Oro versus agua en Santurbán: ¿un falso dilema?

Portafolio.co visitó la zona del megaproyecto minero de la compañía Minesa. La empresa explica cómo operara la explotación. 

Santurbán

Proyecto minero de oro está ubicado en el municipio de California (Santander)

Foto: Pedro Vargas Núñez

POR:
Portafolio
diciembre 05 de 2017 - 09:48 a.m.
2017-12-05

“Esa mina nos va a contaminar el agua o en un futuro van a destruir el páramo de Santurbán y van a acabar con el agua”, dicen, palabras más, palabras menos, unos angustiados habitantes de Bucaramanga.

Este temor en sus rostros no es sino la muestra del alcance de las afirmaciones del alcalde de la ‘ciudad de los parques’, Rodolfo Hernández, quien en los últimos meses ha asegurado que los trabajos del proyecto Soto Norte, de la minera Minesa, están dentro del páramo de Santurbán, por lo que van a secar las fuentes hídricas que surten a la ciudad de agua y a contaminarlas con mercurio o cianuro.

Argumentos a favor de los cuales también están los ambientalistas de la región.

Lea: (Gobierno insiste que no habrá minería en los páramos).

La Agencia Nacional de Minería ya aprobó el plan de trabajo de Minesa, mientras que la licencia ambiental ya está en estudio por parte de la Anla, trámite que tardará un par de meses más.

El proyecto invertirá unos 1.000 millones de dólares y se estima que pagará unos 450 millones de dólares en regalías y 1.700 millones de dólares en impuestos. 

Portafolio.co viajó hasta la zona para tratar de determinar la realidad del proyecto
 con la Sociedad Minera de Santander (Minesa), encargada de extraer 9 millones de onzas de oro durante 25 años, en el municipio de California, con todas las instalaciones que se necesitan para operar y una planta de tratamiento en el municipio vecino de Suratá.

Margareth Guerrero, geóloga de modelamiento de Minesa, explicó la manera cómo va a operar la mina, que va a ser subterránea, y sus impactos paisajísticos y ambientales.

Lea: (La Andi critica la "incertidumbre jurídica" en el páramo de Santurbán).

¿Está en el páramo de Santurbán?

La operación de Soto Norte, como se conoce el proyecto por la provincia donde se encuentra, se desarrollará a una altura de 2.640 metros, cuando el límite de páramo comienza desde los 3.100 metros.

Además, en línea recta desde el límite del título minero hasta la Laguna de Páez en la parte alta del páramo, que según muchas personas será secada por la operación minera, hay cuatro kilómetros.

Lea: (Mina en la que invirtió Emiratos Árabes Unidos está fuera de los límites del páramo Santurbán).

¿Contaminará el agua del acueducto de Bucaramanga?

La minera asegura que el agua que llega a Bucaramanga en ningún momento se va a afectar. La mina está a un costado de la quebrada La baja, que en el sector de tronadora se une con el río vetas y este a su vez en el sector de panaga entrega sus aguas al río Suratá. Este último se une con el río Tona, que surte de agua a Bucaramanga y pertenece a otra cuenca, pero aguas abajo del punto de captación del acueducto de la ciudad, y van al río Sogamoso.

¿Van a utilizar mercurio o cianuro?

De la mina se van a extraer oro, plata y cobre, en un producto final llamado concentrado polimetálico y la separación de estos metales se va a llevar a cabo en otro país, por lo que no se va a usar en ningún momento ni mercurio ni cianuro.

La minera aclara que lo único que hacen es ponerle agua y usar unos químicos que se llaman santatos, que son completamente biodegradables. Uno de ellos, por ejemplo, es el aceite de pino.

Con agua y los químicos, se crea una burbuja y se hacen flotar los tres metales que serán reunidos en especie de lingotes. Lo que queda es estéril (un material que es arena con un porcentaje mínimo de arcillas), completamente inofensivo con el medio ambiente, dice Guerrero.

¿Minería a cielo abierto?

Guerrero asegura que la mina será 100% subterránea, con una profundidad que va hasta los 780 metros, lo que minimiza el impacto en la superficie. “Son vetas mineralizadas con una extensión de dos kilómetros en el municipio de California”. agrega.

La mina va a tener comunicación con la superficie mediante dos túneles de 6 por 6 metros cada uno, los cuales se abrirán con tuneladoras o con geles, un tipo de explosivos controlados que causan implosión de la roca en el sitio. Actualmente, uno de estos túneles, pero de solo 150 metros de longitud, fue abierto para tareas exploratorias. 

¿Qué agua se va a utilizar?

Toda el agua con la que se va operar es subterránea, que se filtra con la operación, y no va a haber captación en puntos superficiales. Después va a ser recolectada y sacada a la superficie para ser tratada en una planta especial para ser devuelta a sus afluentes, tal y como ordena la ley.

