El riesgo país ha aumentado casi 25% en lo que va del año

El Embi+ para Colombia superó los 400 puntos, valor que sigue siendo el más alto desde abril del 2009. Además, es uno de los que ha subido más rápido.

Economía
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Portafolio
febrero 04 de 2016 - 09:39 p.m.
2016-02-04

Aunque Colombia está en la parte baja del riesgo país entre los países emergentes, lo cierto es que ha sido una de las naciones que más ha visto un incremento en los indicadores que miden esta percepción, tanto en el último año como en lo que va del 2016.
Uno de ellos es el Embi +, calculado a diario por el JP Morgan y que muestra la diferencia en la tasa de interés que piden los inversionistas por los bonos de un país determinado frente a los de Estados Unidos.
Este índice para Colombia ya superó los 400 puntos, valor que sigue siendo el más alto desde abril del 2009, cuando el mundo apenas reaccionaba al estallido de la crisis financiera en Estados Unidos.
Este jueves, el Embi+ del país tuvo una leve baja y cerró en 399 puntos, que representan un aumento de 24,3 por ciento frente al dato con el que inició el 2016 y es casi el doble del que tenía hace un año.
Ese puntaje es relativamente bajo entre todos los que mide JP Morgan, pues solo está por encima del de México, Indonesia, Perú, Polonia y Rusia.
Además, está muy lejos de los más de 7.000 punto, máximo histórico que alcanzó en el 2002.
Sin embargo, lo que inquieta es el fuerte ascenso que ha tenido el riesgo país de Colombia en los últimos 12 meses, pues tal incremento solo se ve en países que han tenido situaciones políticas complejos, como Brasil, Venezuela, Ecuador, y los del norte de África.
Este comienzo de año ha sido complicado para la economía global, pues se han deteriorado las proyecciones, especialmente por un enfriamiento de la economía de China.
Y en cuanto a los emergentes, las perspectivas de crecimiento de analistas, Gobiernos y organismos internacionales han sido revisadas a la baja, con lo cual es apenas normal que aumente el nerviosismo de los inversionistas.
Pero en el caso puntual de Colombia, la explicación no es otra que la vulnerabilidad del país frente a los precios del petróleo.
La destorcida en las cotizaciones del crudo, cuyo golpe más fuerte se producirá este año, ha tenido serias repercusiones en distintos frentes.
Desde el punto de vista fiscal, al Gobierno se le secó una fuente importante de recursos que provenía de la actividad petrolera.
Entre tanto, las exportaciones se desplomaron y la inversión extranjera para actividades extractivas también retrocedió, lo cual abrió un boquete de grandes proporciones en las cuentas externas del país, y elevó el precio del dólar a niveles que hace apenas un año eran impensables.
Esta situación se refleja directamente en los precios de los activos en Colombia.
Por los lados de la deuda pública, los TES han sentido incrementos en su tasa de interés, que en la práctica representan desvalorizaciones de estos títulos.
El papel de referencia, que vence en julio del 2024, terminó ayer con una tasa de 8,61 por ciento, más de un punto por encima del nivel que tenía a comienzos del 2015.
Y aunque las acciones en general acumulan una valorización de 3 por ciento en lo que va del 2016, no todos los títulos van pasando en limpio.