Tiempo, más que plata, factor clave en la suerte del BD Bacatá

Demoras de más de un año en su construcción habría desatado la crisis que hoy enfrenta la empresa promotora del proyecto. Ayer la Supersociedades anunció que entra en reorganización por acreencias que suman $133.000 millones. 

BD Bacatá contará con apartamentos, hotel, oficinas y locales.

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Portafolio
abril 17 de 2018 - 11:15 p.m.
2018-04-17

Un retraso de poco más de un año en la construcción del BD Bacatá, el edificio más alto del país, habría sido uno de los motivos principales de la crisis que hoy enfrenta la empresa promotora y, así mismo, el tiempo que se demore para concluir algunos detalles que faltan para estar en operación en un 100%, podría ser un factor esencial de que la compañía y el proyecto salgan avantes.

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Ayer, la Superintendencia de Sociedades dio a conocer que la firma BD Promotores Colombia SAS fue admitida en proceso de reorganización, una de las modalidades que establece la Ley 1116 del 2006 o de Insolvencia, con el fin de salvaguardar los intereses de los inversionistas y acreedores. En este caso, las deudas suman 133.000 millones de pesos, de las cuales, de acuerdo con el Auto del lunes pasado, más del 57% tiene retrasos superiores a los 90 días.

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En esa cifra están incluidas obligaciones sin cancelarles a los trabajadores por $24.096 millones, $14.098 millones en mora por retención en la fuente, $135 millones por retención de ICA y $135 millones de seguridad social. El porcentaje de la deuda con los proveedores se acerca al 50% y con los bancos al 25%, según el presidente de BD Promotores, Veneraldo Lamelas.

Si bien fue la compañía la que tomó la iniciativa de pedir acogerse a la Ley de Insolvencia y la expresó mediante un memorial el jueves de la semana pasada, esta ya había sido requerida a dar explicaciones sobre su situación por parte de la Supersociedades, según consta en el expediente que la entidad de control societario lleva. Fuentes ligadas con la construcción indicaron que en el sector ya se venían escuchando ruidos.

El auto de la Supersociedades consigna como causas para pedir la reorganización el endeudamiento financiero para adecuación y amoblamiento del hotel Augusta y para el desarrollo de la operación, gastos de personal improductivo; aumento de la tasa de cambio, pues muchos insumos son importados y se calcularon con un dólar de $2.000, no de $3.000; la prolongación del tiempo de la obra generando sobrecostos, y la reducción de los ingresos y de las ventas del proyecto.

En enero, los cerca de 1.100 inversionistas recibieron correos electrónicos informando de los avances y dando garantías de que su dinero estaba respaldado con la obra. En estos dicen además: “Es conveniente aclarar ante los rumores existentes en el mercado, que no hay garantías entregadas a terceros sobre el hotel”.

De hecho, desde que comenzó el proyecto, hace poco más de seis años, se habían difundido resquemores, tanto por la magnitud del proyecto como por estar ubicado en el deprimido centro de la capital. También fue novedoso como experimento del crowdfunding, una modalidad que en vez de acudir a préstamos bancarios, busca que muchas personas inviertan con la promesa de obtener ganancias a futuro, con la operación de un proyecto.

El costo en la actualidad ronda los $450.000 millones de pesos, mientras que el valor, aún estando a media marcha, estaría por el medio billón de pesos, de acuerdo con Pablo Trujillo, presidente de Acción Fiduciaria, el patrimonio autónomo que administra los recursos de BD Bacatá.

Lamelas admite el difícil momento que enfrenta su firma, pero asegura que esto no pone en riesgo el proyecto, entre otras cosas porque los recursos asociados a este son manejados de manera independiente.

DIFERENCIA CLAVE

“Hay que diferenciar que una cosa es el proyecto, que no necesita un plan de choque ni nada más que continuar su camino hasta llegar al final. Otra cosa es la sociedad promotora que lo ideó, que necesita reorganización”, dijo al mencionar que en el país muchas empresas exitosas han pasado por este proceso.

Por su parte, Trujillo le admitió a este periódico que lo claro es que, ante la crisis de la promotora, el proyecto se tiene que defender solo para terminar lo que falta. Fundamentalmente se trata del hotel Augusta, un hotel de lujo que será operado por la cadena Eurostars.

En opinión de Trujillo, el problema sería que se deje deteriorar la cartera o que los inversionistas, que pagan por cuotas por el derecho fiduciario que adquirieron, dejen de hacerlo y en esa medida se afecte el flujo de caja para terminar el hotel, que ya está en cerca del 80% en obras y en 90% en inversión.

El directivo reveló que están tramitando un préstamo por 28.000 millones de pesos para cubrir los gastos que vengan “y no estar esperando la cartera del proyecto ni las futuras ventas, porque cuando algo así sucede nadie compra”.

En ese sentido, expertos en el tema opinan que será esencial que las obras concluyan y el establecimiento se ponga a funcionar para recuperar la confianza de los clientes. Así mismo, un pronto acuerdo con los acreedores daría una buena señal al mercado.

Para Trujillo, una prueba irrefutable de que, a pesar de las críticas que ha recibido el pensar en un hotel de lujo en el centro de la ciudad, donde hay otros de mejor precio por habitación que manejan bajas ocupaciones, es que una firma de la talla de Eurostars, la más importante del Viejo Continente, haya decidido hacerse cargo de él, pues no solo lo operará sino que invertirá importantes recursos en la dotación.

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