El Banco de Inglaterra, un ‘gran hermano’

Se crearon tres organismos para más protección frente a riesgos sistémicos y evitar la actitud laxa que llevó a la crisis del 2008.

El Banco de Inglaterra, un ‘gran hermano’

EFE

El Banco de Inglaterra, un ‘gran hermano’

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abril 02 de 2013 - 04:32 a.m.
2013-04-02

El Banco de Inglaterra, criticado por no prever la crisis financiera y económica del 2008, incrementa sustancialmente sus competencias en una gran reforma de los organismos de regulación del sistema financiero del Reino Unido, que entraron en vigor ayer.

 

Con estos nuevos cambios, introducidos por el ministro de Economía, el conservador George Osborne, el banco central inglés albergará al Comité de política financiera (CPF), que supervisará el sistema financiero en su conjunto a fin de prevenir y evitar crisis.

Por debajo de este organismo estará la Autoridad de regulación prudencial (ARP) -también en el seno del banco-, que comprobará que los bancos y las aseguradoras tengan suficientes liquidez y capitales de reserva.

En tercer lugar, la Autoridad de conducta financiera (ACF) -ubicada fuera de la institución, pero también supervisada por el Comité- protegerá a los consumidores, promoverá la competencia y regulará los servicios financieros específicos, con capacidad para imponer sanciones a quienes incumplan.

El CPF, la ARP y la ACF sustituyen a la Autoridad de servicios financieros, que regulaba el sector desde 1997 junto con el Banco de Inglaterra y el ministerio del Tesoro, tríada a la que se atribuyen fallos que propiciaron la caída del sector bancario británico durante la crisis de hace cinco años.

La reforma introducida por el Gobierno de David Cameron desmantela el sistema de regulación relativamente permisivo, puesto en marcha en el año de 1997 por el entonces ministro de Economía, el laborista Gordon Brown, que dio independencia del Ejecutivo al Banco de Inglaterra.

Sin embargo, los críticos han señalado que la concentración de tanto poder y competencias reguladoras en el banco central, que también determina la política monetaria del Reino Unido, puede socavar su independencia.

Osborne considera que la nueva estructura ofrecerá más protección frente a riesgos sistémicos y evitará la actitud laxa que llevó a la concesión excesiva de hipotecas basura o incobrables antes del 2008.

La crisis crediticia, originada en Estados Unidos, llevó en Gran Bretaña a la nacionalización de Northern Rock y al rescate, entre otros, de Lloyds y Royal Bank of Scotland, aún bajo propiedad parcial del Estado.

EFE

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