Poner más impuestos a los ricos no afecta la productividad

“El sistema tributario de Colombia no es muy progresivo según los estándares internacionales”, afirmó el economista francés, Thomas Piketty.

El economista Thomas Piketty.

El economista Thomas Piketty.

El economista Thomas Piketty.

Impuestos
POR:
ricardo ávila pinto
febrero 07 de 2016 - 12:07 p.m.
2016-02-07

Cuando el académico francés Thomas Piketty publicó ‘El capital en el siglo XXI’, su libro fue saludado como uno de los más trascendentales de los tiempos recientes. A través de un juicioso análisis cuantitativo y con un profundo conocimiento teórico, su autor demostró cómo la desigualdad entre las personas de más altos ingresos y los demás, viene en aumento en el mundo.

Las críticas a su planteamiento y a las soluciones propuestas no se han hecho esperar. Sin embargo, el profesor de la Universidad de París es toda una estrella en cualquier sitio. Así lo confirmó en la Universidad Externado de Colombia en donde dictó una conferencia ante un auditorio a reventar.

Poco después de hacer su intervención y antes de partir a Cartagena en donde participará en el Hay Festival, habló con Portafolio.

Su libro cita que Colombia es posiblemente el país más desigual del mundo…

Es muy sorprendente el resultado de un estudio que usa datos de declaraciones de impuestos y muestra como este país tiene probablemente el nivel más alto de concentración de recursos en el uno por ciento más rico de la población. Además, porque esta información puede estar subestimando la realidad dado que los datos del impuesto sobre la renta no son perfectos, debido a la evasión.

¿Cuál es su diagnóstico?

Para comenzar, necesitamos más transparencia. Eso quiere decir más acceso a estos datos para que la gente los conozca. En términos de la explicación, creo que tiene que ver con el hecho de que el sistema tributario de Colombia no es muy progresivo según los estándares internacionales. La tasa máxima del impuesto de renta es cercana al 33 por ciento y si esta se compara con la historia tributaria de otros países, se podrá ver que en las naciones más desarrolladas llegó al 70 por ciento o más durante largo tiempo. Es verdad que en Estados Unidos esa carga ha bajado mucho, pero esto es parte de la explicación de por qué la inequidad se ha incrementado allí. Adicionalmente hay que tener en cuenta que otros grandes componentes del ingreso, como los dividendos y las ganancias de capital, no son gravados correctamente. Estoy seguro de que muchos colombianos no quieren escuchar esto, pero si comparamos con otros esquemas de otros países, es así.

¿Qué opina del incremento en los niveles del IVA que en los países escandinavos es clave para el recaudo de impuestos?

Ellos usan el IVA como complemento a un sistema de impuestos progresivo, que incluye las herencias. En ese sentido el IVA no tiene problema. No obstante, yo estaría muy preocupado si Colombia, con una tasa impositiva relativamente baja y un impuesto sobre las sucesiones casi inexistente, solo estuviera pensando en subirlo y no hiciera reformas en el frente del impuesto sobre la renta.

Hace pocos días Oxfam afirmó que las 68 personas más ricas del mundo tienen la misma riqueza que la mitad de la humanidad. ¿Qué piensa usted de esto?

Esto está llegando muy lejos. Está bien tener personas millonarias, tener gente en la mitad y en la parte baja, siempre y cuando todos estén creciendo en sus ingresos con la misma velocidad. Pero si los de arriba avanzan cuatro veces más rápido que los de la mitad y los de abajo, esto crea problemas muy graves en la sociedad. El primero es en términos de cohesión social y estabilidad política, porque eso puede aumentar los incentivos a no colaborar con el fisco. Yo creo que nuestro sistema político y económico está basado en la idea de que todos pagamos impuestos y todos nos beneficiamos del crecimiento y del gasto público para que todos tengamos acceso a servicios públicos como la educación y la salud. Pero si hay un grupo en la cima de la pirámide que está escapándose de la regla común, entonces creo que nuestro sistema político y nuestro contrato social están en riesgo.

Mientras que la inequidad es un gran problema las tasas de pobreza disminuyen rápidamente, incluso en Colombia. ¿Cómo podría explicar lo que parece contradictorio?

La pobreza ha disminuido en muchos países y esa es una gran noticia, pero creo que nos podría ir aún mejor. Podríamos reducir la pobreza más rápido con la reducción de la inequidad.

No estoy diciendo que se necesita completa equidad, pues algún nivel de desigualdad es necesaria para la innovación y para el crecimiento. Hay que pagarle a la gente cuando está haciendo cosas importantes, pero no se les pueden pagar cantidades absurdas de dinero. América Latina tiene que entender eso. Cuando hay tales niveles de inequidad es difícil crecer de una manera sostenible.

