Colombia se metió en la ruta del emprendimiento

Según el ministerio de las Tecnologías de la Información, cada día más colombianos están desarrollando sus negocios con ayuda de la tecnología.

Endeavor: ¿Cómo ser emprendedor de alto impacto?

Solo 1 % de los emprendedores que busca entrar en Endeavor lo logra. Ser parte de esta red es un sello de calidad y significa crecer a tasas altas.

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Hugo Cortés se sentó frente a exitosos hombres de negocio como el CEO de Colpatria, el vicepresidente de Google y el expresidente de Starbucks en Europa. Durante 50 minutos, ellos lo ‘midieron’ con preguntas que buscaban puntos débiles en su emprendimiento y solo le dieron diez minutos para que les contara de qué se trataba Eglobalt, su empresa. Sobrevivir a esa angustiante hora haría la diferencia entre ser parte o no de Endeavor.

Durante meses, Hugo tuvo que probar que estaba listo para aterrizar en la edición 61 del panel de selección de la organización en Marruecos, donde se midió con proyectos de 22 países y en donde enfrentó al exigente jurado.

Al final de la jornada, fue parte de ese 2 % de las más de 1.500 compañías que han querido hacer parte de este círculo de emprendimiento en el país, y del 1 % que logra entrar a la red global, el selecto club de los emprendedores en el mundo.

Endeavor es una organización global fundada en 1997, con presencia en 25 países, uno de ellos, Colombia. Su objetivo es identificar emprendimientos de alto impacto para que, por medio de sus ‘cabezas’ – personajes que ya han llevado a la meca del éxito a empresas como Google, Mercadolibre y Amazon -, les brinden las herramientas y los secretos que les permitan ser tan grandes como las compañías que hoy se están apropiando del mundo.

En el país, su junta directiva la conforman personajes de la talla de Alejandro Santo Domingo, el segundo colombiano más rico según Forbes y director ejecutivo de Quadrant Capital Advisors Inc.; Andrés Echavarría, presidente de la junta directiva de Corona, Eduardo Pacheco, CEO del grupo Colpatria, y Nicolás Loaiza, fundador de Bodytech, quienes, además, también son mentores.

La organización en Colombia cuenta con 2.000 millones de pesos para invertir en los emprendimientos que logran ingresar a la red. El dinero sale del bolsillo de la junta, de aliados y de emprendedores que ya son Endeavor.

Y, aunque tanto los emprendedores como la organización desearían que todas las ideas innovadoras pudieran pasar por la red para que, en cuestión de años, el planeta entero usara sus proyectos, el 1 por ciento lo consigue.

La dificultad que solo ha permitido a 1.159 afortunados ser los seleccionados dentro de un grupo de 45.000 emprendedores que lo han intentado, radica en lograr ser proyectos ‘de alto impacto’, es decir, que se puedan replicar en diferentes mercados, que tengan la capacidad de crecer rápido y que estén facturando entre 1 y 25 millones de dólares al año.

Pero más importante que una compañía que ya esté probando bocados de éxito, para Endeavor aceptar o no un proyecto depende de lo que detecte en sus líderes, pues creen firmemente que el crecimiento sostenido de un emprendimiento recae en los hombros del emprendedor: el club busca ‘cabezas’, dedicados en un 100 % a sus empresas, que sean los mejores en su especialidad, enfocados en responder a una necesidad específica y con capacidad de escucha ante la retroalimentación que recibirá durante y después del proceso para ser parte de la red. En resumen, quiere a los mejores.

¿Qué hizo Eglobal para haber logrado el sello Endeavor?

La compañía, que ya lleva siete años en el mercado, es el cerebro detrás de la automatización de los sistemas de pago en los parqueaderos de los centros comerciales de Bogotá. Sus máquinas están en el 75 % de estos establecimientos en la capital y ya están presentes en Cartagena, Medellín, Villavicencio, Bucaramanga, Ecuador y Puerto Rico. Gracias a este sistema, el centro comercial Santa Fé se ahorró 95 millones de pesos en los primeros meses de implementación.

No contentos con este nicho, han insertado tecnología inteligente en las máquinas para que provea de publicidad personalizada a los consumidores de los centros comerciales, y son responsables de un sistema de seguridad que les reporta a estos centros lo que pasa con cada uno de los carros que ingresan en sus instalaciones y han creado cajeros automáticos para pagar servicios, realizar citas médicas, hacer giros. Ya hay 500 de éstos en Bogotá y están llegando a los 100 en Paraguay.

