Los otros atrasos e incumplimientos por los que ha sido sancionada Sacyr

La empresa española, famosa mundialmente por su pleito por la ampliación del canal de Panamá, también ha tenido problemas en Colombia y España.

Sacyr reiteró su compromiso con los trabajos de ampliación del Canal, así como con Panamá.

La compañía lideró el consorcio responsable de la ampliación del canal de Panamá por haber supuestamente licitado con un menor precio para ganarse la obra y "después proceder a cobrar más.

EFE

Infraestructura
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Portafolio
mayo 23 de 2017 - 05:29 p.m.
2017-05-23

Con el anuncio de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) de iniciar un proceso de caducidad a la constructora española Sacyr por el contrato de concesión sobre el Corredor vial Puerta de Hierro - Cruz del Viso, que conecta al departamento de Sucre con el del Atlántico, y por el cual la firma ha manifestado su inviabilidad por el precio con el que ganó la licitación en mayo de  2015, Portafolio encontró que este no es el primer problema que enfrenta esta empresa por supuesto incumplimiento de contratos.

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Sacyr también tuvo que retirarse de dos proyectos: el del Magdalena Medio, adjudicado en 1997, para la construcción de la vía Tobiagrande–Puerto Salgar, que actualmente se construye bajo el nombre de la Ruta del Sol, entre Bogotá y Santa Marta, por licencias ambientales y una presunta adjudicación irregular de la Vía para la Prosperidad, en el departamento del Magdalena.

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El pleito terminó en el 2007 con el pago de unas sanciones por incumplimiento, luego de que el Gobierno declarara la caducidad del contrato.

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El otro proyecto fue el de la rehabilitación de la línea férrea del Pacífico, el cual le fue adjudicado en 1998, al ser la única empresa que se presentó, ya que las otras seis firmas interesadas desistieron finalmente al considerar insuficientes los fondos del gobierno.

EL LÍO EN PANAMÁ 

La compañía se hizo famosa a nivel mundial por liderar el consorcio responsable de la ampliación del canal de Panamá, pero también por haber supuestamente licitado con un menor precio para ganarse la obra y "después proceder a cobrar el excedente o más", según las autoridades panameñas.

En diálogo con Portafolio el año pasado, Manuel Manrique, presidente de Sacyr, explicó "que hay entre 3.500 y 4.000 millones de dólares en reclamaciones, que es lo que tiene que dirimir el tribunal de Miami".

Agregó que se ganaron la licitación al valorarla en 600 millones de dólares menos del presupuesto de referencia. “En la contratación había un presupuesto de referencia de 3.400 millones de dólares y ofertamos por 3.200. ¿Qué hubiera pasado si ofertamos 3.500 millones de dólares? Nos hubieran puesto en competición con Bechtel a ver quién bajaba a 3.400 millones de dólares. Hubiéramos perdido seguro, porque todo estaba pensado para los americanos”, agregó Manrique.

TAMBIÉN EN ESPAÑA

Pero Sacyr no solo ha sido acusada de incumplir sus compromisos, plazos y licitar por menos valor para después cobrar más en el continente americano, sino también en España, donde fue fundada y está constituida su casa matriz.

En el país ibérico ha sido objeto de investigaciones en ciudades y regiones como Murcia, Sevilla, Tenerife y Asturias, según una investigación adelantada por Portafolio.

En la ciudad de Murcia, por ejemplo, la comunidad autónoma expropió en octubre del 2013 la concesión del aeropuerto de esa ciudad a la empresa Aeromur, cuyo principal accionista era Sacyr, porque no cumplió con gestionar las autorizaciones precisas para iniciar la explotación,
y “tampoco se ejecutaron las mejoras reflejadas en la oferta dentro del plan de desarrollo de la zona de actividades complementarias, la de servicios aeroportuarios y la de actividades de centralidad aeroportuaria, según dijo un funcionario de la administración a un periódico local.

Ese mismo mes, un grupo político de Tenerife acusó al Alcalde de esa ciudad de velar más por los intereses de Sacyr que por los de los ciudadanos, en el caso del manejo del acueducto, debido a que el costo del agua subiría un cinco por ciento, lo que haría que Emmasa (de Sacyr) volviera a solicitar un alza en la tarifa.

También falta de auditoría externa y de subcontratar el servicio, proceso que fue declarado nulo, ya que los trámites para su ejecución no siguieron los procedimientos legales establecidos, “pero por el que Sacyr recibió la compensación económica de ejecutar la obra del viario de San Andrés, en lugar de una sanción por incumplimiento de los pliegos de condiciones”.

En Sevilla, en el 2010, la constructora fue acusada por el Gobierno de la ciudad de incumplir en tiempo y presupuesto la remodelación de la plaza de la Encarnación.
Según la denuncia, Sacyr “llevaba más de dos años y medio de retraso y, con independencia de cuál sea su coste global, supondrá para las ya maltrechas arcas públicas municipales un quebranto de más de 50 millones de euros, el doble de lo que hace solo cinco años se prometió”, reportaba un diario de la ciudad.

Ese mismo año, en la región de Asturias, una constructora de la cual es socia Sacyr solicitó 58 millones de euros más para la culminación de las obras de un hospital, el cual tendría un costo final de 317 millones de euros.

Pedro Vargas Núñez
Editor Portafolio.co