En la parte baja, al lado de los túneles, construirán un embalse, que va a canalizar toda el agua que salga de la operación, la sobrante de la planta y el agua de filtrado que salga del depósito de material definitivo.

El total de la operación de la mina necesita 33 litros por segundo, un 1,5% del total del agua que necesita una ciudad como Bucaramanga: 2.340 litros por segundo.

Por requerimientos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), toda el agua que se utilice en la operación tiene que ser tratada y una parte de ella se utilizará para consumo humano de la operación: duchas y cocina.

La geóloga de Minesa afirma que ellos van consumir esa agua tratada para darle confianza a las comunidades que es totalmente potable.

¿Qué se va a afectar?

Con los túneles de 5,8 kilómetros que salen y entran de la mina así como los de la explotación como tal, se podría afectar, como un proceso natural, “un poco el cauce de las quebradas pero en ningún momento que se vayan a secar”. Calculan que una de ellas, la quebrada San Francisco, cuyos trabajos estarán a 150 metros bajo su superficie, en temporada de verano disminuya su caudal hasta en un 30%.

Para que se filtre solo el 20% del total del líquido de lo que lo hace en condiciones normales, Minesa asegura que empleará una técnica denominada preinyección, la cual consiste en inyectar un tipo de cemento especial por esas fracturas que se producen.

“Cuando se abren túneles así sea a 700 metros de profundidad, es inevitable que se filtre agua y haya fracturas. Toda el agua que se utilizará en la operación será subterránea, que tarde o temprano será tratada para ser vertida a los afluentes”, dice la geóloga de Minesa.

Otra afectación que se producirá es la paisajística en la parte alta. Cerca de la planta de tratamiento, habrá una zona para depositar escombros, la cual cubrirá un área de 60 hectáreas. Allí se irá depositando el material estéril y su proceso de apertura, llenado y recuperación se hará a medida que se vaya desarrollando el proyecto. Todo esto demorará 25 años, además la compañía tendrá otros 12 años para recuperar las posibles afectaciones de la zona.

El aserradero es un área de seis hectáreas enfrente de la mina, allí se tendrá que remover árboles que se recuperarían al terminar la operación después de 25 años. Se depositará una parte de los materiales estériles que salgan de la planta de tratamiento, el otro irá para rellenar los túneles.

¿Cómo será la explotación?

Habrá dos túneles de 6 por 6 metros, los cuales irán hasta el fondo de la mina. En el interior de la mina a los grandes bloques de roca se les hace un primer triturado para reducirle el tamaño.

Además se construirán otros dos túneles paralelos de 5,8 kilómetros cada uno. Estos tienen características viales, como los de la vía Bogotá - Villavicencio, lo que hace que cause menor afectación en la superficie.

El primero tendrá unas dimensiones de 5 metros por 5 metros y se utilizará para transportar el material por unas bandas desde el interior de la mina hasta la planta de triturado y procesamiento en el municipio de Suratá.

Allí se le hace una segunda molienda y se vuelve arena. Después se le aplica un proceso llamado flotación, que incluye agua y productos químicos hasta obtener la concentración polimetálica como producto final.

El otro túnel tendrá unas dimensiones de 5,5 por 5,5 metros, por medio del cual, según Minesa, se hará algo novedoso para el sector minero colombiano, y es que habrá retrollenado, que consiste en que volquetas de 30 toneladas ingresarán por ese túnel trayendo el material estéril que queda después de la separación de los minerales.

Esa arena seca irá a un sector llamado El Emboque en el punto donde está el túnel actual, donde se hará una preparación con cemento y triturado para rellenar ese espacio que abren en la montaña, con el fin de darle la estabilidad que tenía antes de la operación.

Las volquetas no solo llevarán este material sino todo lo que se necesita para la operación dentro de la mina como alimentos, el sistema eléctrico  y aireación: aires acondicionados que chupan oxígeno para llevarlo dentro de la mina.

En Suratá, van a estar todas las instalaciones: planta de separación y tratamiento del material, mantenimiento, e instalaciones adicionales que se necesitan para operar como una subestación eléctrica, oficinas, campamentos, helipuerto, zonas de recreación, etc.

Desde este municipio santandereano se va a llevar el material hasta un puerto en el Caribe colombiano para que el material sea separado en un país aún por determinar.

En total, el área total de la operación cubrirá 172 hectáreas, de las cuales 150 corresponden al área Suratá y el resto al municipio de California, en donde está la mina.

¿Cómo será el monitoreo?

Minesa afirma que todo el proyecto fue consultado con la misma comunidad, así como con el ministerio de Minas, medio ambiente, Anla y las corporaciones ambientales regionales y locales.

Además hay mesas de trabajo que le harán una veeduría y monitoreo constante al proyecto durante los 25 años que dure.

Pedro Vargas Núñez
Editor Portafolio.co
California y Suratá (Santander).

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