‘El país necesita campesinos capitalistas para superar las secuelas del conflicto’: Ana María Ibañez

Aunque varios sectores rechazan la firma de la paz, esta académica y economista sostiene que el posconflicto traerá desarrollo.

Ana María Ibáñez afirma que el posconflicto le puede costar al país entre 40 y 90 billones de pesos durante los próximos diez años. Dice que el nuevo país debe formar a un campesinado capitalista.

Ana María Ibáñez afirma que el posconflicto le puede costar al país entre 40 y 90 billones de pesos durante los próximos diez años. Dice que el nuevo país debe formar a un campesinado capitalista.

Ana María Ibáñez afirma que el posconflicto le puede costar al país entre 40 y 90 billones de pesos durante los próximos diez años. Dice que el nuevo país debe formar a un campesinado capitalista.

Economía
POR:
Juan Sebastián Rojas
febrero 08 de 2016 - 12:00 a.m.
2016-02-08

Las investigaciones de Ana María Ibáñez, decana y profesora de la facultad de Economía de la Universidad de los Andes, se concentran en las consecuencias del conflicto armado sobre los hogares y las víctimas del conflicto. 

Demostrando un profundo conocimiento teórico y sensibilidad por la realidad del país, esta académica ha demostrado que el impacto de la paz sobre el crecimiento económico, más allá de las cifras, es un ‘gana-gana’ para toda la población.

Mientras sigue examinando las problemáticas generadas por la desigual repartición de la tierra y sus efectos perversos sobre el desarrollo en el campo, esta economista sacó tiempo para hablar con Portafolio.co.

Se habla mucho del impacto del posconflicto en el crecimiento económico del país. ¿Cómo están sus apuestas?

El proceso de paz es fundamental para el país, no solamente desde el punto de vista económico, sino social. Nosotros llevamos más de 50 años en guerra, los cuales han reducido las oportunidades económicas de toda la población. Además, las regiones aisladas han estado desconectadas de los sistemas productivos.

Los estudios muestran que los beneficios macroeconómicos de la paz representarían aumentos al crecimiento económico desde 0,3 hasta 4,4 puntos porcentuales.

Puede que ambos extremos no sean realistas, pero la gran mayoría de análisis indican que el Producto Interno Bruto (PIB) crecería un punto porcentual adicional, lo cual es muy significativo.

¿Qué significa este dato para para el ciudadano promedio?

De darse esta cifra, en 2035 el ingreso por persona sería 23 por ciento mayor frente a los datos actuales. Estaríamos teniendo, entonces, un efecto importante sobre las actividades productivas y beneficios para los colombianos, representados en mayores ingresos, mejores oportunidades laborales, calidad en la provisión de bienes sociales y mayor acceso a la salud y educación.

Después de darse el anunció del Gobierno y las Farc en noviembre pasado, algunos analistas comentaron que el alza del dólar en esa semana respondió a que ‘la paz no le había gustado al mercado’. ¿Cuál es su posición frente a ellos?

Esos análisis no son rigurosos por lo siguiente: cuando varios economistas intentaron estimar el efecto de este anuncio, concluyeron que la tasa de cambio sufrió una devaluación porque al mercado no le había gustado la noticia.

Sin embargo, muchos de estas estimaciones desconocen e ignoran que la devaluación también se dio en otros países de la región. Enfocarse únicamente en unos datos coyunturales desemboca en un análisis sin profundidad e irresponsable.

¿El riesgo país mejora o empeora con este tipo de anuncios?

Hay estudios que miden estos impactos. Por ejemplo, Juan Fernando Vargas, profesor de la Universidad del Rosario, examinó cómo los hitos del conflicto armado impactan el riesgo país y encontró que las buenas noticias relacionadas con el fin del conflicto armado mejoraron la percepción de las calificadoras.

¿Cuánto les costará a los colombianos el posconflicto?

Personalmente no me gusta denominarlos como ‘costos’, prefiero utilizar la palabra ‘inversiones’. En este momento, las estimaciones que se han hecho son apresuradas y están bajo supuestos que no necesariamente son ciertos. Además, no sabemos con exactitud su magnitud a pesar de que existen cálculos que proyectan montos entre 40 y 90 billones de pesos durante los próximos diez años.

Lo que si puede calcularse es el número de municipios con prioridades en la implementación de los acuerdos de La Habana. Yo estimo que pueden estar entre 100 y 350 poblaciones.

Y es necesario resaltar que si la economía crece 0,5 puntos porcentuales adicionales, el país necesitaría 19 años para pagar los 90 billones del escenario extremo.

¿Los beneficios de esas inversiones cómo se reflejarán?

Las inversiones que el país tendrá que hacer durante el posconflicto van a redundar en más crecimiento, y vamos a tener unos retornos importantes.

¿Cuáles van a ser esos retornos?

Poder incorporar las áreas rurales, que estaban muy aisladas y que estaban bajo los embates del conflicto, a los sectores productivos del país y generar aumentos en el PIB del sector agropecuario.

Los beneficios económicos van se verán reflejados en los colombianos que podrán producir, educarse y mejorar su calidad de vida.

