Argentina sigue en el ojo del huracán

Las monedas de los países emergentes sufren la desconfianza sembrada por el país suramericano.

Argentina sigue en el ojo del huracán

Reuters

Argentina sigue en el ojo del huracán

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enero 28 de 2014 - 02:51 a.m.
2014-01-28

Los ahorradores argentinos podrán comprar hasta 2.000 dólares mensuales si están al día con sus impuestos, dijo ayer el Gobierno al dar los primeros detalles sobre la flexibilización del estricto control de cambios en el país.

Además, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo que se dio marcha atrás al anuncio de reducir al 20 por ciento, desde el 35 por ciento, el impuesto que los gauchos deben pagar sobre los gastos que realizan con tarjetas de crédito en el extranjero. Mientras tanto, que las compras de dólares abonarán un impuesto del 20 por ciento salvo que las divisas queden depositadas en una cuenta bancaria por al menos 365 días, cuando estarán excentan del tributo.

La medida busca apuntalar las alicaídas reservas del Banco Central, dado que las cuentas en divisas tienen un encaje del 100 por ciento en la entidad. “El límite inferior para la adquisición de dólares es percibir en concepto de ingresos mensuales declarados el equivalente a dos salarios mínimos”, dijo Capitanich. La cifra equivale a 7.200 pesos mensuales (900 dólares).

Argentina atraviesa por una crisis cambiaria debido a la escasez de dólares por pobres exportaciones, una inflación galopante, la falta de inversiones extranjeras y la imposibilidad de financiarse en el mercado internacional de capitales tras la masiva cesación de pagos en el 2002.

LA INCERTIDUMBRE SIGUE

Pero la flexibilización del ‘cepo al dólar’ en Argentina, con un impacto muy limitado, no despeja la incertidumbre sobre la economía del país, marcada por una inflación próxima al 30 por ciento y una coyuntura política compleja, con un Gobierno que acusa un importante desgaste en su etapa final.

Apenas dos años después de estrenar las restricciones cambiarias, el Gobierno de Cristina Fernández ha tenido que suavizar el ‘cepo’ al dólar en medio del mayor desplome del peso argentino en una década.

“No abrieron el cepo, abrieron una ventana muy limitada para sacar un poco de presión. Es una medida para tratar de dar una señal, generar un cambio de expectativas, pero es muy limitado. Es necesario un programa consistente en temas fiscales y monetarios”, explicó el economista Dante Sica.

Además, la medida, en la práctica, sólo afecta al 20 por ciento de los cotizantes, ha producido una devaluación gradual de la moneda local en los mercados hasta llevarla a un nivel “aceptable”, como reconoció el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

PRECIOS SUBEN 30 %

Un cartel colocado en la vitrina de Quintex, una ferretería del vecindario de Wilde, en Buenos Aires, muestra el efecto de la mayor devaluación del peso desde el 2002. “Por respeto a nuestros clientes, este comercio permanecerá cerrado hasta que los proveedores fijen sus precios”, reza.

Otros comerciantes optaron por no esperar a ver los resultados de la depreciación de 15 por ciento de la semana pasada y subieron hasta un 30 por ciento los precios de electrodomésticos, productos electrónicos, vino y otros bienes que no regula el Gobierno, mientras que los supermercados parecen respetar los acuerdos de precios de alimentos que se alcanzaron este mes.

“La primera reacción ha sido la paralización de casi todos los mercados de bienes y servicios vinculados al cambio oficial”, dijo Domingo Cavallo, que como ministro de Economía fijó en 1991 la paridad de uno a uno del peso con el dólar.

“Nadie quiere vender mercadería a un precio si no sabe cuál va a ser la paridad mañana”.

Mientras tanto, los agricultores de Argentina han decidido almacenar sus granos antes que exponerse a los vaivenes de la moneda local. Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soja, y el tercer proveedor internacional del poroto de la oleaginosa y de maíz.

CAMBIOS EN LAS PREVISIONES

A menos de un mes de iniciado el 2014, los estra-

tegas cambiarios ya vieron frustradas sus principales recomendaciones como consecuencia de la caída de los mercados emergentes.

La compra del peso mexicano versus el yen ha caído alrededor de 1 por ciento desde que Bank of America la recomendara entre sus principales opciones en noviembre con un objetivo de retorno de 9,4 por ciento.

Danske Bank A/S abandonó este mes la compra de liras turcas contra coronas dinamarquesas con una pérdida de 2,9 por ciento.

De 31 grandes monedas de mercados emergentes, 13 ya han declinado por debajo de la mediana de los pronósticos de fin de año.

Las paridades cambiarias caen a récords en todo el mundo en vías de desarrollo, conforme una contracción de la manufactura china se suma a la preocupación de los inversores respecto del impacto de la reducción del estímulo monetario de la Fed.

PESO ARGENTINO SE DEVALUARÍA 50 % EN EL 2014: MOODY’S

La agencia calificadora de riesgo Moody’s dijo ayer que espera que el peso argentino se deprecie 50 por ciento más este año, para concluir el 2014 en torno a las 12 unidades por dólar, y que la inflación supere en el periodo 30 por ciento.

Moody’s indicó en un informe distribuido a sus clientes que la devaluación del peso, de 17 por ciento la semana pasada, la mayor caída de la moneda local en 12 años, tiene implicanciones negativas para bancos y empresas. La agencia recordó que permitir una devaluación es una típica medida adoptada por gobiernos para reducir la pérdida de reservas cuando sus monedas están bajo presión, pero, en el caso de Argentina, al no incluir “esfuerzos creíbles y sustentables para reducir el déficit fiscal” y moderar la inflación, es “improbable” que el país logre reducir esas presiones.

AGENCIAS

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