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‘Tenemos que construir confianza’: AngloGold Ashanti
Abril 2 de 2011 - 8:17 pm
Así mismo, ve un potencial inicial de producción de oro para su compañía, de 15 millones de onzas.
El australiano Mark Cutifani es desde el 2007 el presidente de AngloGold Ashanti, la empresa minera que tiene su sede en Johanesburgo y es la más grande de África y una de las 15 mayores del mundo.
Con intereses en Colombia desde comienzos del siglo, la compañía adelanta dos proyectos: Gramalote, en Antioquia, y La Colosa, en Tolima, que se encuentran en diferente etapa de desarrollo y generan diversos grados de controversia.
Sobre ese y otros temas el Ejecutivo, quien estuvo en Bogotá la semana pasada, habló en exclusiva con PORTAFOLIO.
¿Cómo van sus operaciones en Colombia?
En el caso de Gramalote, estamos en la etapa de prefactibilidad y vamos progresando bien. La Colosa ha sido más difícil porque obtener un permiso para continuar nos tomó un par de años, pero estamos haciendo perforaciones de nuevo y ya llevamos media docena. Los resultados que hemos tenido hasta ahora son muy alentadores.
¿Gramalote va mucho más adelantado?
Así es. Todo indica que es mucho más pequeño y además tenemos el apoyo de la comunidad local. El cálculo es que podría haber entre 2 y 3 millones de onzas de oro, aunque hay quienes piensan que el potencial podría llegar a 5 millones. Para desarrollar el yacimiento tendríamos que invertir entre 600 y 700 millones de dólares, aunque ese es un estimativo muy preliminar. La producción podría llegar a unas 300.000 onzas al año y empezaría a descender a la mitad a partir del cuarto año.
¿Cuál es el cronograma?
Tenemos los recursos de capital disponibles, sujetos a los resultados que tengamos en las exploraciones adicionales que estamos adelantando y la consecución de los permisos debidos. La construcción empezaría en el 2013 y la producción el año siguiente, aunque para llegar al máximo que mencioné tendremos que esperar hasta el 2015.
¿Qué pasa con La Colosa?
Lo que he aprendido es que en el caso de La Colosa todo está escrito con lápiz. Nuestro cálculo preliminar es el 2017, pero estamos todavía en una fase muy temprana, por muchas razones. No hemos terminado la exploración y aunque creemos que hay un potencial de 13 millones de onzas tenemos que perforar más. Esperamos, en todo caso, que ese potencial crezca a 25 millones de onzas.
¿Qué pasos siguen?
Perforar por otros dos años, para llegar a la etapa de prefactibilidad, hacer pruebas adicionales por dos años más para entrar a analizar la factibilidad del proyecto y dos años más de construcción con una inersión de más de 2.000 millones de dólares. Todo depende de los permisos que obtengamos, además, incluyendo las 600 hectáreas de terreno que necesitamos. La producción en forma comenzaría en el 2018.
¿Cómo ha sido su experiencia en Colombia?
Hemos notado que ha pasado mucho tiempo desde que en este país se desarrolló un proyecto de gran minería, por lo cual hay una curva de aprendizaje tanto en la comunidad como en los diferentes entes de gobierno. La gente se sorprende cuando menciono que el impacto que una operación de estas puede tener sobre el ambiente es mínimo.
Pero la minería tiene muy mala reputación…
Sin duda. Venimos además de un pasado difícil y en las operaciones que compramos en Ghana y Brasil hemos tenido que hacer grandes labores de limpieza. El problema es que cuando algo malo pasa, es terrible y nuestro esfuerzo en la industria es eliminar esos casos.
¿Por qué ha sido tan complejo el tema de La Colosa?
Tenemos que construir mucha más confianza. Hemos adelantado un proceso de hablar con la comunidad y con las partes interesadas, pero debemos hacer mucho más, entre otras para aclarar el tema del agua. Los procesos burocráticos también han sido difíciles y a veces frustrantes.
¿Siguen adelante?
