Arthur, de perro abandonado en
Ecuador a gran estrella en Suecia

El que fuera un animalito de la calle hoy disfruta durmiendo
frente a la chimenea y dando largos paseos con la familia Lindnord.

El equipo y el perro llegaron juntos a la meta, donde Mikael decidió que mantendría a Arthur.

El equipo y el perro llegaron juntos a la meta, donde Mikael decidió que mantendría a Arthur.

Archivo particular

Internacional
POR:
Cecilia Rodríguez
abril 26 de 2016 - 01:21 a.m.
2016-04-26

Era un chandoso pulguiento vagando en la selva ecuatoriana cuando se topó con un equipo sueco de atletas de deportes extremos que accedió a dejarlo estar con ellos a través de una ardua competencia en el Amazonas y hasta le dio un nombre. Después de que todo había terminado, la intención era decir “adiós, Arthur”.

Pero Arthur, que había compartido con ellos no solo la difícil carrera sino las albóndigas enlatadas suecas que traían, no tenía intención de quedarse atrás. Su persistencia canina valió la pena: uno de los atletas, Mikael Lindnord, y su familia lo adoptó y ahora vive en su casa en el norte de Suecia, donde es una celebridad mundial a punto de comenzar una gira internacional con Lindnord para promover el libro crónica de su viaje asombroso de la selva tropical a la nieve de Örnsköldsvik.

El libro está planeado para aparecer en inglés en mayo y la versión sueca saldrá a la luz en septiembre de este mismo año.

EL LIBRO


Titulado Arthur: El perro que cruzó la jungla para encontrar un hogar, el libro fue coescrito por Lindnord con el autor inglés Val Hudson y comienza con el encuentro del perro con el atleta, quien era el capitán del equipo sueco, participando en una agotadora competencia internacional conocida como Adventure Racing World Championship.

“Cuando Mikael Lindnord cayó rendido una noche, agotado y hambriento, notó por el rabillo del ojo un perro callejero sucio pero estoico que lo miraba. Impresionado por su porte, Mikael le tiró una albóndiga y ese fue el comienzo de una historia memorable”, escribe el editor del libro.

Cuando el equipo se levantó para seguir la competencia al día siguiente, el perro vino con ellos. La carrera es una de las pruebas de resistencia más duras del mundo y cubre 430 millas cruzando ríos, escalando rocas, luchando contra enfermedades y lesiones. El equipo y el perro llegaron juntos a la meta, donde Mikael decidió que mantendría a Arthur y lo llevaría de vuelta a su joven familia en Suecia.

Después de documentación exhaustiva en Ecuador, un permiso especial del Consejo Sueco de Agricultura y cuatro meses en cuarentena, Arthur finalmente recibió permiso en marzo de 2015 para irse a vivir con su familia adoptiva.

Para entonces, la historia había aparecido en las redes sociales, los medios de comunicación mundiales la habían publicado y Arthur se había vuelto una leyenda. Su lealtad y determinación para seguir a sus nuevos amigos a lo largo de la carrera extrema se ganó el corazón del país y lo convirtió en un héroe nacional.

La atención de la prensa era tanta que la familia debió contratar a un relacionista público para lidiar con todas las solicitudes de entrevistas y de fotos.

La familia decidió también empezar la Fundación de Arthur, una organización benéfica dedicada a mejorar la vida de los perros de la calle en Ecuador, donde hay miles abandonados.

ADAPTACIÓN INMEDIATA

Arthur, por su parte, no ha tenido al parecer ninguna dificultad para adaptarse a su fama ni para cambiar del húmedo y caliente clima de la selva suramericana a los bosques congelados de Escandinavia. Las muchas fotos publicadas en los diarios europeos lo muestran completamente “en casa” con su nueva familia y jugando feliz en la nieve.

El que fuera un perro de la calle hoy disfruta durmiendo frente a la chimenea y dando largos paseos con los Lindnord, quienes tienen dos hijos pequeños, una niña y un niño. Su vida en la selva de Ecuador quedó atrás.

“Arthur ama la nieve y nunca parece tener suficiente. La primera vez que la vio corrió en ella y empezó a dar botes. Y eso es lo que ha seguido haciendo desde entonces”, explico Lindnord.

“Su pelaje se ha vuelto mucho más grueso desde cuando llegó y ahora no le gusta el calor durante el verano. Cuando salimos a correr o a caminar con él siempre quiere ir a nadar en el lago frío como el hielo que tenemos cerca. Es como si hubiera vivido aquí en el norte toda su vida. Creo que Arthur estaba destinado a ser de aquí, de Suecia”.

Lindnord, quien es ya una celebridad por derecho propio por sus hazañas deportivas y su implicación en causas globales, estaba en las noticias suecas recientemente cuando anunció su retiro del deporte extremo. Pero la historia de Arthur está “lejos de terminar”, dijo.

Un portavoz de la casa editorial que está publicando el libro anotó que esperan una nueva ola de interés global de los fans de Arthur como consecuencia de la gira de promoción que están por comenzar.

“No podríamos haber imaginado toda esta atención, ni siquiera en nuestra más loca imaginación”, explicó Lindnord.

“Fui a Ecuador para tratar de ganar una medalla de deporte extremo, no para llevar un perro a casa. Sin embargo, hay algunas cosas en la vida que no se pueden controlar”.

Cecilia Rodríguez
Especial para Portafolio
Luxemburgo