Los hallazgos arqueológicos implican cambios en vías 4G

Además de cumplir diferentes requisitos para entrar en la etapa de construcción, después de hacerlo tienen que proteger el patrimonio cultural.

Concentración de tumbas que fueron excavadas en la Concesión Pacífico 3.

Concentración de tumbas que fueron excavadas en la Concesión Pacífico 3.

Infraestructura
POR:
Cynthia Lewis
enero 10 de 2017 - 08:44 p.m.
2017-01-10

Con la modernización que hizo Colombia de su reglamentación con relación al patrimonio cultural, ahora, tiene la obligación de proteger los hallazgos arqueológicos que se encuentren en las excavaciones requeridas para la construcción de nuevas vías.
Así lo precisó el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, al indicar que a cada proyecto de las vías de cuarta generación “se asigna un arqueólogo por parte del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh), y, si en el proceso de excavaciones aparecen indicios, por ejemplo, de restos de cementerios, se procede a protegerlo”.

Esto implica que en algunos proyectos de infraestructura de transporte se deban aplicar cambios tanto al trazado de las vías como a los cronogramas propuestos al inicio del periodo de construcción.

Uno de los proyectos en esta situación es de Pasto - Rumichaca, que hace parte de la segunda ola y de acuerdo con información de la Vicepresidencia de la República se encuentra en la etapa de preconstrucción, en el que se estudia la posibilidad de hacer un trazado diferente al propuesto inicialmente debido a las condiciones geológicas del terreno y la cantidad de restos arqueológicos que hay en la zona donde se planea la doble calzada entre estos municipios.

Al respecto, Andrade explicó que están realizando el estudio del cambio del trazado por “los hallazgos y porque la geología es muy difícil, hay alto riesgo de derrumbe y cuando se toman en consideración estos dos factores, es mucho más sensato repensar el trazado alterno”.

Sin embargo, este cambio causa, de alguna manera, preocupación en el concesionario encargado pues el factor tiempo impacta negativamente en el cumplimiento del cronograma.

En un documento de la ANI, en donde se presenta el estado de esta situación, se dice que “la problemática radica en que no existen áreas para establecer posibles modificaciones al trazado y el tiempo en construcción es un factor determinante para ejecutar las obras en los periodos contractuales pactados”.

En esta zona, en sitios como El Capulí y La Josefina se han reportado hallazgos de terrazas arqueológicas, cerámicas, petroglifos y estructuras en piedra.

Por lo anterior, una de las propuestas, de acuerdo con el documento mencionado, es “presentar un manejo especial que permita mitigar el impacto al patrimonio durante la construcción”.

Cambio en cronogramas

No obstante, en la mayoría de los proyectos de cuarta generación se han encontrado hallazgos que implican que cada concesionario tenga un trato especial en cada punto.

El Concesionario, antes de iniciar los trabajos, es decir en las fases preoperativas, de diseño, debe realizar un estudio de prospección arqueológica. Una vez el Icanh lo avala, las empresas disponen los recursos y el personal para dar continuidad a las subsiguientes fases del programa de arqueología en las modalidades de monitoreo, de rescate o la divulgación”, comentó Henry Tarazona, director Socio Ambiental y Tránsito de los concesionarios de Mario Huertas Cotes (MHC).

De acuerdo con datos de la ANI, en la Concesión Alto Magdalena de MHC para el proyecto Girardot–Honda– Puerto Salgar se reportaron 70 hallazgos arqueológicos en la unidad funcional 1 (UF1). Lo que hizo suspender los trabajos de construcción del puente en doble calzada sobre el río Magdalena, mientras se realizó el respectivo rescate de las piezas.

“Los trámites pueden tardar, en promedio, 20 días hábiles o más para que sean respondidos favorablemente o negados por la entidad reguladora. El tiempo en que los arqueólogos tardan en autorizar las actividades constructivas en un determinado sitio dependen de las dimensiones del mismo, de su cobertura, la cantidad y profundidad en que se hallen los materiales así como del grado de compactación del suelo”, agregó Tarazona.

En estos casos, las actividades civiles se suspenden puntualmente donde hubo el hallazgo.

“Estos puntos de exclusión temporal pueden variar desde los 25 m2 hasta varias hectáreas de tierra dependiendo la dimensión del mismo. Los tiempos pueden variar de semanas a meses, depende la magnitud del hallazgo”, puntualizó el ingeniero de los concesionarios de MHC.

Por su parte, el Presidente de la ANI se refirió a los retrasos que tienen los proyectos en algunos casos por estos hallazgos, pero aseguró que “los hemos podido acomodar sin que se vuelva un problema material. La verdad es que el Ministerio de Cultura está haciendo todo lo posible para lograr los dos objetivos: que no se atrasen los proyectos y que se pueda proteger el patrimonio cultural”.

Costos adicionales


Frente a este tema, el funcionario de la ANI comentó que los concesionarios pueden tener costos adicionales que necesariamente no son materiales.

Por su parte, Tarazona dijo que “por lo general, los costos se incrementan debido a los análisis propios de laboratorio (osteoanálisis, C14, secciones delgadas, etc) y al personal vinculado (Arqueólogos, auxiliares)”.

Así mismo, el ingeniero precisó que “en el caso de la existencia de materiales, se deben disponer de todas las herramientas y seguridad adecuada para no solo resguardarlos, protegerlos y analizarlos, sino que además, ponerlos a disposición de autoridades culturales, museos o universidades una vez culminen los estudios.

Tarazona también indicó que los concesionarios “deben asumir los costos asociados a la suspensión de las actividades constructivas, generando stand by de la maquinaria y retrasos en el cumplimiento del programa de obra”.

De acuerdo a la magnitud del hallazgo y el proyecto, se diferencia el monto de los costos adicionales que asumen los concesionarios.

Cynthia Lewis
cynlew@eltiempo.com