Así es. Llegamos a Colombia en el 2003, cuando las cosas eran difíciles. Desde ese entonces hemos gastado 250 millones de dólares y a pesar de haber pasado ocho años todavía estamos negociando que nos den ciertos permisos. Este año vamos a invertir 110 millones de dólares más y seguimos adelante porque creemos que hay un gran potencial en Colombia.
Potencial ¿para quién?
No somos una obra de caridad. Creemos que podemos crear valor para nuestros accionistas, pero también para este país.
¿Cuál ha sido el gran obstáculo?
Creo que aún se está en la definición dentro del Gobierno sobre cómo manejar este tema, a pesar de que hay un compromiso general con la minería. Hemos sido pacientes, pero a veces es difícil el proceso. Dicho lo anterior, nuestra estrategia es de largo plazo.
¿Qué les responde a quienes dicen que la minería y la protección del medio ambiente son incompatibles?
Creo que lo que hay que hacer es mirar lo que hemos hecho en otras partes. Por ejemplo, en Brasil hemos demostrado que se puede hacer minería en zonas sensibles para el ambiente. También está el ejemplo de nuestra operación en Colorado, en Estados Unidos, a una altitud cercana a los 3.000 metros. Tenemos los estándares más altos del mundo y los aplicamos en todas partes. Así lo haríamos en Colombia.
¿Pero el impacto es inevitable?
Cualquier actividad lo tiene, así sea la agricultura o la ganadería. Pero creemos que el impacto se puede minimizar y de hecho hacemos rehabilitación de las zonas que explotamos. Vamos a demostrar que somos responsables.
¿Qué hay de las preocupaciones sobre el uso de mercurio?
Nosotros no usamos mercurio. Lamentablemente se ha utilizado en la minería artesanal en Colombia y si podemos ayudar a la limpieza de los ríos que ya han sido contaminados, lo haremos, como ha pasado en Ghana.
¿Es Colombia un país minero?
Es mucho más un país agrícola, con una base productiva muy diversificada. Tiene un buen nivel de debate sobre la minería y creo que eso es saludable. Pero todavía no tiene al sector en la sangre.
¿Qué elementos les gusta ver en las reglas de juego?
Claridad y certeza. No importan los requisitos exigentes. Creo que si son altos es mejor para todos y que la comunidad queda más tranquila, si ese es el caso.
¿Qué espera para su compañía?
En el 2008 éramos la empresa número 35 y ahora estamos cerca de ser la 12. Tenemos un equipo de exploración muy exitoso y hemos mejorado en nuestras operaciones y en la seguridad de las mismas. Vemos con confianza lo que viene.
¿Y para Colombia?
Un buen futuro. Este es un país que aún no está completamente explorado en lo que hace a la minería, y yo espero que el sector contribuya mucho a su desarrollo.
El mercado del oro es fuerte
¿Cómo ve el mercado del oro en el mundo?
Es un mercado muy fuerte, pero no es una burbuja. Una de las razones es que el costo de producir una onza de oro es alto y supera los 1.000 dólares. Por eso la rentabilidad de las compañías que estamos en este negocio no es tan alta. Nosotros calculamos que el precio estará entre 1.300 y 1.400 dólares la onza, aunque puntualmente puede subir si la demanda mundial lo hace, algo que es posible.
¿Cree en las proyecciones que hablan de mayores precios en los productos básicos?
Así es. Lo que está pasando en China o India, pero también en América del Sur y África, muestra que el consumo global va a crecer mucho y también el uso de los bienes primarios.
Las cifras
Cerca de 3 millones de onzas de oro podría haber en el yacimiento que AngloGold desarrolla en Gramalote, en Antioquia. Además, 13 millones de onzas de oro es el cálculo preliminar sobre las reservas que existen en La Colosa, en el Tolima.
RICARDO ÁVILA PINTO / Director de PORTAFOLIO
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1 comentarios
No son una obra de caridad, pero deben ser más equitativos (había colcado "generosos") en la repartición. De cada USD 100 de ingresos, el proyecto tan solo le genera USD 3 al país..................¿Seremos tan güevones de dejarnos expoliar de esa manera?