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La temida indexación

Descartamos que en lo que en lo que resta del año ganen importancia las presiones inflacionarias por indexación de precios.

Economía colombiana busca un 'aterrizaje' controlado

El descenso de la inflación se moderó por la reforma tributaria, la Ley de licores, y la indexación de precios.

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mayo 24 de 2017 - 10:02 p.m.
2017-05-24

Las minutas de la reunión de BanRep en abril reiteraron una de sus preocupaciones al mencionar que “la aceleración en la inflación de no transables sugiere que la indexación de precios y salarios podría estar ganando importancia”. En nuestra opinión, estas presiones inflacionarias por indexación son moderadas y creemos que estarán contenidas por el débil comportamiento de la economía en 2017, especialmente el gasto de los hogares.

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La inflación anual se ha reducido consecutivamente en un total de 4,31 puntos porcentuales (p.p.). Sin embargo, la velocidad del descenso se moderó en el primer trimestre, principalmente por la reforma tributaria, la Ley de licores, y por la indexación de precios. La reducción de la inflación anual entre diciembre y abril ha sido de 1,09 p.p., de los cuales 1,14 p.p. se explican por el grupo de alimentos. Por el contrario, la inflación anual del resto de grupos ha aumentado o se ha mantenido estable en ese lapso: la de regulados sumó 0,19 p.p. al cambio de la inflación anual en lo corrido del año, la de los no transables sumó 0,11 p.p. y la de los transables se ubica en el mismo nivel del cierre de 2016, aunque aumentó en enero y febrero, volvió a su senda descendente en marzo y abril.

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El comportamiento de la inflación anual de regulados tiene muy poco que ver con indexación de precios puesto que de los 0,19 p.p. que sumó al cambio de la inflación anual entre diciembre y abril, 0,17 p.p. corresponden al incremento en combustibles, explicado por la recuperación de los precios del petróleo y por el nuevo impuesto al carbono que se creó con la reforma tributaria.

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En cuanto al grupo de bienes y servicios no transables, efectivamente se han registrado ajustes de precios por indexación. Sin embargo, estas presiones inflacionarias por indexación son moderadas y creemos que estarán contenidas por el débil comportamiento de la economía en 2017, especialmente el gasto de los hogares.

Los ajustes de precios de los servicios relacionados con la educación sumaron 0,08 p.p. al cambio de la inflación anual total entre diciembre y abril. En todos los casos, los análisis de estacionalidad indican que los ajustes importantes por indexación se dan en los meses de febrero: el 92,1% de la inflación del componente de educación se causa en los meses de febrero (por los colegios de calendario A), tan sólo el 4,5% se causa en septiembre (por los de calendario B) y el resto en los demás.

De hecho, en febrero se registró el incremento acostumbrado en las tarifas de pensiones, aunque fue superior a lo que correspondía por la indexación a la inflación causada del año pasado. Sin embargo, ese mayor ajuste tuvo una justificación regulatoria independiente de la indexación de precios o de un desanclaje de las expectativas de inflación. El Mineducación autorizó a los colegios a hacer incrementos, dependiendo de sus resultados en el “Índice Sintético de Calidad”. Dado que un número importante de instituciones mejoraron, se les permitió realizar incrementos superiores a los del año anterior.

Similares análisis de estacionalidad indican que los incrementos de otros gastos indexados, como los de salud, se dan principalmente en el primer trimestre. Por esta razón, no esperamos que en lo que resta del año se presenten nuevas presiones inflacionarias por indexación en educación y salud y que los riesgos de persistencia se vayan diluyendo con el tiempo.

Por su parte, los precios de los arrendamientos fueron los segundos que más aportaron al incremento de la inflación anual de no transables en lo corrido del año, al sumar 0,04 p.p. al cambio de la inflación anual total entre diciembre y abril. Sin embargo, la inflación anual de los arrendamientos cerró el año significativamente por debajo de la inflación causada en 2015, que era el máximo incremento normativo para los arrendamientos en 2016, en gran parte debido al significativo debilitamiento de la demanda interna que también se ha reflejado en una importante desaceleración en el aumento de los precios de la vivienda.

La inflación causada del año pasado, que es el nuevo máximo incremento normativo en 2017, fue 5,75% anual, 1,02 p.p. por debajo de la del año previo, así que el techo de incrementos permitidos será mucho más bajo este año. No obstante, la inflación de los arrendamientos registró un aumento en febrero y marzo. Este incremento pudo haber estado afectado por unas expectativas de inflación algo elevadas en ese momento. Sin embargo, han vuelto a descender significativamente, de tal forma que la inflación anual de los arrendamientos volvió a disminuir en abril.

Por otra parte, por análisis técnicos de estacionalidad y por nuestras conversaciones con el Dane, podemos asegurar, con alto grado de confianza, que muy pocos bienes y servicios en la canasta del IPC están indexados al salario mínimo. Hay que destacar que el incremento del salario mínimo de 7% para 2017 fue 1,25 p.p. superior a la inflación causada en 2016, mientras que el año pasado el incremento, que también fue de 7%, fue apenas 0,23 p.p. superior a la inflación causada en 2015. Sin embargo, según la metodología del Dane, la mayoría de bienes y servicios que están indexados al salario mínimo no están incluidos en el cálculo del IPC (ej: Soat y las multas de tránsito).

Ahora bien, la discusión del salario mínimo no necesariamente está enmarcada en la indexación directa, sino en las expectativas. Un hogar en el que el salario haya aumentado por encima de la pérdida de poder adquisitivo, podría estar incentivado a gastar más y generar presiones de demanda. Creemos que este no será el caso a lo largo de 2017 por dos razones: i) la situación actual de la economía está indicando que el gasto de los hogares crecerá muy por debajo que en años anteriores; y ii) el resto de salarios no aumentaron en la misma magnitud que el mínimo.

Según información de salarios de los sectores de construcción, comercio e industria, a pesar de que en todos los casos la variación nominal se ubica levemente por encima de la inflación causada en 2016, también se aprecia que los aumentos son inferiores al del salario mínimo . Pese a que la información de los salarios de industria y comercio no se conoce aún a abril, su variación anual también se encuentra por debajo de la del mínimo (ver gráfico).

Por lo anterior, descartamos que en lo que en lo que resta del año ganen importancia las presiones inflacionarias por indexación de precios, como sugiere BanRep, y esperamos que los riesgos de persistencia se vayan diluyendo en el tiempo.

Ana María Rodríguez Pulecio
Andrés Pardo Amézquita
Corficolombiana

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