‘El campo debe asegurarse’: dice Gobierno a productores

La oferta está a la medida de los requerimientos del sector agropecuario, pero se hace necesario que los cultivadores suscriban las pólizas.

En Chiquinquirá, las aguas contaminadas por escorrentía han llegado al río Suárez contaminando sus aguas. Por esto, no se tiene agua de calidad para regar cultivos y pastos.

En Chiquinquirá, las aguas contaminadas por escorrentía han llegado al río Suárez contaminando sus aguas. Por esto, no se tiene agua de calidad para regar cultivos y pastos.

Foto: Boyacá 7 Días

Economía
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Portafolio
marzo 28 de 2017 - 07:05 p.m.
2017-03-28

El Gobierno nacional quiere ‘desmarcarse’ del trabajo que le representa salir a tender la mano generosa cuando el invierno acaba con la producción agropecuaria.

Gestionar ayuda humanitaria, ampliar los plazos de los créditos, formular nuevos ‘planes’ para refinanciar deudas, perdonar intereses y hasta condonar deudas es algo que cada vez podrá verse menos.

(Lea: Expertos esperan el despegue del PIB agropecuario en el 2017)

La intención es que con información y seguros agrícolas pueda blindarse el sector agrario de los riesgos que representan las temporadas secas o de lluvia, más cuando ya es evidente el cambio climático.

Este llamado lo hizo el viceministro de Asuntos Agropecuarios, Juan Pablo Pineda, quien indicó que desde el 2014 los agricultores cuentan con herramientas como el ‘Boletín Agroclimático’, que ya lleva 27 ediciones, que se publican mensualmente, haciendo todo tipo de recomendaciones por producto y por región para que estén informados y puedan tomarse las decisiones de siembra.

Durante su participación en el foro ‘Perspectivas de los servicios climáticos en Colombia’, organizado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam), el funcionario indicó que han venido haciéndose las alertas adecuadas para generar una cultura de prevención de riesgos frente al cambio climático, en donde la información del Ideam, útil y oportuna para la actividad agraria.

A lo anterior, se suma la promoción del seguro agropecuario, en donde el Gobierno subsidia hasta el 80 por ciento de la prima para los pequeños agricultores.

Según el Ministerio de Agricultura, en 2016 se aseguraron 177.906 hectáreas, una cifra que tuvo una merma de 8.978 hectáreas frente a las 186.884 del 2015.

“Aunque aún hay grandes retos para la creación del sistema de información de riesgos agropecuarios que permitirá que más aseguradoras participen en este mercado de protección al campo.

Necesitamos dejar de ser apostadores del agro y volvernos inversionistas y para eso necesitamos información confiable pues Colombia tiene datos y lo que buscamos es tener información confiable y que las aseguradoras puedan ver el negocio en los agricultores y los agricultores el negocio en el seguro”, aseguró el viceministro Pineda.

Por último, el funcionario señaló que ya en el ministerio está en marcha el diseño del seguro de tipo catastrófico.

Este, un nuevo esquema de aseguramiento para proteger a los pequeños agricultores de riesgos como los fenómenos del Niño o la Niña, que han dejado pérdidas tanto para ellos como para las finanzas del Estado.


Así, el Gobierno considera que la cultura del seguro blinda las finanzas públicas pues el Ministerio ha tenido que pagar millonarias sumas para atender las afectaciones de los productores por eventos como el fenómeno de la Niña en 2010 y 2011 y la reciente sequía provocada por el Niño en 2015 y 2016, por lo que la prevención de riesgos es el camino.

El seguro agropecuario es una herramienta de gestión de riesgos, que permite al productor agropecuario proteger su inversión ante eventos origen climático o biológico y le permite garantizar la continuidad de su actividad en caso de afectaciones.

El Gobierno Nacional, a través de Finagro, otorga un incentivo básico de 60 por ciento para todos los productores agropecuarios, que puede llegar hasta el 80 por ciento sobre el valor de la prima, si el productor cuenta con un crédito en condiciones Finagro, o si la actividad agropecuaria asegurada hace parte de los productos promisorios de exportación.

En el país se creó el seguro agropecuario en 1993, coincidiendo con la fundación del Fondo Nacional de Riesgos Agropecuarios.