Polémica por propuesta de más tributos sobre pasajes aéreos

Mientras que alcaldes promoverán un proyecto de ley para crear nuevo impuesto, las aerolíneas y la academia dicen que eso sería un golpe a la competitividad del sector.

Aeropuertos

Los colombianos viajan 0,5 veces al año por avión, y las nuevas tasas podrían seguir afectando dicho promedio.

CEET

POR:
Portafolio
marzo 26 de 2018 - 09:26 p.m.
2018-03-26

Una propuesta que hizo la semana pasada Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá, a sus pares de otras 28 ciudades capitales del país para la creación de tasas aeroportuarias, tiene a las aerolíneas preocupadas.

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Según Peñalosa, la idea es tramitar un proyecto de ley con el que se creen nuevas figuras impositivas a los tiquetes aéreos para financiar obras de infraestructura que permitan acceder a las terminales aéreas. El aumento para los vuelos nacionales sería de $8.000 y de US$5 dólares para los internacionales.

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Ante la situación, ayer, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (Iata, por su sigla en inglés), la Asociación de Transporte Aéreo de Colombia (Atac) y la Asociación de Transporte Aéreo de América Latina y el Caribe (Alta) le remitieron dos cartas al Alcalde Mayor de Bogotá para manifestar su oposición.

De acuerdo con la misiva firmada por la Iata y la Atac, la implementación de estos gravámenes afectaría seriamente a la industria aérea. Según estas organizaciones, la demanda de viajeros domésticos se reduciría en 766.000 pasajeros anuales, y en 136.000 para los internacionales, lo que podrían significar, en total, 902.000 pasajeros menos que se movilicen por los aeropuertos del país.

Andrés Uribe, recién nombrado gerente de la Iata para Colombia y también presidente de Atac, le explicó a Portafolio que dicha propuesta es una amenaza para la competitividad del sector aéreo y que también afecta la economía nacional. “Crear impuestos para financiar obras viales es una medida que puede solucionar problemas a corto plazo, pero que desestimulará a la industria”, manifestó.

Cálculos de la Iata muestran que por la reducción de la demanda de pasajeros se “causaría una contracción del PIB colombiano de US$35 millones y la pérdida de 3.200 empleos”, reza la misiva.

Por su parte, Luis Felipe de Oliviera, director ejecutivo de Alta y quien también le envió una carta a Peñalosa, le dijo a este diario que la iniciativa “está maltratando al sector, porque reduce las posibilidades de que más personas puedan viajar a Colombia”.

Resaltó que la propuesta no seguiría con las recomendaciones del Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (Oaci), entidad de la que Colombia hace parte, que indica que un Estado debe permitir la “imposición de derechos únicamente con respecto a servicios y funciones que se proporcionan para operaciones de aviación civil, o que tienen relación directa o en definitiva son beneficiosos para las mismas”.

Aunque la propuesta todavía no ha llegado al Congreso, las cargas impositivas en aeropuertos son algo que viene tomando fuerza en los últimos años. Actualmente, existen al menos cinco cargos adicionales que rigen en los terminales de Rionegro, Cúcuta, San Andrés, Leticia y La Guajira, con cargo a los pasajeros.

En el caso de Rionegro, que sirve a Medellín, el tributo fue creado para financiar una parte de las obras del túnel de Oriente, pero su cobro fue suspendido por el Consejo de Estado a finales del año pasado por no estar relacionado con la financiación de servicios aeroportuarios.

Otro ejemplo reciente es la estampilla que creó la administración departamental de La Guajira, que busca financiar desde instituciones educativas hasta proyectos de infraestructura de transporte terrestre y todavía está vigente.

Para la Iata, dichas tasas le hacen perder competitividad a un sector que está en crecimiento. “Colombia es el tercer país que más cargas impositivas tiene en América Latina, luego de Venezuela y Argentina, con un 33% para vuelos domésticos y 42% para los internacionales”, desatacó Uribe.

PROPONEN LO CONTRARIO

Incluso, Gilberto Salcedo, expresidente de la Atac, asegura que “sumarle un tributo más sería excluir a más personas de la utilización del servicio. Prueba de ello fueron los tres puntos adicionales al IVA en la última reforma tributaria que, entre otros factores, llevó a un crecimiento negativo de pasajeros al cierre del 2017, respecto del 2016. Las ciudades con grandes oportunidades en el turismo, como Bogotá, deben estar pensando completamente al contrario”, señaló.

De hecho, la propuesta que hace Uribe, en representación de 280 aerolíneas que integran la Iata, es tomar medidas similares como las aplicadas en el aeropuerto de Cartagena, que redujo de US$92 a US$38 una tasa aeroportuaria, lo que promovió un crecimiento de la movilización de viajeros internacionales de 26% y para los domésticos de 38%.

“Es claro que la reducción de las cargas impositivas en el país es un paso adelante para seguir impulsando una industria que es clave en el desarrollo del turismo de Colombia”, indicó Uribe, con quien coincidieron desde la academia.

Edder Velandia, experto en el tema y docente de la Universidad de La Salle, señaló que “cualquier incremento no es conveniente y representa un desestímulo a los viajeros; las ciudades deben ser cuidadosas al momento de definir este tipo de cargos ya que, buscando nuevos ingresos, pueden generar impactos en otros sectores como el comercial (formal e informal), que se soportan en los viajeros”.

William Piña, docente de la Universidad del Rosario, destacó que “es preferible mantener las tasas actuales y esperar a que suba el número de pasajeros que llegan a los aeropuertos, pero no hacerlo de este modo”.


María Camila González y Sebastián Londoño Vélez

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