‘La sostenibilidad debe estar en el ADN de los constructores’

La presidenta de la Academia Colombiana de Arquitectura y Diseño, Lorena Landazabal, destacó la entrada en vigencia de la guía de ahorro y agua.

Lorena Landazabal, presidenta de la Academia Colombiana de Arquitectura y Diseño.

Lorena Landazabal, presidenta de la Academia Colombiana de Arquitectura y Diseño.

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Infraestructura
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Portafolio
mayo 04 de 2016 - 10:19 p.m.
2016-05-04

El auge de las certificaciones para construcciones que ofrecen ahorros de energía y agua, entre otros, se ha masificado en el mundo. Sin embargo, para la presidenta de la Academia Colombiana de Arquitectura y Diseño (Acad), Lorena Landazabal, deben ser la consecuencia de haber hecho un buen trabajo, pero no el principal objetivo al realizarlo.
La directiva habló de este y otros temas relacionados con la dinámica del sector edificador en el país que –aseguró– “moderó el ritmo”.

La Acad ha enfocado parte de su trabajo en el tema de las construcciones verdes o sostenibles, ¿cómo está el país en esa materia?

Algo para destacar es que en junio entra en vigencia la regulación de la guía de ahorro y agua, que obligará a los constructores a implementar unos porcentajes de ahorro de acuerdo con el clima y el segmento (vivienda, comercio, institucional y hotelero). Esto, de una u otra forma, es un avance a pesar de lo mucho que falta por hacer.

A propósito de normas, ¿en qué va la ley de energías renovables?

La Ley 1715 del 2014, que regula la integración de energías renovables no convencionales al sistema energético nacional, aún no está reglamentada. ¿Qué propone?, que yo puedo acceder a la energía eólica y ubicar paneles solares para producir ese recurso propio en los edificios.

La cuestión es que todavía no está definida la forma de retorno de la inversión de los particulares al Estado. Me explico: ante la capacidad de producir y no consumirla toda se generaría exceso de energía que debería pagar al Estado, ¿cómo?, eso no se ha determinado.

Pero, ¿hay construcciones que han experimentado con esto?

Hay casos aislados. Al no estar reglamentada, es una práctica privada.

Las leyes o proyectos mencionados son para obras nuevas. ¿Qué pasará con las antiguas?

También es importante incentivar a edificaciones antiguas a que adapten sistemas de ahorro de energía y agua con nuevas tecnologías. Ese es un trabajo que debe realizarse.

Estos temas tienen relación con las certificaciones para construcciones sostenibles; en Colombia acogimos la estadounidense Leed y muchos desarrolladores de edificios dicen que la tienen como valor agregado. ¿Qué opina?

Cito el caso del arquitecto Ken Yeang, de Malasia, considerado una de las cincuenta personas que pueden salvar el planeta, según el diario británico The Guardian, y quien, precisamente, nos acompaña en Ekotectura 2016, que finaliza mañana en Bogotá.

Él supera cualquier estándar de certificación de los que se entregan actualmente, porque al margen de trabajar por un sello, los desarrolladores (arquitectos, etc.) deben tener en su ADN los altos estándares, sin estar detrás de un sello verde, pero haciendo la buena arquitectura que conjuga diseño, urbanismo y entorno, entre otras variables.

Volvamos a las normas sectoriales. Está el proyecto de viviendas seguras, aún pendiente de convertirse en ley. ¿Qué opina del llamado que le hizo el exministro de Vivienda al Congreso para que priorice su trámite?

Existe la Norma Sismo Resistente (NSR-10), lo que significa que en el país sí se han adelantado procesos que buscan la seguridad en las edificaciones. Lo que deberíamos ver es si se está aplicando bien y quién ejerce controles para que no se repitan casos como el desplome de la torre del Space, en Medellín.

Sobre el proyecto de ley, es muy válido que toque el tema de la necesidad de la interventoría, es decir, que alguien ajeno a la obra la controle; como dijo el exministro, dejar de lado el ‘yo con yo’.

Sin parar, pero con más cautela

La Presidenta de la Academia Colombiana de Arquitectura y Diseño considera que el primer semestre será de transición, no solo para el sector constructor sino para muchos mercados. “El segundo semestre del año no será muy diferente, ya que hay una influencia política muy grande que, estoy segura, definirá el futuro inversionista. Claro, esto no significa que dejemos de hacer lo planeado, pero es un hecho que tendremos que ser más cautelosos y evaluar con detenimiento las posibilidades que se presenten localmente”.

La directiva agregó que en aras de diversificar los negocios, muchas compañías están mirando qué alternativas hay afuera.

Gabriel E. Flórez G.
Economía y Negocios