Entrevista con el presidente de la Financiera de Desarrollo Nacional | Infraestructura | Economía | Portafolio

Se necesitan $ 130 billones para las obras que siguen a las 4G

Presidente de la Financiera de Desarrollo Nacional hace una radiografía sobre los retos que le esperan al país en materia de infraestructura.

Clemente del Valle

"Los $ 5,8 billones de la venta de Isagén, elevan nuestra capacidad de apalancamiento a $ 25 billones', dice el funcionario.

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Portafolio
diciembre 06 de 2016 - 11:22 p.m.
2016-12-06

La seriedad de las instituciones y las entidades colombianas le facilitaron abrir camino para conseguir recursos billonarios y así, invertir en infraestructura. Sin embargo, ahora el reto es seguir resolviendo las necesidades en esta materia. El presidente de la Financiera de Desarrollo Nacional, Clemente del Valle, habló con Portafolio sobre los retos y las oportunidades en esa materia.

¿Cómo cierra el año?

Cerramos con balance muy positivo. Los logros evidencian una estrategia acertada y la solidez del programa, como también la efectividad de los productos innovadores introducidos y la confianza en Colombia y sus instituciones. En financiación directa, tenemos comprometidos $ 2,7 billones en deuda senior, líneas de liquidez, bonos, garantías bancarias y 4 fondos de deuda.

¿Cuáles fueron los logros en financiación?

Concretamos la participación de una multiplicidad de fuentes nacionales e internacionales para los cierres financieros de la primera ola, por un monto de $ 13,2 billones (24 % internacionales, 48 % banca local, 18% inversionistas institucionales y 10% FDN).

Igualmente, mejores condiciones de financiación, como ampliar los plazos a 18 años promedio y tasas de financiación competitivas. Y un liderazgo en Latinoamérica en financiación vía mercado de capitales. Por primera vez en Colombia, se hizo una emisión internacional de bonos para proyectos de infraestructura.

¿Ahora qué viene?

Continuar trabajando en movilizar recursos mediante financiación directa y otorgamiento de productos financieros que mejoren el perfil crediticio de los proyectos, para conseguir financiación de otras fuentes.

Crear mecanismos y productos para reciclar parte de la capacidad de la banca local e internacional, así como para mantener su apetito de financiación. También, seguir ampliando la base de jugadores.

En estructuración, continuar trabajando con las regiones y ciudades en proyectos de transporte e infraestructura urbana, y en proyectos de APP de infraestructura social.

¿Cuáles son los retos para completar la financiación de las 4G y de las APP IP?

Partimos de una plataforma positiva, pero falta por financiar cerca de $ 30 billones del programa 4G.

Debemos profundizar el mercado de capitales e impulsar nuevos instrumentos como compra o titularización de cartera y bonos de refinanciación, que permiten liberar capacidad de la banca, así como viabilizar la participación de bancos, que hasta el momento no lo han podido hacer por los plazos impuestos por Basilea 3.

¿A qué se debe el lapso entre el cierre financiero de la ANI y el definitivo?

A la maduración de los proyectos en su fase de preconstrucción, pues son adjudicados de forma muy temprana y requiriendo compra de predios u obtención de licencias ambientales, entre otros. El cierre ANI debe darse 11 meses después de la adjudicación, cuando los proyectos aún están en una fase intermedia de preparación y no tienen todo listo para que los financiadores comprometan capital.

Hay quienes dicen que a la FDN le ha faltado más audacia para recortar esos tiempos...
Los tiempos dependen de la maduración de los proyectos, esto no lo controla la FDN. Es difícil para el sector financiero comprometer capital contra el flujo de la obra cuando no se conocen todos los riesgos. No obstante, hemos tratado de ser un facilitador y también ayudamos con créditos puentes para lograr más agilidad.

¿Cómo ve los retos de la infraestructura en el país después de las 4G?

Las necesidades de recursos son enormes para la próxima década. Se requiere cerca de $ 130 billones para financiar el PMTI, accesos a las ciudades e infraestructura de transporte urbano, y la capacidad de financiación local es limitada.

Es necesario desarrollar instrumentos que faciliten reciclar fuentes, ampliar los jugadores locales e internacionales, aprovechar el mercado de capitales, trabajar en la integración de la Alianza del Pacífico, promover mayor eficiencia en la administración de los fondos de pensiones públicos e incentivar el desarrollo de las rentas vitalicias.

¿Tiene la FDN la capacidad de apoyar esa nueva etapa?

Los $ 5,8 billones de la venta de Isagen, que ya ingresaron $ 2,5 billones a nuestro patrimonio, elevan nuestra capacidad de apalancamiento de $ 20 a $ 25 billones, lo cual potencia nuestro rol movilizador para alcanzar cerca de $ 100 billones procedentes de otras fuentes que se requieren para financiar todo el programa.

¿Cómo evalúa la respuesta del sector financiero en este esfuerzo?

Ha estado a la altura de las circunstancias y del enorme reto que impone la financiación del proyecto de infraestructura más grande de Latinoamérica. Bancos que tradicionalmente no participaban en la financiación de este tipo de proyectos, en el programa 4G, lo han hecho.

Dada la magnitud, se cambió el modelo de financiación y se introdujo el project finance. Esto implicó un aprendizaje para todos los actores, que tuvieron que someterse a nuevos requerimientos, pero que nos ha permitido contar con más fuentes y responder a las necesidades de financiación.

¿Qué lecciones deriva de lo hecho hasta ahora?

El éxito alcanzado es resultado de haber elevado los estándares, del fortalecimiento institucional y la confianza en el país; de los cambios legales, a los contratos y demás características del programa y la innovación de productos y mecanismos.

Ha sido fundamental el apoyo del Ministerio de Hacienda y del DNP, así como la creación de entidades especializadas en infraestructura como la ANI y la FDN. La incorporación de un fuerte Gobierno Corporativo en la FDN y el aporte en conocimiento y experiencia de sus socios, así como un equipo humano especializado. Así como el liderazgo del Vicepresidente que le ha inyectado dinamismo, fuerza, y un seguimiento continuo para que los proyectos salgan adelante.

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