Ana Botín, nacida y hecha para heredar el imperio Santander

La muerte de su padre, la semana pasada, puso a esta economista de Harvard a presidir la entidad bancaria que en 15 años pasó de la provincia española a ser la más grande de la eurozona.

Desde el primer día, la banquera tendrá que enfrentar la presión de defenderse contra cualquier crítica por nepotismo familiar.

EFE

Desde el primer día, la banquera tendrá que enfrentar la presión de defenderse contra cualquier crítica por nepotismo familiar.

Internacional
POR:
septiembre 14 de 2014 - 10:51 p.m.
2014-09-14

De cabellera oscura, ojos café, caminar refinado y vestir sobrio. Cuando entra a un salón es casi imposible que pase desapercibida.

Así es Ana Patricia Botín, a sus 54 años, quien se convirtió la semana pasada en una de las mujeres más poderosas del mundo al ser designada como la presidenta del Banco Santander de España, tras la sorpresiva muerte por un infarto de su padre, el banquero Emilio Botín. La prensa todavía reseñaba el funeral de su padre cuando ya había entrado al selecto ranking de las mujeres ejecutivas a nivel internacional.

La han apodado “la princesa del Santander”. Su historia de banquera quizas comenzó desde que nació, por el otoño de 1960, en la ciudad de Santander, en el norte de España, en el seno de una familia de banqueros. Aunque de su vida privada apenas se sabe que es madre de tres hijos, su hoja profesional habla por ella. Economista egresada de la universidad estadounidense de Harvard, Ana

Patricia empezó a trabajar en el banco de negocios norteamericano JPMorgan. Allí aprendió el oficio, de 1981 a 1988, “trabajando una cantidad increíble de horas”, como ella misma refería en una entrevista publicada por el diario económico británico Financial Times (FT).

u ingreso al Banco Santander se dio por el año 1988, de la mano de su padre, justo en momentos en que la entidad pasaba de banco regional a imperio internacional. Al año siguiente se convirtió en miembro del Comité de Dirección de la entidad.

En 1992, se le asignó la misión de dirigir la oficina de desarrollo en Latinoamérica y del banco de inversiones. En su diálogo con el FT, confesó que debió “demostrar lo que valía, como cualquier otra persona”.

Por razones que la prensa internacional no da muchas luces, en 1999 dejó la directiva del Banco Santander para hacer una breve incursión en las actividades de asesoría, entre otras, con la Coca-Cola.Tres años después, volvió a la dirección de una de las joyas del grupo presidido por su padre: el banco español Banesto.

Su trayectoria fue reconocida en el 2005 al ser nombrada como “empresaria” del año por Financial Times, mientras la revista Fortune la ubicó como la novena mujer más poderosa de la esfera económica mundial. Desde diciembre del 2010, era la representante del Santander en el Reino Unido, innovando el mundo bancario por ser la primera mujer en ese puesto.

Esta brillante mujer de habla pausada y perfecto inglés, fue sorprendida con la fatídica noticia de la muerte de su padre. Todavía en shock, recibió la ‘corona’ del imperio Santander.

‘SE CONOCE EL BANCO DE MEMORIA’, DICEN LOS QUE HAN VISTO SU TRAYECTORIA

El presidente del Santander en el Reino Unido, Terry Burns, saludó el nombramiento de Ana Botín como presidenta del Grupo Santander y subrayó que “transformó” la entidad británica en sus tres años y medio como consejera delegada. “Convirtió tres antiguas cajas de ahorros en uno de los bancos de más éxito. Gracias a su dinámico liderazgo, estamos ahora en una posición única y privilegiada para el futuro”, dijo el presidente.

“Se conoce el banco de memoria”, señalaron banqueros que la conocen, quienes señalan que Ana “es proclive a elegir buenos equipos de trabajo, lo que podría conllevar un cambio en el estilo de gestión después de casi tres décadas dominada por la personalidad de Emilio”.

LOS CUATRO VALORES QUE MUEVEN AL BANCO ESPAÑOL

Cuenta con unos 3,5 millones de accionistas y su capitalización bursátil es de 92 mil millones de euros.

Dinamismo, fortaleza, liderazgo e innovación son los cuatro valores corporativos con los cuales el Grupo Santander ha logrado colocarse en el tope del mundo financiero mundial.

Hoy, la entidad tiene los mayores ingresos de explotación con 41.035 millones de euros en 2013, por encima de competidores como el francés BNP Paribas y el alemán Deutsche Bank.

Reportes oficiales señalan que el Santander cuenta con unos 3,5 millones de accionistas y 92.000 millones de euros de capitalización bursátil. El grupo es el segundo mayor de la zona euro por su valor en Bolsa, detrás del británico HSBC y por delante del BNP Paribas.

En la clasificación mundial por activos se coloca en el puesto número 18. Sus activos se estimaban en el primer semestre en 1,2 mil millones de euros, cifra que supera el PIB de España y coloca al banco en la sexta posición del ranking europeo.

María Victoria Cristancho
Subeditora – Portafolio
Con información de agencias