La reconciliación como fuerza transformadora

Todos los sectores económicos y sociales tendrán beneficios directos o indirectos por la finalización del conflicto.

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'La construcción de la paz será la gran fuerza y la oportunidad para un cambio estructural progresivo y con igualdad'.

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Economía
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septiembre 26 de 2016 - 09:43 a.m.
2016-09-26

Las buenas nuevas confirman que asistimos en Colombia a un cambio de época. La construcción de la paz será la gran fuerza y la oportunidad para un cambio estructural progresivo, con igualdad, que hará suyos los contenidos del desarrollo sostenible.

Con la firma hoy en Cartagena de Indias del acuerdo entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), la región se consolida como una zona de paz y los colombianos dan un paso definitivo y largamente construido en una institucionalidad democrática y legítima.

Fruto del diálogo y de la diplomacia, este acuerdo, tan esperado, es expresión de un pacto social de reconciliación, integración y desarrollo. Con la esperada ratificación en las urnas el próximo 2 de octubre, su implementación traerá sin duda mayores posibilidades de igualdad, justicia y dignidad para todos. Desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), celebramos con profundo orgullo y alegría el auspicioso futuro que se abre para Colombia.
 
El acuerdo es una expresión definitiva de un pacto social, de reconciliación, de integración y de desarrollo. La importancia de lo acordado debe desembocar en un gran espíritu nacional que apuesta por la integración, la igualdad y el curso pacífico y democrático de las diferencias políticas.

Las condiciones económicas y sociales de Colombia han mejorado mucho en las décadas pasadas, aunque sabemos que muchos de sus ciudadanos sufren aún condiciones de vulnerabilidad y de desigualdad. Según cifras de la Cepal, casi la mitad de los colombianos (49,7%) se encontraba en 2002 en situación de pobreza. En 2014, ese indicador había caído hasta el 28,6%, una cifra que exige seguir actuando decididamente contra este flagelo, pero que revela un descenso alentador.

Desde el año 2000, Colombia ha mantenido un ritmo de crecimiento sostenido, con incrementos anuales del producto interior bruto (PIB) que han oscilado entre el 1,7% y el 6,9% en ese período. En 2015, el país logró una expansión de 3,1% y, según proyecciones de nuestro organismo, puede cerrar 2016 con un avance del 2,7%. Con un total de 12.108 millones de dólares, Colombia fue además el cuarto receptor de inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe en 2015.

La institucionalidad colombiana ha mostrado su potencialidad y convicción para los cambios estructurales -aún con sus altibajos-, con innovaciones sociales, importantes e incluyentes, que han sido políticas de estado, como la descentralización y la protección al gasto social, la estabilidad macroeconómica, la institucionalidad ambiental, la participación de la sociedad civil, la planificación del desarrollo, la búsqueda de la paz y la lucha contra el crimen organizado.

El logro de hoy es el fruto de las convicciones de muchos colombianos en la búsqueda de una democracia incluyente, que ahora construye un presente diferente. Los caminos de la paz son la fuerza transformadora que tendrá Colombia en los próximos lustros. Y que inundará espíritus humanos y económicos con enorme creatividad. Sus impactos los veremos en el bienestar y en el PIB, pero ante todo veremos personas, comunidades e institucionalidades más libres, con más confianza y menos miedo.

Frente a los desafíos de la Colombia de hoy y mañana, la Cepal ofrece por aporte a su hoja de ruta estratégica los contenidos del documento Horizontes 2030: la igualdad en el centro del desarrollo sostenible, presentado el pasado mayo en Ciudad de México, donde se propone un enfoque integrado de desarrollo, con sendas y eslabones virtuosos, presentes en las agendas de todos los actores públicos y sociales colombianos, y de sus regiones, donde se integran inquietudes, visiones y soluciones acerca del corto y del largo plazo.

La ruta que comienza a recorrer Colombia coincide además abiertamente con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible que aprobó la Asamblea General de las Naciones Unidas. Colombia de forma temprana mostró liderazgo en su formulación e incorporó en el Plan de Desarrollo 2014-2018 un número importante de sus metas.

Todos los sectores económicos y sociales tendrán beneficios directos o indirectos por la finalización del conflicto. La construcción de la paz será un proceso de largo aliento, un pacto social para cerrar brechas de desigualdad. Para ello, en la Cepal renovamos también nuestro compromiso por seguir acompañando los esfuerzos de Colombia por consolidar la paz definitiva y desplegar su propio proyecto de desarrollo nacional.

Es cierto, el escenario económico mundial, y sus cursos inciertos, auguran un camino que no está exento de dificultades, pero ante ellas Colombia se erige hoy desafiante como una sociedad con renovado espíritu solidario, constructivo, respetuoso y diverso.

Cambiará ‘Macondo’, y muchos de sus barrios dejarán su larga soledad. Cambiará la vida local y la nacional. La presencia de Colombia en el globo ya ha cambiado. Nacerán nuevas historias. Entre ellas, las de una diversidad regional fortalecida, y con menores brechas, en el más latinoamericano y caribeño de todos nuestros países: mestizo, amazónico, llanero, andino, Caribe y Pacífico.

Hoy, cuando se abre este nuevo luminoso capítulo, desde la Cepal reiteramos también nuestro reconocimiento a los gobiernos de Cuba y Noruega, países garantes del proceso, así como a Chile y Venezuela, acompañantes de los diálogos. El esfuerzo de todos ellos ha escrito una de las más brillantes hojas de compromiso colectivo con nuestros mejores valores civilizatorios.

Confiamos ahora en que la comunidad internacional y, especialmente, los países de la región, continuarán apoyando a Colombia en la implementación de los acuerdos. En esta tarea hermosa, contarán siempre con la voluntad y las capacidades de la Cepal.

Alicia Bárcena
Secretaria Ejecutiva de la Cepal