La desigualdad actúa como un freno…

Si un país quiere llegar al estado de los países desarrollados entonces tiene que pensar más en la igualdad.

¿La inequidad es un mal negocio desde el punto de vista social?

En cierto nivel, sí.

Usted causó mucha controversia con la propuesta de incrementar los impuestos a un nivel muy alto…

La manera más importante para reducir la inequidad no es un sistema tributario sino la educación. Pero para tener los fondos necesarios para implementar una educación pública adecuada, se necesita un sistema de impuestos justo y sostenible. ¿Qué tan lejos debe llegar esto? Esa es la pregunta complicada. Lo que hago en mi libro es demostrar que los países desarrollados tenían niveles más altos que los de ahora, y cuando los redujeron la desigualdad aumentó. Creo que a los colombianos que se ganen más de un millón de dólares al año se les podría cobrar más de un 50 por ciento en impuestos porque la evidencia histórica lo demuestra. Entiendo que las élites no quieren que esto pase y algunas veces tratan de vender la idea de que eso sería malo para los pobres, pero la propuesta se debe poner a escrutinio público al menos. Esto es lo que hago en el libro: proveer información histórica para que la gente sepa de estos asuntos que nos han acompañado de muchos años atrás.

¿Cómo ve el tema de la evasión de impuestos y los paraísos fiscales?

Hay dos tipos de errores que deberíamos evitar. Uno de ellos es que digamos que no hay nada por hacer frente a los paraísos fiscales. Y el otro es que digamos que el problema ya ha sido resuelto y que la OCDE ya tiene un esquema que se basa más en la buena voluntad que en otra cosa.

Es decir…

Yo creo en el libre comercio, pero no se puede tener todo. Uno no puede tener un tratado de libre comercio con su vecino y robar su base tributaria sin algún tipo de monitoreo financiero. Esto no sería economía de mercado, esto sería una estafa. El problema es que en Europa y en otros países nos hemos acostumbrado mucho a tener libre comercio a cambio de ninguna regulación, entonces, en cierto punto, tenemos que empezar a poner sanciones reales si queremos progresar.

De las críticas que recibió su libro, ¿a cuál de ellas le encontró validez?

Todas las discusiones han sido extremadamente interesantes. El objetivo del libro fue provocar controversia y discusión. Entonces estoy muy contento con la respuesta. El libro ha tenido mucho más éxito del que me esperaba, pues ha vendido más de dos millones de copias en el mundo. Probablemente el limitante más grande del libro es que está muy enfocado en el mundo de los ricos: Europa, Estados Unidos, Japón. Dicen que debería hablar más de economías emergentes, y estoy de acuerdo con eso, pero la razón de por qué no lo hice es porque no tuve acceso a los datos. Sin embargo, uno de los puntos importantes del libro es que de alguna manera les puso presión a los gobiernos para hacerlo. México o Brasil han comenzado a hacerlo. Por último, el libro no es la palabra final en este tema, yo seguiré escribiendo otros.

¿Cuál sería el ideal de país en términos de lo que usted plantea en el libro?

Hay mucho que aprender de todos los países. Yo estoy muy vinculado con Europa y creo en la Unión Europea y en el modelo europeo.

¿Y los países escandinavos?

Claro que si, en los niveles altos impositivos con servicios públicos muy eficientes… En el caso de Francia algunas veces, hay altos niveles de impuestos pero no se tiene la eficacia de los servicios públicos que se tiene en Suecia o Dinamarca.

¿Cuál es su percepción acerca de Colombia y el proceso de paz?

Me gustaría aprender más sobre Colombia, pero estoy impresionado por la transición que se está dando. He tenido una gran discusión acerca de cómo va el país y de cómo mejorar el sistema judicial y demás. Es impresionante cómo una nación que viene de semejante época de violencia, avanza y crece. Creo que el impacto en el PIB va a ser más positivo de lo que algunas veces escuchamos en algunos cálculos. Mi intuición es que Colombia se va a beneficiar mucho de la paz.

EN FRANCIA SE ELEVÓ EL IMPUESTO A LA RENTA…

No creo que haya tenido un impacto negativo un 75 por ciento de impuestos sobre las personas que se ganaban más de 1 millón de euros anuales. No creo que la productividad de los empresarios franceses haya disminuido, aunque esa no es una discusión tan relevante. Creo que el gran tema en Francia es que la Zona Euro no está funcionando muy bien porque tener una moneda común en 19 diferentes países, con 19 deudas diferentes, 19 tasas de interés diferentes, en las que los mercados financieros pueden especular y en donde hay 19 impuestos sobre la renta diferentes en competencia uno con el otro para que las grandes corporaciones inviertan en sus países… este es el verdadero punto que se debe abarcar.