La SAC les abre la puerta a socios agroindustriales

El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, Jorge Enrique Bedoya, explica la transformación aprobada por la asamblea gremial.

Jorge Enrique Bedoya

Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC.

Juan Manuel Vargas - El Tiempo

POR:
Portafolio
octubre 30 de 2017 - 09:59 p.m.
2017-10-30

La idea de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), de cambiar su visión hacia un enfoque moderno y futurista, está en marcha.

(Lea: Agro, la esperanza para que el desempleo baje)

La asamblea gremial, realizada el pasado miércoles, decidió abrir la puerta a la agroindustria y sentar en la misma mesa a eternos contradictores de la cadena de producción, e integrar a la estrategia de transformación del campo a la academia, los proveedores de insumos y la ciencia.

(Lea: Felipe Torres llega al Programa de Transformación Productiva para fortalecer a las empresas colombianas)

Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC, habló con Portafolio sobre las perspectivas del sector y la nueva visión gremial.

El sector agropecuario es el más dinámico de la economía. ¿Qué posibilidades hay de que este crecimiento sea sostenible?

El sector es el más dinámico pero infortunadamente no es el más rentable. Y creo que la sostenibilidad no va de la mano del crecimiento sino de la rentabilidad. Si usted mira casos como el del arroz y la leche, han tenido crecimientos significativos, pero si no encuentran mercado, el paso siguiente es que el productor se retracte en el próximo semestre y reduzca su producción.

¿Y QUÉ HACER PARA QUE MEJORE LA RENTABILIDAD YA QUE LOS PRECIOS LOS DEFINEN LA OFERTA Y LA DEMANDA?

Creo que hay herramientas para ello. Hay unas cosas que les corresponde a los gremios y otras que son de responsabilidad del Estado.

En el caso de los productores debe haber un cambio de mentalidad. Hay que desacostumbrarse a que el Estado es el que tiene que resolver todo. La solución al problema del mercado se da acercándose al consumidor final. De esa manera, se eliminan los intermediarios. Le pongo el ejemplo de la papa. En septiembre, la diferencia entre el precio al consumidor y el pagado al productor era del 340%, pero en medio hay 6 intermediarios que se quedan con el dinero.

El único valor agregado que los comercializadores le dan al producto es cepillarla o pelarla. Claramente ahí hay una opción para los cultivadores.

¿LA PROPUESTA ES QUE LOS CAMPESINOS VENDAN ELLOS MISMOS SUS PRODUCTOS?

Hay que cambiar de mentalidad. La realidad es que hay que vender para sembrar y no sembrar para luego vender.

Es clave ponerle gerencia al tema. Siempre se ha dicho que hay muchos zootecnistas y veterinarios, muy buenos, pero pocos abogados, economistas, administradores de empresas y expertos en mercadeo con vocación en el sector agropecuario. Antes de sembrar o montar un proyecto agrícola o pecuario, el productor debe saber previamente a quién le va a vender y cuáles son las condiciones del mercado.

¿Y CUÁLES SON LAS RESPONSABILIDADES DEL ESTADO?

El Estado es el responsable de la generación de los bienes públicos, es decir, crear las condiciones para que el productor pueda sacar sus productos, enfrentar el mercado y obtener una rentabilidad razonable. Otro tema clave es el crédito. Hay que generar incentivos crediticios a la integración vertical.

PERO HAY HERRAMIENTAS COMO EL INCENTIVO A LA CAPITALIZACIÓN RURAL (ICR)…

Claro. Pero cuando uno mira en qué se gasta el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), se da cuenta de que no hay dinero para el canal de comercialización.

Hay que reorganizar estos y asignar recursos para los distintos eslabones de la cadena. El ICR incentiva la compra de maquinaria y equipos e infraestructura, pero nos falta el apoyo al componente de la comercialización.

¿ESA ES SU OBSERVACIÓN EN TORNO AL PROGRAMA COLOMBIA SIEMBRA, QUE DEJÓ POR FUERA A COLOMBIA COMPRA O VENDE?

Exactamente. Se dijo produzcan, pero no se aclaró quién iba a comprar los productos.

¿PERO USTED PROPONE REVIVIR ENTIDADES COMO IDEMA Y QUE EL ESTADO COMPRE LAS COSECHAS?

No, para nada. Lo que hay que hacer es crear los incentivos para que los productores se integren verticalmente hasta la venta de sus cosechas.

El objetivo no es hacer que el Estado entre a intermediar en la comercialización, sino que fortalezca a los productores hacia el final de la cadena, en asuntos como almacenamiento, red de frío, embalaje y empaques, entre muchas otras cosas.

Insisto en que la idea es vender para producir y no producir para vender. Es hora de trabajar en la empresarización del campo.

A PARTE DE LA COMERCIALIZACIÓN ¿QUÉ OTROS TEMAS SON PRIORITARIOS EN EL SECTOR?

Son varios. El primero es la seguridad jurídica sobre la propiedad de la tierra. Es clave definir temas como las Zidres y la Ley de Tierras. Ahí hay casas pendientes relacionadas con la expropiación el derecho a dominio, los ocupantes de predios obtenidos de buena fe y, por supuesto, el tema de los baldíos.

El segundo tema prioritario es la empresarización del campo; el tercero la parafiscalidad.

