Camilo Herrera Mora
columnista

El rol del economista

El rol del economista es mostrar los hechos y plantear soluciones, no tomar posición y escoger de qué variables se habla.

Camilo Herrera Mora
POR:
Camilo Herrera Mora
julio 03 de 2017
2017-07-03 06:33 p.m.
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No soy optimista ni pesimista, soy analista. Me sorprende las columnas de algunos expertos hablando de una posible recesión, cuando los indicadores nunca han mostrado más allá de una desaceleración lenta, causada por la valuación más fuerte que hemos vivido, la caída más grande en los ingresos del Gobierno y uno de los fenómenos climáticos más intensos de la historia, ‘El Niño’.

Toda la evidencia muestra que estamos en el fin del proceso de desaceleración, aunque algunos prefieren decir que el país va mal, pese a que tenemos una de las pocas economías que no entró en recesión, después de una devaluación de casi el 70 por ciento, y una inflación resultante solo del 9 por ciento, luego de una sequía, sin precedentes, y un paro camionero que nos quitó un punto de crecimiento.

Si fuéramos racionales y actuáramos siempre igual, no solo la economía sería aburrida y predecible, sino que sería estática e inmutable, y no habría mucho espacio para la reducción de la pobreza, la movilidad social y la aparición de nuevas formas de crecimiento. Por eso, hay ciclos económicos, porque las cosas cambian y porque debemos cambiar las cosas.

No soy santista, uribista, pastranista, samperista, gavirista, soy economista, y como tal miro los hechos y sobre eso analizo. La inflación ha cedido, el Emisor ha bajado la tasa de referencia, las de usura, tarjeta de crédito, consumo e hipotecarias se han reducido. Es cierto que el empleo urbano no está creciendo bien, pero el rural viene aumentando como pocas veces lo ha hecho, dejando ver los réditos del proceso de paz y el fin del fenómeno de ‘El Niño’. Cada vez, en Colombia hay menos homicidios y atentados a la infraestructura, lo que reduce el impacto de la guerra en nuestra economía.

El primer semestre del 2016 fue menor que el segundo, y este año pasara lo contrario, no solo por los precios del mercado, sino por el efecto matemático que eso causa. Esos son hechos, no opiniones, y por ello es muy probable que tengamos una recuperación lenta en forma de ‘U’ en los próximos 18 meses.

No llegaremos rápido a una tasa de crecimiento del 4 por ciento, porque el entorno cambió y debemos ajustarnos a las nuevas reglas del mercado: petróleo más barato, márgenes más bajos en las empresas, compradores buscando precios bajos y los países vecinos comprando poco. No es un tema del proceso de paz, sino de la economía.

El problema es que decir que la economía no va mal, o que ya comienza a recuperarse, inmediatamente causa que a uno se le señale de gobiernista; y, desafortunadamente, para muchos, el rol de los economistas tiene algo de ‘lentejos’: porque debemos estar al servicio de cualquier gobierno, porque nuestro papel es ayudar al país, sin importar quién está en la Casa de Nariño. No obstante, esto tampoco significa que no debamos ‘criticar’ las cosas que se hacen mal, como la demora en mover la reforma tributaria o poner el IVA del 19 por ciento, en un momento de desaceleración del mercado.

Nuestra voz está en función del país, no de los partidos ni del gobierno de turno. El rol del economista, actualmente, es mostrar los hechos y plantear soluciones, no tomar posición y escoger de qué variables se habla.

Camilo Herrera Mora
Presidente de Raddar
camiloherrera@raddar.net

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