El Açaí: opción para deforestación en la Amazonia

Los agricultores amazónicos ahora venden el fruto selvático, en vez de talar los árboles.

La palmera milenaria ahora es una fuente de ingreso en la selva.

AFP

La palmera milenaria ahora es una fuente de ingreso en la selva.

Internacional
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octubre 19 de 2014 - 12:50 a.m.
2014-10-19

Con un ancho cuchillo entre los dientes, un joven se abraza al tronco, pega sus pies descalzos contra la corteza y escala a saltos hasta la cima de una palmera, 20 metros más arriba. El trepador corta el tallo de un manojo de bayas y después se desliza hasta el suelo, con su botín en la mano. Perdida al final de un camino de tierra, en el corazón del estado brasileño de Acre (norte de Brasil), la aldea de Senibu apuesta por la recolección del açaí para evitar la deforestación de la Amazonia. La palmera que produce este fruto morado, energético y antioxidante, crece de forma natural en esta selva milenaria. Grupos ecologistas, entre ellos la organización WWF-Brasil, destacan su valor para disuadir a los pequeños agricultores de optar por la deforestación. “Antes quemábamos los árboles para crear parcelas y sembrar maíz o judías”, explica el trabajador del campo Doraci Pereira de Lima, al tiempo que muestra troncos carbonizados en el medio de un campo de mandioca.

“Desde que el açaí se vende a buen precio, ya no talamos más. La selva ahora es una fuente de ingresos”, continúa.

Con 4,2 millones de kilómetros cuadrados de bosque amazónico, Brasil posee el 67 % de esta reserva de agua dulce y de biodiversidad, según el ministerio de Medio Ambiente. Sólo en el año 2003, desaparecieron 5.800 km2 de este territorio brasileño y el tráfico de madera y la agricultura son los culpables.

BUENAS GANANCIAS POR EL JUGO DEL ULTRA-ENERGÉTICO

“Para preservar la selva, hay que sensibilizar a los habitantes, pero también hay que proponerles alternativas a la ganadería o la mandioca”, explicó a AFP Andrea Alechandre, investigadora en ingeniería forestal en Río Blanco (capital del estado de Acre). El IDH (Índice de Desarrollo Humano) de Acre es uno de los más bajos de Brasil. Desde que el jugo helado de açaí, ultra-energético, se puso de moda en las ciudades de la Amazonia, así como en las playas de Río de Janeiro, los agricultores comienzan a obtener buenos precios: “Lo vendemos a 5 reales el litro (unos 2 dólares), y no a 2 reales como se vendía”, dijo Doraci Pereira de Lima.