Esos recursos que los productores aportan hay que protegerlos y destinarlos a los respectivos sectores, porque está probada su efectividad. Por eso le hemos dicho al nuevo ministro de Agricultura (Guillermo Zuluaga), que debe empezar de cero la relación el sector ganadero.

Esto se tiene que resol ver y no puede seguir siendo un tema personal, sino interinstitucional.

Otra prioridad es la formalización del trabajo rural. La informalidad en el campo es del 63%, pero a su vez tenemos escasez de mano de obra.

Hay que hacer más flexibles los sistemas de contratación para incentivar la productividad. Más que salarios diferenciales, es reconocer que no todas las actividades agropecuarias son iguales. No es lo mismo ordeñar una vaca que sembrar café. Ya hay un proyecto de ley que está en manos del Congreso.

Finalmente, otro tema prioritario es el de las vías terciarias. Sin eso, no es posible que el campo salga de su atraso. También hay que trabajar en la despolitización de las entidades del sector agropecuario. La administración de estas instituciones no puede repartirse a los sectores políticos a conveniencia del Gobierno de turno. Esto se ha vuelto un problema.

PASEMOS AL TEMA GREMIAL. ¿PARA DÓNDE VA LA SAC?

En la Asamblea realizada el pasado miércoles se aprobaron varias cosas. Entraremos en un proceso de transformación que nos llevará a estructurar la nueva visión del sector agropecuario, bajo el lema: la agroindustria es el camino.

¿Y QUÉ VAN A HACER EN CONCRETO?

Se acordó una reforma estatutaria con varios componentes: el primero de ellos es abrir la SAC. Es decir, promover la llegada de nuevos socios, dando cabida a los agroindustriales.

Acordamos la creación de cinco categorías de socios: 1. Los gremios del sector agropecuario; 2. Empresas agropecuarias y agroindustriales; 3. Compañías proveedoras de bienes y servicios; Centros de pensamiento y de formación de capital humano, investigación y universidades; y, 5. Gremios no agropecuarios.

¿Y CUÁL ES EL OBJETIVO?

Fortalecer la SAC. El solo hecho de que estemos trabajando en este tema ya nos ha representado la llegada de nuevos afiliados.

Por ejemplo, la Federación Nacional de Avicultores, que se había retirado; la Asociación Colombiana de Industriales de la Leche (Asoleche); la Cámara de Procultivos de la Andi; Fedeacua, y empresas de bienes y servicios del sector.

¿Y ESAS NUEVAS CATEGORÍAS CÓMO ATERRIZAN? ¿HABRÁ UNA NUEVA ESTRUCTURA DIRECTIVA DE SAC?

Sí señor. La junta directiva de la SAC tiene ahora una nueva estructura. Está conformada por 20 miembros principales y 20 suplentes, repartidos por subgrupos de las 5 categorías ya mencionadas. Todos tienen participación.

El miércoles pasado se eligió esa primera junta directiva y en un mes se designará, el nuevo comité de dirección que estará integrado por 12 personas, el presidente y los dos vicepresidentes de la junta.

¿UN AGROINDUSTRIAL PODRÍA LLEGAR A SER PRESIDENTE DE LA SAC?

No. El presidente y el primer vicepresidente siempre deberán ser escogidos de los gremios del sector agropecuario. El segundo vicepresidente sí se escogerá de las otras categorías.

¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA NUEVA ESTRUCTURA DE DIRECCIÓN DE LA SAC?

Por un lado, crear mecanismos de participación e integración de la cadena y, por otro, tener comités sectoriales o grupos de trabajo en función a los temas que hacen parte de la agenda de política pública de la organización gremial.

Así crearemos un espacio de networking y de relacionamiento, donde los subsectores pueden hacer negocios y trabajar de manera conjunta.

También se creó un comité de convivencia y de solución de controversias entre los diferentes sectores. Ellos tendrán representación de la junta. Esa es una forma de tender puentes y caminos de entendimiento.

¿ENTONCES EN LA SAC VEREMOS SENTADOS EN LA MISMA MESA A SECTORES CON ETERNAS PUGNAS ENTRE PRODUCTOS E INDUSTRIALES?

Efectivamente. Lo que queremos es tener una visión de cadena. Seguramente, las tensiones internas estarán a la orden del día, pero lo que estamos haciendo es abrir la posibilidad de trabajar para buscar soluciones tempranas. Tendremos la opción de resolver conflictos intrasectorialmente.

¿CUÁL HA SIDO LA RESPUESTA DEL SECTOR AGROINDUSTRIAL FRENTE A LA APERTURA DE LA SAC?

Pues de entrada se afiliaron tres gremios agroindustriales. Fenavi, Asoleche y la Cámara Procultivos de la Andi. Y hay personas y organizaciones que le están encontrando valor a la integración y ven con muy buenos ojos a esta iniciativa.

¿HAN EMPEZADO A SENTIR UNA MENOR PRESIÓN DE LA INSEGURIDAD EN EL CAMPO, GRACIAS AL ACUERDO DE PAZ CON LAS FARC?

Eso es verdad hasta cierto punto. Sin embargo, persisten problemas de inseguridad por las bandas criminales y, lamentablemente, por las disidencias de las Farc y la presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en varias zonas del país.

Pero la verdad es que hoy respiramos un mejor aire de tranquilidad en el campo, en varios aspectos, y en la mayoría de las regiones, esperamos que esto se consolide.

Siga bajando para encontrar más contenido