Banca debería limitar financiación a proyectos de infraestructura

Estudio de Anif destaca que la solidez del sector peligraría en caso de que se eleve la exposición bancaria del 7% actual a más del doble. 

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El programa de construcción más ambicioso de los últimos años en Colombia, permitirá las conexiones nacionales que tanta falta le hacen al país.

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Portafolio
julio 30 de 2017 - 07:27 p.m.
2017-07-30

La solidez financiera de la banca colombiana podría pasar a terrenos negativos, si estos siguen elevando su exposición financiera en proyectos de infraestructura. La conclusión la hace el centro de estudios económicos Anif, en un documento realizado para Bancolombia, entidad que le consultó acerca de la viabilidad de continuar recargando su financiamiento en el sector bancario local.

Lea: (Confianza de banca local e internacional en programa 4G se mantiene).

VARIEDAD DE RIESGOS

En principio, Anif dice que “no luce recomendable para el sector, si quiere preservar su solidez hasta ahora bien ganada, pensar en elevar la exposición bancaria, en estos proyectos, del actual 7% hacia un desafiante 16% - 18% del total de la cartera comercial bancaria”.

Lea: (Colombia, líder de la región para APP de infraestructura).

Lo anterior, con base en los riesgos que traen consigo estos megaproyectos, además de que la prospectiva es que los bancos nacionales aporte el 50% de la financiación, lo cual “luce exigente, dadas las elevadas exposiciones del sistema financiero, siendo particularmente vinculante el copamiento del ‘cupo-sector’ hacia el rango mencionado de la cartera frente al 7% actual”, señala.

Lea: (‘Infraestructura debe cuidar la confianza que le tiene la banca’).

A propósito de este panorama, la Asobancaria –a través de un cuestionario– le aseguró a Portafolio que si bien para la banca local resulta vital seguir apoyando la financiación de estos proyectos, “se hace necesario que el Gobierno ajuste la legislación actual, definiendo claramente asuntos relacionados con temas de inhabilidad sobreviniente, nulidad de un contrato de APP, licencias ambientales, sociales y consultas previas”.

Además, el gremio señaló que “los diversos problemas que se han presentado con la financiación, y bajo la coyuntura, es posible que se generen demoras para concretar los cierres financieros pendientes”.

Incluso, indicó que tras el escándalo Odebrecht, las entidades siguen analizando la viabilidad de incluir cláusulas de incumplimiento y responsabilidad de las partes en los contratos que se suscriban con los concesionarios.

En esto coinciden la agremiación y el centro de estudios, siendo el último enfático en que la exposición bancaria a la que se verían sometidos los bancos nacionales –de seguir desembolsando los recursos al ritmo que lo han hecho– requerirá esfuerzos complementarios.

DESAFÍOS Y ESFUERZOS

Entre estos, se destacan, el reciclaje de capital bancario, mediante esquemas de titularización, y el mayor financiamiento por medio del mercado de capitales (fondos de deuda), “pero bajo la adopción de mecanismos novedosos como los Reits”.

Estos últimos son fondos inmobiliarios creados para que las grandes inversiones fueran accesibles también a pequeños inversores, concepto que se aterrizaría al sector de infraestructura.

Igualmente, Anif propone que es viable la profundización de los llamados mini-perms, es decir aquellos créditos de corto plazo con pagos concentrados en unos 6 a 7 años, “buscando refinanciamientos tempranos, por la vía del mercado de capitales”.

Estas salidas se dan, en parte, como respuesta a que la situación se ha agravado pues los contratistas están adquiriendo recursos por préstamos comerciales tradicionales, lo que implica hacer el análisis de sus estados financieros, “e infortunadamente, algunos han expresado reserva para suministrar toda la información requerida”.

Igualmente, señala que si el financiamiento de las vías 4G se incluye en la cartera total de la banca, este índice se les aumentaría en 2,3% (primera ola), 1,9% (segunda ola) y 2,9% (tercera ola e iniciativa privada), efecto que reduciría el dato a 89,1%, cuando a septiembre del 2016 estaba en 95,5%.

De allí la importancia del tema, sobre todo porque el gremio Asobancaria concluyó que “el grado de participación –que tendrán en el futuro– dependerá en buena parte de las características de los proyectos y el nivel de exposición de la cartera de las entidades en el sector”.

En Twitter: @SLondonoV