El transporte, la gran prioridad
del sector gasífero colombiano

Gobierno facilitará inversión y regulación para construir gasoductos y llevar el hidrocarburo desde los campos hasta las redes de estaciones del país.

Actualmente, el servicio de gas natural beneficia a 565 poblaciones, 374 más que las atendidas en el año 2000.

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Gobierno
POR:
pedro vargas
marzo 18 de 2016 - 12:33 a.m.
2016-03-18

La Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) dio a conocer ayer su plan indicativo para el sector del gas, en el marco del congreso del gremio en Cartagena, el cual incluye prioridades como el transporte de gas, la confiabilidad del sistema y la construcción de una planta regasificadora en el Pacífico colombiano.

El tema del transporte es de máxima importancia pues hay mucho gas que no se puede sacar por no estar esos campos conectados al sistema de gasoductos nacionales. Jorge Valencia, director de la Upme anunció que respecto a los campos descubiertos en los departamentos de Córdoba y Sucre, Promigas ya está ampliando la capacidad de salida de ese gas hacia la costa Caribe colombiana. De la misma manera pidió darle salida al gas restante de Cusiana, que tiene como destino a Bogotá, para llevarlo hacia el suroccidente colombiano.

Respecto a la planta de regasificación que se construye en Cartagena, y que estaría en plena operación a comienzos del año entrante, afirma que con esta sería necesario hacer unas pequeñas variaciones para que el gas pueda fluir desde Cartagena hasta Barranquilla y no en sentido contrario, como lo hace ahora que se trae desde la Guajira. 

El Director de la Upme le pide al país que le pierda el miedo a la internacionalización del gas porque hasta cierto punto no se tiene la autosuficiencia de este combustible, ya que se espera que en los próximos años este llegue a un millón más de hogares adicionales.

De la misma manera, espera que los excedentes de gas, cuando no haya época de ‘El Niño’, se empleen para abastecer el interior del país, por lo que habría que subirlo hasta la estación de Ballenas, en la costa colombiana, hasta Barrancabermeja. Así mismo construir un gasoducto pequeño, para cubrir la demanda de los departamentos de Tolima y Huila.

La situación de reservas de gas apremia al país, pues si no se tuviera en cuenta la planta de regasificación de Cartagena, la oferta y la demanda se encontrarían dentro de dos años, pero con la entrada en servicio de la regasificadora se encontraría en el año 2023.

Este nuevo plan indicativo se realizó bajo dos nuevos mandatos ordenados por la ley, mediante el cual se incorporó el concepto de confiabilidad, que no se establecía en los análisis, se hacían análisis de incremento de demanda y de cómo se comporta la oferta.

Y el otro punto es que la regulación ahora establece que se adelanten obras de transporte no como una señal, sino como una obligación. Antes la regulación establecía que la obligación primera y única de la expansión del sistema era de los transportadores. No había nadie que los obligara a hacerlas.

“Ahora les podemos decir señores transportadores vamos a sacar un plan indicativo parecido al de expansión eléctrica. Si ustedes no las acometen el país las va a hacer. Se puede llamar a terceros”, explicó Valencia.

Por su parte, Jorge Pinto, director de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), afirmó que para agilizar el sector se aceptarán iniciativas con el esquema normal, por convocatoria y por iniciativa de los inversores privados.

La regasificadora del Pacífico

Jorge Valencia, director de la Upme, afirmó que el proyecto, con capacidad para procesar 400 millones de pies cúbicos, lo mismo que la de Cartagena, es casi una realidad porque los inversionistas, la empresa Pio S.A.S, tienen un proyecto bastante avanzado con permisos ambientales y trámites portuarios. Considera que este proyecto es prioritario para la seguridad energética del país ya que Cusiana empezará a declinar dentro de 10 años, por lo que estaría en riesgo la confiabilidad para el suroccidente del país.

Defiende el proyecto también por los costos, por lo que no tendrían que construir un gasoducto por valor de 700 millones de dólares con los problemas sociales y ambientales que enfrentan las obras en Colombia.

Planta regasificadora comenzará a operar en un año

Las obras de construcción de la primera terminal que tendrá Colombia para importar y regasificar Gas Natural Licuado (GNL) avanzan de acuerdo a lo previsto.

La Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC), encargada de la construcción y operación de la planta, informó, en el marco del congreso de Naturgas 2016, que los trabajos se encuentran en un 70 por ciento y la terminal entrará en operación el próximo diciembre y comenzará a operar en enero.

En operación, esta infraestructura le aportará a sus tres clientes (Termobarranquilla, Termocandelaria y Zona Franca Celsia) cerca de 400 millones de pies cúbicos de gas por día, con lo cual se pueden generar cerca de 2.000 megavatios de energía.

A la fecha, SPEC ha invertido unos 70 millones de dólares del costo total de la construcción, que está proyectado en 142 millones de dólares, sin contar la embarcación que tiene un precio que oscila entre 270 y 300 millones de dólares.

Pedro Vargas Núñez
Subeditor Portafolio
Cartagena