‘Los mercados emergentes deben seguir preparándose para lo peor’

Barry Eichengreen dice que con las condiciones deflacionarias de países desarrollados no quiere pensar en lo que pase si EE. UU. vuelve en recesión.

Barry Eichengreen

El economista Barry Eichengreen es Profesor George C. Pardee y Helen N. Pardee de economía y ciencia política de la Universidad de Berkeley.

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Economía
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Portafolio
julio 20 de 2016 - 08:52 p.m.
2016-07-20

Barry Eichengreen es uno de los expertos más reconocidos en el ámbito global sobre sistemas monetarios internacionales y finanzas mundiales. Su investigación y escritos han aportado considerablemente al análisis de las actuales crisis financieras. En el marco del seminario del Fondo Latinoamericano de Reservas (Flar), el director de Portafolio habló con el académico acerca de los retos que tiene Colombia y la región.

¿Qué tan preocupado está por el estado de la economía mundial?

El mundo todavía está en un estado esquizofrénico en el que a Estados Unidos le está yendo bien, pero hay debilidades y desbalances en el resto de regiones importantes (Europa, Japón, China y Brasil). Estados Unidos no puede ser la locomotora de la economía del mundo, ni tampoco puede seguir siendo una isla de prosperidad en un mar deprimido, porque de esa manera, cuando pase algo malo, los que diseñan la política pública tendrán poco margen de maniobra.

Las tasas de interés en los países desarrollados ya están en cero o son incluso negativas; además, no parece haber voluntad o la capacidad de usar política fiscal.
Como consecuencia, cualquiera puede adivinar lo que pasaría en el mundo la próxima vez que haya una recesión en Estados Unidos.

¿Cree que una detención de entrada de capitales inesperada (sudden stop) a las economías emergentes es posible?

Los sudden stops pasan y seguirán pasando. En un estudio reciente, encontramos que la frecuencia de los sudden stops sigue siendo casi la misma desde principios de 1990.

Los gobiernos y los bancos centrales han construido protecciones contra este problema acumulando reservas, adoptando tasas de cambio más flexibles y fortaleciendo sus posiciones fiscales. Pero la detención de entrada de capitales inesperada es tan negativa y disruptiva como lo era a principios de los noventas.

Mi interpretación es que la entrada de capitales ha seguido creciendo con el riesgo de que cuando sean retirados los efectos van a ser aún más grandes y más disruptivos. Los mercados emergentes prudentes deben seguir preparándose para lo peor.

¿Por qué Colombia debería preocuparse por el ‘Brexit’?

El ‘Brexit’ es muy negativo para el Reino Unido y tiene un efecto medio negativo en Estados Unidos, pero lo pondría abajo en el puesto 23, de la lista de cosas por la que los colombianos deberían preocuparse. Lo más alarmante para Colombia debería ser lo que pase en EE. UU., Venezuela, Brasil y China.

Teniendo en cuenta lo anterior, el ‘Brexit’ es un síntoma de un mal momento de la globalización. Si ese mal momento gana tracción, Colombia puede enfrentarse a problemas significativos para exportar, y para un país que depende de sus exportaciones, eso no sería una cosa buena.

¿Está la globalización en crisis?

Si no está en crisis aún, lo estará muy pronto. Desde las económicas avanzadas, e incluso desde varios mercados emergentes, existe una clara reacción pública en contra de la apertura económica.

Lo que diré puede parecer simplista, pero esa misma insatisfacción frente a la globalización yo la veo detrás del apoyo que tiene Trump en Estados Unidos y el ‘Brexit’ en Reino Unido; el apoyo viene de trabajadores no capacitados, que se sienten olvidados y que culpan a la globalización en lo general, y a la inmigración en lo particular.

De hecho, la culpa está correctamente asignada a los gobiernos de países avanzados, que no han capacitado ni equipado a sus trabajadores para que éstos puedan hacerle frente a la competencia extranjera.

Desde el punto de vista económico, ¿se ha acabado el libre comercio? ¿Cómo se siente usted con respecto al proteccionismo?

El libre comercio tiene ventajas muy eficientes. Pero una visión básica desde la teoría del comercio internacional es que no todas las partes se benefician de la misma manera. De hecho, algunos grupos - los llamados ‘factores de producción escasos’- son aptos para perder en términos absolutos. Lo que me sorprende es que hemos tenido que vivir la experiencia de Trump y el ‘Brexit’ para recordar este hecho básico.

Las economías emergentes tienen una participación mayoritaria en la producción mundial. ¿Es para usted esto una tendencia imparable?


Hechos recientes nos han recordado que ninguna tendencia es imparable. Pienso que la intuición de la idea de que los mercados emergentes van a continuar emergiendo, es impecable. Pero eso no hace que la tendencia sea inevitable, especialmente en el corto plazo. Sí tienen éxito las economías emergente dependerá de las elecciones políticas.
Latinoamérica está atravesando tiempos difíciles.

¿Cómo ve usted a esta región?

Para poder crecer, Latinoamérica necesita estabilidad política, políticas macroeconómicas sólidas, y un renovado compromiso con reformas estructurales.

¿Y qué piensa usted con respecto a Colombia?

En relación con los aspectos que acabo de mencionar, creo que Colombia está en una mejor posición que la mayoría de las economías de la región. Así que, mi balance es que soy relativamente positivo frente a las perspectivas del país.

Ricardo Ávila Pinto
Director Portafolio