Para Fitch, el mayor reto de Colombia es reducir la deuda externa

La agencia asegura que en los próximos dos meses, como máximo, tomará la decisión de mantener la perspectiva del país en negativa o subirla a estable.

Fitch

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enero 17 de 2017 - 10:15 p.m.
2017-01-17

Colombia está a la expectativa de las decisiones que tomen las agencias calificadoras sobre su nota soberana, una determinación que, según Fitch, estará marcada principalmente por el ajuste fiscal y del déficit que consiga llevar a cabo el país. Todo esto con el objetivo de reducir la elevada deuda externa.

Así lo afirmó Richard Francis, director del Equipo de Calificaciones Soberanas de Fitch Ratings, quien dejó claro que en los próximos dos o tres meses, como máximo, la agencia revisará la calificación de Colombia.

(Lea: ¿Qué son las calificadoras de riesgo y por qué le importan a Colombia?). 

Como afirma el experto, las sensaciones son positivas y el país puede obtener en este periodo una buena noticia.
Aunque, para ello, seguirán manteniendo conversaciones con el Gobierno y distintos economistas privados.

“Principalmente, la idea de la decisión que tomemos es si vamos a seguir con una perspectiva negativa o la cambiaremos a estable. Lo que sí, no esperamos es una caída en la calificación, al menos en los próximos meses”, señaló Francis.

Ante esto, con la reforma tributaria, ya en vigencia, y la reciente reunión que mantuvo el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas, con estas firmas en Estados Unidos, los siguientes pasos a seguir será el análisis de todas las variables de Colombia que, para las calificadoras, definirán su calificación de riesgo país.

Es por esto que por un lado, la cuestión es si las calificadoras tienen dudas acerca de la reforma. “La verdad es que es una buena reforma, más o menos como esperábamos. Al analizarla, para nosotros es positiva, ya que Colombia necesita nuevos ingresos por la caída del petróleo. Por esto, pensamos que esta reforma va a reemplazar los ingresos y eso es clave. No hay desconfianza”, afirmó el ejecutivo de Fitch.

Eso sí, para la agencia, algunos aspectos son más positivos que otros. “No podemos decir que haya puntos que no nos gusten. La principal preocupación es si los ingresos van a llegar o no, ya que el Gobierno necesita un ajuste del 3 % del PIB y creemos que la reforma del IVA va a tener un impacto positivo en este sentido. Aún así, la parte que no sabemos si tendrá el impacto que el Gobierno espera es la lucha contra la evasión”, destacó Richard Francis.

(Minhacienda expuso la reforma tributaria ante las calificadoras de riesgos en Estados Unidos). 

De igual forma, el otro gran tema en el que se fijará Fitch para tomar su decisión sobre la calificación soberana del país, es el control que lleve a cabo el Gobierno para reducir el déficit comercial.

Cabe recordar que, según las últimas cifras reportadas por el Dane a octubre de 2016, la balanza comercial se encuentra en estos momentos por encima de los US$10.000 millones.

“El ajuste fiscal es importante, pero no es lo único que estamos viendo. El déficit de la cuenta corriente fue muy alto, y lo sigue siendo. Tenemos una estimación del año pasado de 4,8%, ha bajado, pero todavía sigue siendo elevado y eso es algo que tenemos que revisar. Los dos temas principales son esos, el ajuste fiscal para parar la subida de la deuda, y el ajuste externo. Habrá una mejora, lo que no podemos prever es si es suficiente”, agregó el del Equipo de Calificaciones Soberanas de Fitch Ratings. En este sentido, el Gobierno y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, han puesto en marcha diversos mecanismos para tratar de diversificar la oferta exportadora y hacerla más competitiva. Este es el caso, entre otros, del Plan de Desarrollo Productivo, con el que se espera potenciar las fortalezas del país.

Para Fitch, estas reformas tendrán un impacto positivo para dar un mayor dinamismo al comercio exterior; sin embargo, deja claro que hay que unirlas a otras como el desarrollo de la infraestructura o la implementación del acuerdo de paz para lograr una mayor diversificación de las exportaciones.

De acuerdo con Francis, el objetivo es tener una menor dependencia del petróleo, aunque augura que este proceso no será rápido. “No se puede tener una diversificación de las exportaciones de un momento a otro. Sobre todo, hay que tener en cuenta que el problema del comercio no solo es el precio del petróleo, sino también la situación de Venezuela y Ecuador, quienes tienen sus realidades. Todo esto ha sido un impacto grande para las exportaciones no tradicionales”.

Con todo esto, como explica Fitch, la principal preocupación de la calificadora es si estos ajustes, tanto el fiscal como el externo, serán suficiente para estabilizar la deuda y bajarla en el mediano plazo.

En estos momentos, según los datos de la firma, el país cuenta con un endeudamiento externo superior a la media de los países ‘Triple B’, por lo que espera que en los próximos dos o tres años, el Gobierno sea capaz de reducir este indicador o, al menos, dar inicio a su descenso.

La fórmula para conseguir este objetivo, como asegura Francis, no es sencilla. “El año pasado, el déficit bajó gracias a la caída de las importaciones. Esta situación puede generar todavía un mayor ajuste, pero es difícil reducir el déficit simplemente por el lado de las importaciones. Por eso, tenemos que ver el desempeño de las exportaciones este año. Creemos que estas pueden crecer, pero la pregunta es cuánto y qué rápido puede haber un cambio por este lado. Un déficit de la cuenta corriente sobre 3% es sostenible, pero un déficit cercano a 5% claramente lleva a una mayor deuda externa”.

Pero la reducción de la deuda no es el único reto que enfrenta la economía. “Por un lado está la implementación de los sistemas contra la evasión, esto es un proceso más complejo que la subida del IVA y tomará más tiempo y mayores esfuerzos. Por otro lado, la producción de petróleo ha caído y eso es otro reto que enfrenta el país y Ecopetrol, aunque sabemos que la compañía está trabajando en esto. Y lo otro es en el lado de infraestructura, ver si las obras 4G puede empezar a dar mayores resultados. Todo esto también es importante ya que apoya el crecimiento”, apuntó Francis.

Por último, cabe destacar que para Fitch, el crecimiento económico del PIB será mejor que el del año pasado, aunque espera que su dinamismo todavía sea reducido. En este sentido, la firma estima un avance del 2,8 %, todavía lejos del 4 % que, según Francis, debería tener el país.

Como destacó el ejecutivo de la calificadora, la implementación del proceso de paz tendrá un impacto positivo, pero su efecto no se verá hasta los próximos dos o tres años.

Rubén López Pérez
rublop@eltiempo.com

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