendo. Además, los inversores extranjeros mostrarían menor apetito por los activos locales”, puntualizó Munir.

Ante el anuncio de la revisión de la perspectiva, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, señaló que el país ha venido anticipando las medidas para afrontar los retos externos que causaron este cambio.

“El Gobierno no descarta la necesidad de ajustes adicionales de gasto en el mediano plazo, si éstos se identifican como necesarios para asegurar el cumplimiento de la Regla Fiscal”, agregó el alto funcionario.