Bancos españoles baten récord de morosidad de 50 años

Activos dudosos, principalmente préstamos inmobiliarios susceptibles de no ser devueltos, alcanzaron un 9,42% del total de los créditos en junio.

Mariano Rajoy, presidente del gobierno español

EFE

Mariano Rajoy, presidente del gobierno español

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agosto 17 de 2012 - 12:35 p.m.
2012-08-17

Tales créditos alcanzan un valor de 164.361 millones de euros (unos 203.300 millones de dólares), anunció el viernes el Banco de España.

Hasta ahora, el récord de esta estadística, iniciada en 1962, se había registrado en febrero de 1994, con 9,15 por ciento. Este nuevo máximo confirma el deterioro del sector financiero español, que inquieta a los mercados y a los socios europeos de España.

La morosidad ya había alcanzado el 8,96 por ciento de mayo, según datos revisados, y el 8,72 por ciento de abril.

Motor durante años del rápido crecimiento económico español, el sector de la construcción se detuvo bruscamente en 2008, a raíz de la crisis financiera internacional.

El estallido de la burbuja inmobiliaria española arrastró a gran parte de la economía en su caída y desestabilizó fuertemente al sector financiero.

Ante las dificultades de algunos bancos, muy expuestos al maltrecho sector inmobiliario, España debió pedir ayuda en junio a sus socios de la Eurozona, que le concedieron un préstamo para sanear sus bancos que podrá elevarse hasta los 100.000 millones de euros.

Un primer tramo de dicha ayuda, por valor de 30.000 millones de euros, debía estar disponible ya a finales de julio y, según los medios españoles, una parte de podría ser inyectada muy próximamente a petición de España. Se trataría de aliviar así a los bancos más frágiles, sobre todo a Bankia, cuya nacionalización en mayo precipitó la crisis bancaria española y la solicitud de ayuda al eurogrupo.

Bankia pidió una ayuda pública de 19.000 millones de euros, que sumada a 4.500 millones de euros ya inyectados, se convertirá en el mayor rescate de la historia del sector bancario español.

La asfixia de la banca española, que sufre para financiarse en unos mercados muy preocupados, paraliza también la economía real: el volumen de los créditos otorgados por los bancos no hizo más que caer desde 2009.

Esta falta de crédito contribuye al retroceso de una economía de nuevo en recesión, que a finales de junio registró un nuevo un porcentaje de desocupación récord, de 24,63 por ciento de la población activa y más del 53 por ciento entre los menores de 25 años.

Lastrado por estas condiciones y enzarzado en una draconiana política de austeridad para llevar su déficit público al 6,3 por ciento del PIB este año (frente al 8,9 por ciento de 2011), España no logra reactivar el crecimiento.

En el primer trimestre de este año la economía española volvió a entrar en una recesión que debería agravarse en el segundo, según cifras provisionales. El país terminará el año con una caída del 1,5 por ciento del PIB, según el gobierno. Las autoridades de Madrid prevén una vuelta al crecimiento a partir de 2014.

AFP

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