Dentro del paquete de los retornos ‘visibles’ en el corto plazo veremos la reducción en los daños a la infraestructura.

A las personas, y en especial a los economistas, les gustan los datos puntuales...

La daré una cifra en educación que impresiona: durante 30 años de inversiones en este sector que ha hecho el país, aumentó en 2,5 años los años de educación promedio del país.
No obstante, los impactos del conflicto han reducido en 0,5 años ese promedio.

Es decir, el conflicto armado redujo en una quinta parte de lo que el país logró en 30 años.
Segundo dato importante: los efectos del conflicto armado sobre la producción agropecuaria han significado un decrecimiento de 3,1 % en el PIB agropecuario.

¿Y los beneficios para la infancia?

Además de mejores indicadores educativos, Colombia tendrá unos niños más saludables. El conflicto ha tenido un impacto negativo enorme sobre la salud de los niños.

Un estudio de Adriana Camacho, profesora de la Universidad de los Andes, muestra que los niños que nacen en regiones de conflicto nacen con un menor peso frente al promedio.

Otra estimación significativa es la de Andrés Moya, quién reveló el efecto sobre la salud mental de los niños que han sido víctimas. La violencia tiene un impacto sobre las habilidades cognitivas de ellos. Particularmente, Andrés encontró que las enfermedades mentales en adultos, habitantes de áreas rurales, son alrededor del 10 %, mientras que para las víctimas la incidencia de esas enfermedades es alrededor del 30 %.

"Llevamos más de 50 años en guerra, los cuales han reducido las oportunidades económicas de toda la población".

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Un asunto que se discute hace mucho en los círculos académicos y políticos aborda la ineficiente distribución de las tierras en el país, ¿el posconflicto traerá la solución?

Los estudios que nosotros hemos hecho muestran que, desde los pequeños hasta los grandes productores agrícolas, que están en regiones de conflicto, modifican sus decisiones de producción para sobrevivir.

Lo anterior los condiciona a concentrarse en cultivos de muy corto plazo, que les generan efectivo más rápidamente sacrificando mejores rentabilidades, o también se concentran en ganadería, porque la ganadería no requiere tanto cuidado y es un activo que pueden vender en caso que lo necesiten.

En el país hay un altísimo porcentaje de tierra que no está siendo explotada. Una cifra sobre ganadería para resaltar: las zonas aptas para ganadería son alrededor de 20 millones de hectáreas pero se usan para esta actividad cerca de 40 millones de hectárea.

Entonces, yo creo que un porcentaje alto de esas hectáreas adicionales que están explotando en ganadería es por el conflicto armado.

Así las cosas, se espera que, cuando el conflicto armado termine y se construyan carreteras modernas en estas regiones, las decisiones de producción cambiarán y se sembrarán cultivos más rentables. Este ‘giro’ agropecuario significará un incremento en el PIB del sector hasta de 3 %.

Colombia no es un país que depende del agro, entonces ¿dónde trabajarán las víctimas?

Es cierto que Colombia ya no es un país rural a pesar de que nuestra capacidad instalada agrícola está completamente subutilizada.

Por otra parte, los censos oficiales proyectan más de 6 millones de personas desplazadas y sólo el 11 % de las personas quieren retornar al campo.

Dado esto, la gran mayoría de esa población vulnerable se va a quedar en las ciudades y, por lo tanto, tenemos que pensar en políticas públicas que ayuden a las ciudades a absorber esta fuerza laboral.

Aunque el mercado laboral ha venido incorporando a la población desplazada, lo hace por medio de trabajos informales, con baja remuneración y sin seguridad social.

23
%
aumentaría el ingreso per cápita del país en condiciones de paz para el 2035.


Si los campesinos desplazados regresan a sus tierras seguirán siendo igual de pobres…

No. El Gobierno, los académicos y los empresarios tienen una deuda con el país pues no se ha hecho un debate, sin tintes ideológicos, alrededor de cómo ayudar a incorporar a los pequeños y medianos productores agropecuarios al mercado en condiciones justas y equilibradas.

¿La solución es pensar en un campesinado con vocación empresarial? En otras palabras, ¿un campesino capitalista?

Exactamente.

¿Le preocupa la desaceleración económica para el conflicto?

Sí, claro que me preocupa. Infortunadamente, vamos a llegar a la paz cuando el Gobierno Nacional empieza a apretarse el cinturón. Nos tocará ser muy creativos para ver de dónde vamos a sacar recursos para invertir en este proceso de paz.

Lo repito, el fin del conflicto nos va a generar mayor crecimiento económico y eso va a generar más recursos, pero vamos a tener que acudir a más impuestos, más deudas, más cooperación nacional para financiar el posconflicto.

¿La desvela algún tema del proceso de paz?

No, a mí no me preocupa el proceso de paz. Lo que me genera inquietudes es la transición y la implementación de los acuerdos. Allí en donde vamos a tener unos retos muy grandes.

¿Puede adelantarnos un nuevo resultado de investigación?

Estoy estudiando aspectos sobre migración y conflicto, pero todavía no está para ofrecer resultados.

¿Ministra de Agricultura en unos años?

Decana y profesora como estoy en este momento.