La edad de oro de los materiales de construcción

Este sector de la minería duplicará su producción durante la próxima década, principalmente por la ejecución de vías 4G.

Las vías 4G dan un fuerte impulso a la demanda de materiales.

Esta industria crecerá a un ritmo de entre 6 y 10 por ciento durante los próximos 10 años.

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Infraestructura
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febrero 15 de 2016 - 11:42 a.m.
2016-02-15

Un verdadero ‘boom’ vivirá la industria de los materiales de construcción en el país en los próximos 10 años, cuando doblará su producción desde los 160 millones de toneladas hasta los 320 millones por cuenta del incremento de la construcción y, principalmente, de los proyectos de infraestructura 4G.

Esto porque según Carlos Fernando Forero, director general de Asogravas, el crecimiento de esta industria se mantendrá entre el 6 y 10 por ciento durante la próxima década, al igual que lo ha hecho en los últimos cinco años.

El sector ha calculado que en los solos proyectos de 4G, se necesitarán unas 74 millones de toneladas adicionales de materiales de construcción.

Forero reveló un estudio, el más completo hasta ahora, realizado junto con la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) y el Ministerio de Minas y Energía, el cual detalla que la demanda de materiales de construcción en los principales 24 centros urbanos del país aumentará desde los 47 hasta los 71 millones de toneladas al 2025.

La capital del país es la ciudad de mayor demanda de materiales de construcción actualmente y será la que más consuma en el 2023, con 18,56 millones de toneladas; seguida por Medellín con 10,7 millones de toneladas, Barranquilla (5,38), Cali (4,38) y Bucaramanga (4,24).

Curiosamente, las ciudades que más consumirán materiales de construcción per cápita en el 2023 serán las mismas que lideran el escalafón en la actualidad, en su respectivo orden: Bucaramanga con 3,7 toneladas por habitante, seguida por Yopal (3,5), Montería (3,7), Cartagena (2,9) y Cúcuta (2,7).

Forero sostiene que el gran reto de la industria es acceder a materiales cercanos a los centros urbanos, pues no se pueden sacar de cualquier parte ya que a partir de los 50 kilómetros de distancia el transporte los vuelve muy costosos.

En este sentido, Bogotá es la más afectada, pues la distancia promedio de los centros de extracción se halla a 75 kilómetros, seguida por Ibagué (61), Popayán (58), Riohacha (56) y Barranquilla con 47 kilómetros.

Lo que ha obligado, enfatiza el Presidente de Asogravas, a traer material de departamentos como Tolima, a más de 100 kilómetros de distancia, en los que el transporte es dos o tres veces más costoso que el mismo material.

“Hay que revertir la tendencia de traer materiales desde distancias tan lejanas. Al final va a ser muy difícil mantener esos costos. Por eso proponemos racionalizar los planes de ordenamiento territorial y que los alcaldes sepan en dónde están las fuentes de materiales”, asevera Forero.

El Director General del gremio destaca que el control sobre la extracción es difícil, pues en el país la mitad de las unidades productivas son informales y explotan un 30 por ciento del total del material, lo que quiere decir que el 70 por ciento de ese material es formal.

Algunos de los problemas que enfrenta el sector son las llamadas autorizaciones temporales de material, mediante las cuales las empresas de obra civil pueden obtener material de construcción cuando no hay fuentes cercanas, siempre y cuando no haya un título minero vigente.

Esa licencia se autoriza en 30 días a partir de su solicitud, la entrega la Agencia Nacional Minera (ANM) y está cubierta con el permiso ambiental. “Tenemos serios reparos a ese procedimiento ya que es un ejercicio que hace el contratista en el cual saca material del subsuelo, no tributan valor agregado porque no hay compra-venta y el Gobierno lo está reglamentando”, manifiesta Forero.

El líder gremial aclara que debido al crecimiento del sector y la disponibilidad de recursos, las puertas están abiertas para todos aquellos que quieran invertir con capital o abrir nuevas operaciones donde los proyectos lo demanden, en una industria que será la de mostrar en la minería del país.

INDUSTRIA DE $2,4 BILLONES ANUALES

Es una industria superintensiva en movimiento de tierra, actividad extractiva y excavación que explota materiales de construcción como arenas, gravas, ravillas y triturados que se usan para producir concreto, mezclas asfálticas, bases, subbases y balastros para vías férreas.

Son muy abundantes a lo largo y ancho del territorio nacional.

Los volúmenes de importaciones y exportaciones son mínimos. Es muy local y genera unos 2,4 billones de pesos anuales.

Pedro Vargas Núñez
Subeditor Portafolio