Estos son los riesgos que enfrentará la inflación en 2018

Alimentos más caros, caída de los precios del crudo, un dólar más alto y definición de tasas de interés en EE. UU., algunas de las variables.

Juan José Echavarría

Juan José Echavarría, gerente del Emisor.

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noviembre 19 de 2017 - 07:48 p.m.
2017-11-19

En el 2018, la inflación se enfrentará a tres grandes riesgos que podrían llevarla a niveles más altos de los que hoy se contemplan. De acuerdo con el informe de inflación del Banco de la República, alimentos más costosos de lo previsto, la caída del precio del petróleo que generaría un tasa de cambio mayor, y las tasas de interés en Estados Unidos, son los elementos más llamativos a considerar. Los sesgos al alza que presentó el fan chart del informe del Emisor son contemplados a partir del primer trimestre.

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ALIMENTOS

El informe sostiene que los precios de alimentos estarán por encima de lo esperado el próximo año: “Actualmente, se cuenta con una buena oferta agropecuaria que permite esperar unos precios de alimentos bajos para lo que resta de 2017 y comienzos de 2018. Sin embargo, en el pasado los bajos precios han tendido a desestimular la oferta unos trimestres adelante, sobre todo en el caso de los productos agrícolas perecederos de ciclo productivo corto. Es posible que la senda central de pronóstico esté subestimando este fenómeno y que los precios, para el segundo semestre de 2018, especialmente, aumenten más de lo que aquí se contempla”.

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TASA DE CAMBIO

La tasa de cambio representa retos en dos frentes. En primer lugar, no puede descartarse una caída del precio del petróleo frente al nivel considerado para esta variable en el escenario central a lo largo del horizonte de pronóstico.
Aunque, recientemente, los niveles mundiales de los inventarios de crudo bajaron, llevando a un alza en el precio internacional, la sostenibilidad de este aumento depende de que se mantenga el acuerdo de reducción de producción establecido por los miembros de la Opep, algo que es incierto, puesto que en el pasado las rupturas han sido frecuentes.

Adicionalmente, un mayor precio podría estimular una mayor oferta por parte de los países productores que no hacen parte de la Opep. Si esto sucede, cabe la posibilidad de que el peso colombiano se deprecie más de lo contemplado.

Un segundo factor tiene que ver con la normalización de la política monetaria en los Estados Unidos, dada las perspectivas de la dinámica económica de este país, la cual se espera continúe siendo muy gradual.

En particular, el pronóstico central supone tres incrementos, de 25 puntos básicos cada uno, en la tasa de política de la Fed entre el cuarto trimestre del 2017 y finales del 2018. Sin embargo, no se puede descartar que el aumento de la tasa de interés, por parte de la Fed, ocurra a un ritmo mayor que el anticipado.

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