‘Las licencias ambientales no son la causa de atraso en obras’

La directora de la entidad dice que muchos de los problemas se presentan por estudios de impacto incompletos o tardíos.

Claudia Victoria González, presidenta de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales.

Claudia Victoria González, presidenta de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales.

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Infraestructura
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Portafolio
abril 17 de 2017 - 09:56 p.m.
2017-04-17

La directora (e) de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), Claudia Victoria González Hernández, afirma que la entidad está al día en el trámite de licencias ambientales.

La funcionaria defiende la calidad de las audiencias públicas y advierte que las sugerencias de las autoridades locales y regionales y de la comunidad son tenidas en cuenta al tomar una decisión sobre temas relacionados con hidrocarburos, energía, infraestructura, minería y agroquímicos. La funcionaria respondió inquietudes planteadas por Portafolio.

Lea: (Licencias sí, pero con desarrollo sostenible: Anla). 

¿Qué tan responsable es la Anla en el atraso de las vías 4G?

Tenemos un cronograma de actividades que lo estamos cumpliendo al pie de la letra. Las evaluaciones de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA), las visitas de verificación y los pronunciamientos que son de nuestra competencia corresponden a lo establecido en la Ley.

¿Por qué algunos contratistas se quejan por demoras en el trámite de las licencias?

Porque somos exigentes. Nosotros nos encontramos en muchas ocasiones con Estudios de Impacto Ambiental incompletos desde el punto de vista técnico. En otros casos las empresas presentan la solicitud extemporánea a los compromisos adquiridos con el Gobierno o sin cumplir todos los requisitos, como la socialización apropiada de las obras en sus distintas fases y el levantamiento de vedas nacionales o regionales, entre otros.

Lea: (Las licencias ambientales no son una mercancía, dice la Anla). 

¿Cómo se pueden superar esos inconvenientes?

Que los usuarios sean rigurosos cumpliendo con todos los requisitos exigidos en la norma, incorporando información de la más alta calidad en sus estudios de impacto ambiental, y haciendo partícipes a las comunidades en el desarrollo del proyecto, obra o actividad. El licenciamiento ambiental es un tema de mucha trascendencia para el país, de tal forma que las decisiones obedecen a criterios técnicos y jurídicos. El principio es desarrollo, pero sostenible.

¿Para qué han servido las reuniones informativas adicionales?

Es una poderosa herramienta para aclarar, precisar y adicionar a través de la oralidad, la información entregada a la entidad, y en un solo escenario aclarar las inquietudes frente al EIA. En esta reunión participan un equipo interdisciplinario de la Anla, consultores y el representante legal de la empresa, quienes analizan y discuten cada uno de los requerimientos y hallazgos encontrados en el proceso de evaluación, logrando que el usuario complemente la información que permita a la Anla contar con la información suficiente para su pronunciamiento.

Lea: (Anla impone multas a Petrominerales y al oleoducto Ocensa). 

¿Cuál es el balance de este ejercicio?

En 2016 llegamos a 90 en los sectores que nos competen de infraestructura, minería, energía, hidrocarburos y agroquímicos. En lo corrido del 2017 llevamos 32 reuniones de información adicional. Esto ha permitido agilizar los tiempos del trámite de licenciamiento ambiental, fortaleciendo el ejercicio de evaluación con argumentos técnicos.

¿Qué opinión tiene la Anla sobre las consultas populares previas?

Es un mecanismo de participación que busca garantizar los derechos de las comunidades étnicas y su reconocimiento cultural. Es un espacio que permite el diálogo para identificar los posibles impactos socioculturales que las comunidades perciben en el desarrollo de proyectos, obras o actividades y atenderlos a través de medidas de manejo construidas desde su cosmovisión. Actualmente, la entidad competente para coordinar dichas consultas previas es el Ministerio del Interior a través de la Dirección de Consulta Previa. La Anla solo participa apoyando los talleres de identificación de impactos y medidas de manejo.

¿Por qué La Colosa, siendo un proyecto de gran minería, no tiene licencia de la Anla?

El proyecto de La Colosa se encuentra en etapa de exploración. Hoy, la Anla no ha recibido ninguna solicitud de licencia ambiental. Es importante resaltar que el Decreto 1076 de 2015 establece las actividades sujetas a licenciamiento ambiental por las CAR y por la Anla. Para el caso de proyectos de exploración minera no se requiere licencia ambiental.

Hay inconformidad en algunos sectores frente a los resultados de las audiencias públicas. ¿Sirven o son contentillos?

Por supuesto que sirven. Fíjese que en el caso de la Vía Villavicencio-Cumaral (Unidad Funcional I), se tuvieron en cuenta más de 15 propuestas de la comunidad y de las autoridades regionales y locales. Se puede decir que es una licencia ambiental con restricciones, por los grandes aportes de la ciudadanía.

¿Pero hay críticas, sobre todo porque no se cambió el trazado hacia la margen derecha de la vía actual?

Las decisiones obedecen a criterios técnicos. Es necesario tener en cuenta el menor impacto ambiental. Eso fue lo que se decidió, pero repito: fueron muchos los aspectos sugeridos por la comunidad que se incorporaron a la licencia. En estas audiencias se presentan solicitudes que no son competencia de la Anla. Cuando las recomendaciones no se reflejan en la resolución, la gente se siente inconforme, pero no siempre podemos intervenir.

¿Cómo resolver el dilema entre obras y medio ambiente?

Ese es un falso dilema. Hay que aprovechar los recursos naturales, pero de forma responsable y sostenible. El licenciamiento ambiental existe porque se necesita el desarrollo garantizado la protección del ambiente. Para eso se dispone de medidas de manejo que permiten prevenir, mitigar, corregir y/o compensar las alteraciones que se puedan presentar en el entorno de las obras, actividades o proyectos.
En el Congreso y en las audiencias públicas se dice que la Anla está más del lado de las multinacionales que del medio ambiente.

¿Qué tan real es esta percepción?

Es paradójico. Las empresas nacionales y extranjeras que requieren licencias se quejan de nuestras exigencias y hasta nos culpan del atraso de las obras. Y ciertos sectores ambientalistas, nos acusan de complacientes. Yo quisiera dejar un mensaje: nuestras decisiones no obedecen a percepciones ni a intereses particulares, sino al rigor técnico y legal de los análisis regionales que efectuamos sobre la oferta de recursos naturales, los usos actuales y prospectivos que tiene planeado el Estado.

Vienen decisiones críticas: Gorgona, Hidroituango, Túnel del Toyo, Transmisión de líneas de energía, etc. ¿Qué se puede esperar?

Aquí todas las decisiones son complejas. Cada sector tiene su particularidad y lo más importante es que trabajamos en terreno, sobre criterios técnicos, con un equipo interdisciplinario calificado y responsable. Escuchamos a la comunidad, pero sobre todo tenemos un compromiso con el medio ambiente. Puede que muchas cosas parezcan incomprensibles y sean motivo de críticas, pero cada una tiene su explicación objetiva.