La actividad en tierra firme está 'paralizada', advierte la Asociación Colombiana de Petróleo

Francisco Lloreda, presidente del gremio petrolero,pide un esfuerzo ‘descomunal’ en exploración y dice que los proyectos 'costa afuera' avanzan mejor.

Francisco José Lloreda Mera, Presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo.

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Economía
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septiembre 25 de 2016 - 10:34 p.m.
2016-09-25

En los últimos 10 años el sector petrolero le ha aportado al país más de $ 200 billones en ingresos, resultado de impuestos, dividendos de Ecopetrol, derechos contractuales y regalías.

Para Francisco José Lloreda, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), no tendría sentido que a futuro el país prescindiera de esta industria o la dejara languidecer.

“Es una coyuntura difícil y en la que Colombia salió lastimada por los precios del crudo”, señala Lloreda, al explicar que de la mano del Gobierno se han identificado las dificultades que presenta la industria para recuperar su competitividad.

“Hay que mejorar la tarea fiscal para lo cual aspiramos a introducir medidas en la reforma tributaria estructural que permitan reactivar la actividad exploratoria y la producción”, dice el directivo.

Afirma que también se debe hacer ajustes al entorno operacional donde se presentan muchas dificultades.

Otro, tiene que ver con procesos de licenciamiento, consultas y permisos que son fundamentales pero que al mismo tiempo deben ser más expeditos pero sin que dejen de ser rigurosos.

“Finalmente debe haber seguridad jurídica para la inversión. Es importante que las decisiones de Gobierno se mantengan para que las reglas del juego sean claras”, subraya.

El presidente de la ACP afirma que la sostenibilidad fiscal de largo plazo en el país depende de lo que ocurra con la industria petrolera. “El marco fiscal está construido bajo la premisa de tener una producción de por lo menos 900.000 barriles en los próximos 10 o 12 años y para lograr esa producción se deben duplicar las reservas probadas”.

Indica que el país posee en la actualidad 2.000 millones de barriles de reservas y se necesitan como mínimo 4.000 millones.

“En lo corrido del año la producción ha caído 155 mil barriles que es el 15% de la producción promedio que poseía. Y si se compara la de agosto –que fue de 827.000 barriles–, con la más alta que se tuvo en el 2015, son 200.000 barriles menos”, asegura.

Lloreda agrega que si el reto es duplicar las reservas probadas de Colombia se debe hacer un esfuerzo ‘descomunal’ en materia de exploración.

“En este momento los trabajos costa fuera avanzan dentro de la hoja de ruta planteada y la aprobación de las tres zonas francas constituye una señal oportuna para las inversiones que se requieren costa fuera”, explica.

“Desafortunadamente -agrega- no ocurre lo mismo en tierra firme donde la actividad exploratoria está prácticamente paralizada. En Colombia llegamos en el 2013 a 131 pozos exploratorios y en lo corrido del año van 9. Y se espera que en lo que resta del año se logren perforar 10 pozos adicionales con el anuncio de Ecopetrol.

Pero asegura que 20 pozos al año es muy poco para lo que el país necesita. Y si no se logra una actividad exploratoria mucho más ambiciosa la probabilidad de incrementar significativamente la reservas en el corto plazo va a ser menor.

Advierte que “situación similar ocurre en los procesos de sísmica cuya actividad en tierra se llegaron a tener en el pasado 20.000 kilómetros, pero en lo corrido del 2016 solo se han desarrollado poco más de 660 kilómetros”.

Sin embargo, afirma que el caso contrario se ve con los proyectos costa fuera, ya que en lo corrido del año van en sísmica más de 32.000 kilómetros.

“Los proyectos costa fuera avanzan porque hay menos dificultades. Para Colombia es fundamental seguir con estos programas en alta mar, pero tampoco dejar de lado la exploración y producción en tierra, en recobro secundario y terciario que es en campos maduros con cuencas de frontera y no convencionales”, dice Lloreda.

Asegura el presidente de la ACP que a la fecha no se tiene establecido el potencial costa fuera y la posibilidad de sacarlo para su comercialización.