Eglobal estaría cerrando este año con una facturación cercana a US$6.000.000 y unos 60 empleos generados.

Este fue el prontuario que llamó la atención de uno de los mentores de Endeavor Colombia: invitó a Hugo Cortés a postularse para ser parte de la red y éste, ignorando de qué se trataba, dijo que sí.

Hoy el colombiano puede disponer de un gerente de cuenta que le ayuda a diseñar un plan de servicios para acelerar el crecimiento de Eblogal, tiene acceso ilimitado a la red de mentores, a comités asesores y a consultores de primer nivel de empresas como Bain & Company. También podrá asistir a programas diseñados especialmente para los miembros del club en Harvard y Standford y contará con el acompañamiento permanente de la organización.

En sus dos primeros años como miembro Endeavor, Eglobal debería crecer cinco veces más rápido en empleos y dos veces más en ingresos.

De hecho, los 30 emprendimientos que hoy hacen parte de Endeavor Colombia han generado más de 12.400 empleos directos y están facturando más de 740.000 millones de pesos en ventas. De ellos, el 67 % invierten en investigación y desarrollo.

APOYO SEGÚN EL EMPRENDIMIENTO

Con 18 años en el negocio, Endeavor ha podido clasificar los tipos de emprendimiento que existen.

Define a los ‘diamantes’ como ‘startups’ jóvenes sin experiencia corporativa, que suelen desarrollarse en el campo de la tecnología y son autodidactas. Dignos representantes de este grupo en el país resultan ser Bunny Inc. y WeHostels.

A los ‘transformer’, los delimita como emprendimientos que ya tienen años de experiencia en el mercado o cuyos líderes, luego de un tiempo laborando, deciden emprender. Suelen ser importantes generadoras de empleo. Compañías ‘transformer’ en el mundo son McDonald’s y Walmart.

Los ‘estrella’ son carismáticos, con una marca fuerte que inspira lealtad. Suelen hacer parte de la industria creativa e inspirar orgullo nacional y regional. Un ejemplo en Colombia son Mario Hernández y Bodytech.

Por su parte, los emprendimientos ‘cohete’ son aquellos con un modelo de ingreso claro, preparados para un crecimiento exponencial, para cotizar en bolsa o realizar una venta estratégica. Sus líderes suelen ser estrategas, enfocados en la eficiencia y siempre buscando resolver un vacío en el mercado. La colombiana PayU cumple con este perfil. A nivel global, Microsoft y Dell clasifican en este grupo.

Adriana Suárez, directora ejecutiva de Endeavor Colombia, asegura que en el país suelen abundar los ‘diamantes’ y los ‘transformer’ y que, en cambio, escasean las ‘estrellas’.

Para Suárez, en Colombia la razón de emprender se resume en una palabra: necesidad. Si bien la directora ejecutiva de la red a nivel nacional destaca que el país ha avanzado de manera significativa en cultura emprendedora, y que los colombianos están más dispuestos al riesgo. También hay entidades como Innpulsa que han hecho una gran labor. Sin embargo, los ecosistemas emprendedores en Chile, México y Uruguay nos llevan años de ventaja.

“Hace falta madurez, inversionistas ángeles, capital semilla. Estamos costos en innovación y nuestros modelos de negocio siguen siendo los tradicionales. Hay muchos emprendimientos que son copia. El rezago es obvio”, añade Suárez.

¿Y LAS MUJERES?

Cuando se revisa en género de los emprendedores, salta a la luz una triste realidad: la gran mayoría son hombres. Este escenario es incluso más apabullante en el país.

Pero Suárez recuerda que existen emprendimientos que nacen por necesidad, como proyectos de vida y proyectos de alto impacto. En la primera clasificación, las mujeres son líderes. Sin embargo, reconoce que en las siguientes clasificaciones se va disminuyendo el porcentaje de mujeres que incursionan en estos proyectos. Al final del día, en los emprendimientos de alto impacto su presencia es casi nula.

Suárez cree tener la respuesta: estos proyectos exigen trabajar 24/7 (24 horas, siete días a la semana) por varios años, una realidad que se convierte en una opción de vida a la que ellas no se le quieren medir. “No es por machismo ni falta de oportunidades. La familia pesa y no suelen contar con el apoyo de sus familias, pues lo cierto es que si se quiere ser un emprendedor de alto impacto, lo primero para ese líder debe ser su proyecto”, enfatiza la directora ejecutiva de Endeavor Colombia.

Ana María Gutiérrez
anagut@portafolio.co
@GutierrezAnaMa