El poder del logro e innovar en lo simple

Esta debe ser una de las competencias más potentes que puede tener un emprendedor al momento de generar nuevas soluciones o productos.

Innovar.

La innovación está en nuestras manos, no es difícil.

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Portafolio
agosto 17 de 2018 - 04:17 p.m.
2018-08-17

El poder del logro genera entre los seres humanos una recompensa producto de entender la vida desde la razón y la lógica. Este se genera por medio de un arduo trabajo que es traducido en la constancia y la generación de resultados concretos que conlleva a realizar metas cumplidas.

Cuando hablamos de un pensamiento racional y lógico, hacemos referencia a un pensamiento que está enfocado a realizar soluciones, el cual está orientado al principio del Cambio Cualitativo, que lleva a ver las causas adversas de un fenómeno indeseado en una causa beneficiosa o neutral (causa – efecto), siendo una herramienta muy útil para nuestra vida profesional o personal, llevando a ver los problemas en soluciones y porque no, en oportunidades.

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El poder de innovar en lo simple, es una de las competencias más potentes que puede tener un emprendedor al momento de generar nuevas soluciones o productos
en el mercado, partiendo siempre del principio que la función sigue la forma. ¿Esto que quiere decir? Que el enfoque de innovación (pensar y actuar de manera diferente, útil y efectiva) extiende las posibilidades de satisfacer las necesidades existentes de los consumidores, aumentando la creación de nuevas ideas que pueden ser generadas por medio de recursos existentes, desafiando los supuestos existentes, descubriendo necesidades latentes e incluso creando otros productos y servicios de una misma necesidad.

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Ver las oportunidades para poder innovar y llegar a ejecutarlas de una manera fácil, puede ser el resultado de tener una visión más abierta, en donde nuestra sensibilidad nos lleva a reutilizar los elementos internos y externos que se encuentran en el sistema y que, algunas veces, nos olvidamos que existen y, de esta manera, poder disminuir costos y tiempos para descubrir un mundo de ideas novedosas que normalmente no hubieran surgido. Utilizando herramientas prácticas de innovación que nos llevan a pensar de una manera más fácil y sistemática, dejando a un lado las fijaciones mentales por lo real y con lo que contamos a la mano.

Estas herramientas prácticas de innovación son:

* Sustracción, que se da se sustraer un componente de un proceso o eliminar una función de un proceso.

* Unificación de tareas, que hace referencia a asignar una nueva tarea a un componente ya existente.

* Multiplicación, que hace referencia a crear copias de un componente con diferentes características que agregan valor (este se utiliza usualmente en productos);

* División, que es dividir un proceso y reorganizar pasos o componentes en espacio y tiempo;

* Dependencia de atributos, que hace referencia en crear, eliminar o modificar relaciones entre variables.

En conclusión, la innovación está en nuestras manos, no es difícil. El truco es pensar de una manera sistemática, que se puede traducir en un conjunto de pequeñas soluciones que nos ayudarán a disminuir el alto riesgo de emprender, que nos pueden llevar a hacer cosas cada vez mejor y a planificar de una manera más fácil y organizada. Lo importante es tener un punto de referencia o el punto para mejorar. Pero para poder llevar a cabo nuestros planes es importante tener el compromiso de cumplir las metas propuestas y que cada logro alcanzado, tanto a nivel personal como profesional, siempre tendrá una implicación con el entorno donde se beneficiarán los demás.

Johanna Salgado,
coordinadora Hub del Centro de Emprendimiento de la Universidad del Rosario.

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