Ahora, la amenaza también es doméstica

Atentados internos y externos se mantienen inminentes en Estados Unidos, lo cual muestra que la seguridad continúa siendo tema vital.

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Homenaje a las víctimas del 11S estará precedido por los entes gubernamentales de EE.UU este domingo.

EFE

Internacional
POR:
agencias
septiembre 11 de 2016 - 10:57 a.m.
2016-09-11

El cambio de amenaza ha generado que la estabilidad norteamericana sea haya mantenido fluctuante, debido a que el objetivo actual está enfocado hacia diferentes grupos, como el autodenominado Estado Islámico, que se ha apoderado de territorios en Siria e Irak, e inspirado ataques dentro de países de Europa y en Estados Unidos.

Sus atentados son de menor escala que los del 9/11, pero igualmente mortíferos y desmoralizantes. Por su parte, Al Qaeda aún existe sin su antiguo líder Osama bin Laden, pero con miembros y filiales, operando desde Filipinas hasta África occidental, lo que supone una amenaza más compleja, por cuenta de la llamada globalización del terrorismo.

"La realidad es que ha hecho metástasis" en la región de Irak y Siria, dijo Frank Cilluffo, director del Centro de Seguridad Cibernética y Nacional de la Universidad George Washington. "La amenaza persiste y en algunos casos es más compleja", sostiene. Una serie de ataques sorpresivos han puesto a los extremistas violentos locales en el foco de las agencias de inteligencia, así como lo hacen las amenazas extranjeras.

Entre ellos está el estadounidense de origen afgano, de 29 años, que mantenía simpatía con islamitas radicales y que protagonizó en junio un ataque contra un club gay en Orlando, Florida, dejando a 49 personas muertas. Además, también se recuerda que en diciembre pasado, un ciudadano estadounidense y su esposa, ambos con orígenes en Pakistán, mataron a 14 personas en una fiesta navideña en San Bernardino, California.

Y es que según datos del programa sobre extremismo de la Universidad George Washington, 102 personas están acusadas en Estados Unidos por delitos relacionados con el grupo Estado Islámico, muchos de ellos reclutados en línea (Además: Guerra contra el terrorismo, ¿ha servido?).

La inteligencia de Estados Unidos está siguiendo más de 1.000 casos de posibles extremistas. Además, los planes se desarrollan y se ejecutan más rápido, y en pequeñas células, lo que hace que descubrirlos sea más difícil para las agencias antiterroristas.

NUEVAS ESTRATEGIAS

Los funcionarios estadounidenses creen que el grupo Estado Islámico será derrotado tarde o temprano en la región de Irak y Siria, pero eso no terminará con la amenaza extremista. La desintegración del grupo islámico podría enviar a miles de sus partidarios de manera silenciosa a diferentes partes del mundo, quienes podrían esperar años para construir nuevas células y planes de ataques, advirtieron los agentes.

"La amenaza que creo que dominará los próximos cinco años para el FBI será el impacto de la derrota del califato" o del grupo EI, dijo James Comey, director de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI). Esto liberará a "miles de peligrosos asesinos" entre la población común, muchos de los cuales irán a esconderse en Europa, pronosticó (También: Víctimas del 11-S podrían demandar a Arabia Saudita).

Lo anterior, muestra que, si bien ya el 11S quedó en la memoria colectiva de todo el mundo, el gran desafío continúa y tiene que ver con la debilidad de la inteligencia europea y norteamericana para identificar y rastrear las amenazas.

Los funcionarios admiten que Estados Unidos ha tenido poco progreso en combatir la propaganda que han diseñado los simpatizantes del EI y de Al Qaeda, y que el verdadero progreso requiere de estrategias de largo plazo que involucren a las redes sociales, de modo que en el paso hacia lo digital, contiuemos un paso adelante, dijo Michael Leiter, de la compañía contratista de defensa e inteligencia Leidos.

Continúe leyendo el especial del 11S en: La politización del 11 de septiembre.