‘No hay que subestimar las construcciones sostenibles’

Cristina Gamboa, directora del CCCS habló sobre la norma que obliga a cumplir unos porcentajes de ahorro en agua y energía en edificaciones nuevas. 

Cristina Gamboa, directora ejecutiva del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible.

Cristina Gamboa, directora ejecutiva del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible.

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mayo 17 de 2016 - 07:08 p.m.
2016-05-17

Por primera vez en Colombia, hay por lo menos tres acciones que reconocen a la construcción sostenible como una práctica meritoria, con el valor agregado de que ahora tiene el apoyo del Estado.

Según Cristina Gamboa, directora de la Cámara Colombiana de la Construcción Sostenible (CCCS), “esto confirma que los mercados verdes llegaron para quedarse”.

La directiva habló de la normatividad que entrará en vigencia próximamente, del compromiso del país para reducir al 2030 en 20 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), que se complementa con la estrategia de desarrollo bajo en carbono y con avances en la reglamentación de la Ley 1715 del 2014 sobre fuentes no
convencionales de energía.

En julio entra en vigencia en el país la 'Guía de ahorro de agua y energía', de obligatorio cumplimiento para las nuevas construcciones. ¿Cómo ve el tema?

Efectivamente, la Resolución 549 del 2015 que adopta la guía deberá cumplirse desde el próximo 10 julio en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla. Allí, se definen unos porcentajes de ahorro en agua y energía obligatorios para todos los proyectos que radiquen su licencia a partir de esa fecha.

¿También es para la vivienda social?

En estas y en las de interés prioritario los porcentajes que indica la norma no son obligatorios; son indicativos y su cumplimiento es opcional.

¿Cómo van las jornadas de divulgación de la guía?

Tanto los vinculados a la industria como los directivos de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) han estado muy activos.

Sin embargo, aún es notoria la dispersión de competencias entre los profesionales sobre cómo cumplirla; además, existe confusión por la forma en que se presenta. Aun así, quienes ya trabajan construcciones sostenibles se han preparado y, de hecho, las obras con las características que traza el certificado estadounidense Leed cumplen los estándares mínimos definidos en la guía.

¿Cuáles son los errores en los que aún caen los constructores en materia sostenible?


Hay dos comunes: subestimar el alcance del concepto de construcción sostenible que se enfoca, entre otras, en las personas y en su calidad de vida; es decir, entornos prósperos y saludables que respetan el ambiente, los ecosistemas y la biodiversidad. El otro tiene relación con los materiales verdes, precisamente, un tema central de Construverde 2016 que se realiza hoy y mañana en Bogotá.

Los materiales son claves en el desempeño energético de las edificaciones, en la salud de sus ocupantes y en los impactos ambientales del sector edificador.

A propósito de Construverde, allí estará Alfredo Landaeta con un laboratorio urbano, que define como “un taller práctico para que la gente interactúe con conceptos sostenibles”.

¿Cómo es eso, si es común que el tema se vea como algo lejano?

Se trata del diseño integrativo, cuya premisa es articular todos los actores y conocimientos, e involucrarlos en el proceso de diseño. Esto significa identificar las posibilidades de construir colectivamente un entorno amable, habitable, seguro y sostenible; para ello se incluye a los usuarios, quienes al fin de cuentas son los que logran, a través del consumo responsable, que un edificio sostenible cumpla lo trazado.

Finalmente, ¿cuáles son las fallas conceptuales más comunes cuando se habla de arquitectura verde?


En la alianza Agenda 2030 de Construcción Sostenible, precisamos acciones que se deberían emprender para el desarrollo sostenible de la industria en transformación de la cadena de valor; políticas públicas, incentivos y estrategia, y financiamiento.

También hay una imprecisión frecuente en el concepto de sostenibilidad. No es solo lo ambiental, sino el balance entre este y lo económico, lo social y lo cultural. Además, es un error pensar que lo existente no es objeto de mejora; de hecho, la política debería ir más allá de las edificaciones nuevas.

SUGERENCIAS SOBRE GUÍA PARA AHORROS


La 'Guía de ahorro de agua y energía para construcciones nuevas' que entra en vigencia en el país en julio próximo establece metas globales de desempeño y, a la vez, define una "ruta sugerida" para el cumplimiento de los ahorros que, según el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS), “termina siendo prescriptiva”. Su directora, Cristina Gamboa, asegura que si los profesionales usan esta en vez de metas globales de desempeño y el diseño integrativo para sus proyectos, van a tener dificultades y será complejo plantear proyectos óptimos en términos de inversiones.

Por eso, “nuestra recomendación para el cumplimiento de la guía es que sigan la metodología del Proceso de Diseño Integrativo (PDI) y las modelaciones energéticas y de consumo hídrico para surtir un proceso óptimo de diseño.

“De esta manera se lograrán proyectos que cumplan con las metas de ahorro mínimos sugeridos, con las expectativas de todas las partes involucradas en las diferentes etapas del proyecto, dentro de un modelo presupuestal competitivo”.

Gabriel E. Flórez G.
Economía y Negocios