América Latina se desacelerará en el 2011 según las previsiones de la firma calificadora Moody’s

El crecimiento promedio de la región sería de 4,5 por ciento, mientras que en el presente año ascend

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diciembre 20 de 2010 - 11:04 p.m.
2010-12-20

Sin embargo, el desempeño será más real, pues seguramente disminuirán las ayudas estatales.

 

El 2011 será bueno para la economía de América Latina, pero el crecimiento será inferior (4,5 por ciento) al promedio del presente año (6 por ciento).

Así lo pronostica la firma Moody’s, que indica que la expansión de América Latina se moderará a un ritmo más congruente con un crecimiento estable, luego de registrar tasas superiores a su capacidad productiva durante 2010.

 

La calificadora dice que esta moderación obedece al resultado de una economía que converge hacia su potencial, dada la desaceleración de la economía mundial. La región se verá afectada por la debilidad de la demanda externa y por la volatilidad financiera, pero no se saldrá de su cauce gracias a la solidez de los mercados internos y la firmeza de sus fundamentos económicos. Sin embargo, los gobiernos tendrán que enfrentar la fortaleza de sus monedas y posibles desequilibrios externos, en un contexto en que será necesario reforzar la disciplina y fortalecer el poder contracíclico de la política macroeconómica.

Moderación saludable

El informe advierte que es indudable que la región no escapará al impacto de la desaceleración global el año entrante, ya que ello disminuirá la demanda externa por exportaciones latinoamericanas y se moderará la inversión extranjera.

Los mercados financieros estarán influenciados por el creciente riesgo global, generado por la crisis de la deuda soberana europea. No obstante, sostienen los investigadores de Moody’s, el ajuste de los mercados será resultado de la aversión al riesgo de los inversionistas más que de problemas fundamentales en el sistema financiero de la región. “En estas circunstancias, el choque externo se reflejará mayormente en la volatilidad financiera”.

Agregan que el impacto para la economía real será menor gracias al cambio en las fuentes de crecimiento de la región, apoyadas más en la absorción interna, y en el regreso de la disciplina macroeconómica.

La clave está en las exportaciones

 El crecimiento de la región ciertamente dependerá menos de las exportaciones, especialmente en el caso de las economías del Sur, y los mercados de exportación están más diversificados.

Con excepción de Chile y México, las exportaciones representan cerca de 15 por ciento del PIB total de la región.

En el caso de los países suramericanos, Asia representa un mercado creciente para sus exportaciones, mientras que Estados Unidos y Europa han reducido su participación de mercado. Por ello, América Latina seguirá creciendo el año entrante, mientras Asia continúe su avance y la economía estadounidense sólo se modere y logre evitar una segunda recesión.

El crecimiento regional seguirá encabezado por las economías del Cono Sur, seguido por México y América Central, cuyas economías dependen más del ciclo económico de los Estados Unidos.

En este sentido, dado que los países de América del Sur están menos expuestos al impacto de la recaída europea, la moderación de su crecimiento será más el resultado de una desaceleración inducida por políticas, reportando tasas de crecimiento más congruentes con la capacidad misma de sus economías.

Todo indica que el estímulo de política anticíclica desaparecerá o se reducirá en Brasil, Chile, Perú y Uruguay; aún sigue vigente en Colombia, México, Argentina y Venezuela.

Colombia: 4,4 por ciento

La economía colombiana crecería 4,4 por ciento el próximo año, lo que indica que no habrá cambio respecto al estimado de Moody’s, de 4,5 por ciento para 2010. La mejoría en las condiciones externas, las tasas de interés en niveles mínimos récord y la elevada confianza empresarial contribu- yeron al resultado. El déficit fiscal estructu- ral del Gobierno se- guirá obstaculizando el crecimiento dentro de los próximos años. La inflación se acelerará de manera gradual a lo largo de 2011, pero seguirá dentro de la meta del banco central.

Prevén aumentó de capitales y monedas más revaluadas

 América Latina se ha convertido en una de las regiones más atractivas para la inversión extranjera.

La región se ha visto inundada por flujos de capital, no sólo especulativos en busca de altos rendimientos, sino también de inversión directa. Con la posible recaída de Europa y el debilitamiento de Estados Unidos la liquidez global seguirá durante 2011 buscando refugio en la región, lo que impondrá presiones revaluatorias adicionales y amenazará la competitividad cambiaria. Así, los gobiernos de América Latina seguirán enfrentando esta inconveniencia. La mejor manera de tratar con este problema cambiario es a través de una combinación de políticas dirigida a reducir el ritmo de revaluación de las monedas, evitando cambios repentinos y dramáticos en variables clave, más que tratar de detener o revertir el proceso.

De este modo, el ajuste resultante en la cuenta corriente sería lento y gradual gracias al mecanismo automático que representa el sistema de tipo de cambio flexible.

Las materias primas representarán un reto adicional en el sentido de que los altos precios seguirán generando recursos significativos para la región.

En este caso, los gobiernos deberían actuar con prudencia y disciplina, fortaleciendo el poder contracíclico de la política fiscal a través de ahorrar parte de los recursos adicionales para afrontar épocas de crisis.

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