Sí a mayores impuestos, pero con tarifas justas: importadores de vino

Importadores entregaron una propuesta con la que se aseguran que el incremento sea en la proporción esperada, pero sin que se afecte el consumo.

Vino

Desde la industria se reconoce que se deben incrementar los impuestos para esta clase de licores, puesto que existe un rezago fuerte en materia tributaria.

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Economía
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agosto 18 de 2016 - 11:31 p.m.
2016-08-18

El Gobierno viene impulsando en el Congreso una nueva ley de licores con la que espera que se le dé un trato más equitativo al pago de impuestos de los licores. No obstante, la Asociación de Vinos de Colombia (Asovinos) considera que el esquema que se plantea impactará excesivamente a los importadores de vinos, dado que el tributo a pagar aumentará en cuatro veces. (Lea: Explorar en casa el mundo del vino)

Nelson Izaciga, director ejecutivo de la asociación, explica que, contrario a lo que se cree, los costos que acarrea la traída de vinos extranjeros al país van mucho más allá, de la puesta en puerto, el pago de impuestos y la logística para comercializarlos. “Hay que tener en cuenta que quienes importan vinos deben traer mercancía suficiente para no quedar agotados, y eso involucra unos costos de bodegaje que reducen las utilidades de quien lo trae al país y de quien lo vende”.

Sostiene que desde la industria se reconoce que se deben incrementar los impuestos para esta clase de licores, puesto que existe un rezago fuerte en materia tributaria; sin embargo, aclara que como está planteada la norma por Hacienda se afectará el consumo. “La ley impactará los precios de los vinos en cerca de un 35%, y hay que tener en cuenta que el presupuesto que se destina en Colombia para comprar vino está entre los $15.000 y los $30.000. Un incremento fuerte en el impuesto pondrá estas bebidas a competir con otros licores con mayor grado alcoholimétrico y terminará impactando el consumo”. (Lea: ¿Por que el vino importado sigue siendo caro, a pesar de que paga bajos impuestos?)

Añadió que los estratos tres y cuatro concentran el grueso de quienes consumen esta bebida, la cual, a su vez, es adquirida principalmente en las grandes superficies, por lo cual un incremento en el precio pondrá en desventaja su mercado frente a otras bebidas.
Izaciga dice además que si se contemplan los costos adicionales que tienen los importadores la utilidad bruta del negocio no es superior al 25%, de ahí que reconozca que un impuesto más alto sí es posible. “Lo que se le plantea al Ministerio de Hacienda es dejar el impuesto por grado de alcohol y diseñar un impuesto ad valorem, pero que este no sea fijo, sino progresivo dependiendo del costo de cada licor. Esto iría en un rango de entre 9% y hasta el 20%, con lo cual se puede cumplir con la meta de aumento en el recaudo sin que los precios a los consumidores se vean afectados”.

Del mismo modo, recordó que con la fuerte depreciación del peso el año pasado los importadores no les trasladaron a los consumidores dicho impacto, “fue asumido por los importadores para no afectar el consumo, porque lograr el crecimiento que hemos tenido en los hogares no ha sido fácil”, explicó Izaciga.

Finalizó diciendo que se han acercado a los demás involucrados en la venta de licores, entre ellos Fenalco, para mostrarles la propuesta que le hicieron llegar a las autoridades económicas.

De obtener el visto bueno de parte del Gobierno, se buscará que el Congreso introduzca cambios a la ley que hoy hace carrera en el Legislativo para que no se afecten ni los importadores ni la industria nacional, la cual, asegura, intentan proteger.

SE AFECTARÍAN EN EMPLEO Y EL CONSUMO DEL LICOR EN EL PAÍS

Asovinos asegura que los consumidores de vinos en los estratos tres y cuatro optarán por otra clase de bebidas con mayor grado alcoholimétrico. Sostienen que los importadores de vinos ya han contemplado la posibilidad de solicitarle al Ministerio de Trabajo la autorización de despidos masivos por cuenta de la imposibilidad para mantenerlos con el esquema tributario planteado.

Así mismo, aseguran que el contrabando de vino se dispararía en el país debido a los incrementos en los precios, y añaden que las limitaciones por condiciones de temperatura no sería impedimento para tal fin, dado que a Colombia no llega vino refrigerado.

Dicho contrabando sería factible a través del puerto de Buenaventura, que es el lugar a donde llegan la mayoría de los vinos argentinos y chilenos que se importan en el país.

Así mismo
, acuden a los beneficios para la salud con el consumo moderado del vino, a diferencia de otras bebidas con un mayor porcentaje de alcohol.

El Ministerio de Hacienda tendrá en sus manos la decisión final de si se acogen o no los cambios que proponen desde la asociación; al proyecto le queda cursar un debate adicional en la plenaria del Senado antes de convertirse en ley de la República.

MANTENER LA LEGALIDAD

Los importadores aseguran que gracia a la Ley 788 de 2002, la llegada de vino legal al país creció en cinco veces, y que por ello se busca evitar la fácil adulteración del mismo, mantener un nivel de precios acorde a la tasa de cambio, apoyar el crecimiento de la cultura gastronómica y proteger los volúmenes de consumo de la categoría, manteniendo las utilidades.