Seguros del agro, un buen negocio pendiente de cultivar y cosechar

Las aseguradoras y los gremios agropecuarios están desarrollando pólizas para cerca de una decena de actividades nuevas.

Banano y plátano

Cultivos como plátano y banano son los que más demandan seguros en Colombia.

Archivo / Óscar Bernal.

POR:
Portafolio
julio 27 de 2017 - 09:02 p.m.
2017-07-27

Ejecutar un proyecto productivo agropecuario es como poner plata al sol y al agua. Por eso, la agricultura es considerada una actividad de alto riesgo, pues está expuesta al impacto de fenómenos naturales como sequía, inundación o vendaval, máximo si se tiene en cuenta que el mundo enfrenta el cambio climático.

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Por estas razones, los seguros agropecuarios deberían ser una inversión prioritaria. Sin embargo, en Colombia, esta es una actividad que el país tiene pendiente de cultivar, para generar la expectativa de una cosecha que más adelante podría recoger.

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El país dedica anualmente siete millones de hectáreas a la agricultura, pero la extensión asegurada no superó las 200.000 hectáreas en 2016, es decir que la penetración es mínima (3%), a pesar de que el Ministerio de Agricultura subsidia el valor de la póliza entre el 60% (grandes productores), 70% (medianos) y el 80% (pequeños productores).

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Todo indica que los empresarios del campo están aprendiendo la lección dejada por los fenómenos de ‘La Niña’ de 2010 y 2011, y ‘El Niño’ del 2016, cuando se registraron millonarias pérdidas.

Por su parte, las aseguradoras también están empeñadas en aumentar la penetración de las pólizas para el agro, y por eso avanzan en el desarrollo de mecanismos para amparar los riesgos en la producción de cacao, flores, palma de aceite, fique y hasta bovinos, equinos y porcinos. Esta labor es liderada por la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), algunos gremios de la producción y compañías como Sura, Mapfre, La Previsora, Allianz, Liberty, Bolívar y ProAgro.

Además, de acuerdo con Fasecolda, el sector está trabajando en la estructuración de seguros paramétricos o indexados, una modalidad que, a diferencia del producto tradicional, no se necesita ir predio por predio a verificar que haya habido una pérdida de cosecha. Basta con que se produzca la detonación de un parámetro o un índice, para determinar si hubo pérdida o no.

Este nuevo esquema lo están puliendo Fasecolda, los ministerios de Hacienda y Agricultura, Finagro y el Banco Mundial. El objetivo es masificar los seguros del agro, llegando a la pequeña agricultura, que en Colombia representa más del 80% de la producción rural.

Otra buena noticia es que el Ministerio de Agricultura ya cuenta con los cerca de 60.000 millones de pesos que se requieren para subsidiar las pólizas, y cuyos recursos estaban en veremos debido al recorte presupuestal, que luego fue subsanado con la adición aprobada recientemente en el Congreso.

CIFRAS CONTUNDENTES

Pese a la baja penetración de los seguros agropecuarios, las cifras de crecimiento del sector son elocuentes. Según Fasecolda, del 2010 a 2016, las primas emitidas crecieron un 265%, al pasar de $15.323 millones a $55.987 millones en primas emitidas a diciembre de 2016. Por su parte, el Ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, indicó a Portafolio que el área asegurada ha venido aumentando a un ritmo del 37% anual, desde el 2010, cubriendo actividades como banano, caña, arroz, café, soya, bosques, y maíz.

“Yo llevo varios años asegurando mi cultivo de arroz. En 2015 la póliza de Mapfre me cubrió los daños ocasionados por la sequía. Igual sucedió en el 2016 cuando la cosecha fue afectada por inundación y volcamiento”, afirmó a Portafolio Alfonso Genes, un arrocero de la Costa Caribe.

El Gobierno tiene claro que el subsidio otorgado al valor de las pólizas es clave, pues si se registra una quiebra generalizada de cultivadores, el Estado tendría que salir a respaldarlos, y eso le puede salir más caro que el apoyo a través del aseguramiento. Los ejemplos están a la vista. En el 2016, solo Seguros Sura pagó siniestros por $12.944 millones, mientras que un año atrás había cancelado $34.553 millones por este mismo concepto.

LA PLATA DE LOS SUBSIDIOS

Las restricciones fiscales que enfrenta el Gobierno se han convertido en cuello de botella, pues en el primer semestre de este año el Ministerio de Agricultura no pudo contar con los subsidios para las pólizas, razón por la cual solo se asignaron $4.000 millones, cuando se esperan $50.000 millones.

Sin embargo, a mediados de julio pasado, el Ministerio de Agricultura asignó $48.681 millones para respaldar los seguros del agro, que se suman a los $10.000 millones disponibles en el Fondo Nacional de Riesgos y los $4.000 millones girados a comienzos de este año.

En conclusión, los seguros del sector avanzan a paso lento, pero cada día se abren nuevas posibilidades de masificar la protección del agro.

Édmer Tovar Martínez
Editor de Portafolio

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