Brasil flexibilizará jornadas y salarios

El Gobierno de ese país permitirá a las firmas en crisis reducir la remuneración de los trabajadores para evitar despidos masivos.

Brasil flexibilizará jornadas y salarios

AFP

Brasil flexibilizará jornadas y salarios

Internacional
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julio 07 de 2015 - 04:07 a.m.
2015-07-07

El Gobierno brasileño anunció una legislación provisional que permitirá a las empresas en crisis reducir la jornada de trabajo de sus empleados, y proporcionalmente sus salarios, como herramienta para evitar despidos masivos.

El llamado Programa de Protección al Empleo (PPE), un decreto ejecutivo firmado por la presidenta Dilma Rousseff, busca ayudar a sectores que, como el automotor, en los últimos meses –ante la fuerte caída de la demanda– han despedido a miles de trabajadores.

Según la norma, las empresas que enfrenten dificultades financieras temporales pueden reducir la jornada de trabajo de sus empleados hasta en un 30 por ciento, con la consecuente contracción del salario en el mismo porcentaje.

El Estado, por intermedio del Fondo del Amparo al Trabajador, subsidiará al empleado afectado con el pago de hasta la mitad del valor de la pérdida salarial.

Pese a que entró en vigor por contar con la firma de la jefe de Estado, la medida aún tendrá que ser analizada y aprobada por el Congreso, que le puede introducir modificaciones y hasta vetarla.

Las organizaciones que se acojan tendrán que comprometerse a no despedir ningún empleado hasta al menos dos meses después de que la medida pierda vigor, es decir hasta febrero del 2017

La legislación especial regirá hasta el 31 de diciembre del 2016, para cuando el Gobierno considera que estará superada la actual coyuntura económica negativa y el país estará creciendo nuevamente, tras la contracción de hasta el 1,50 por ciento esperada para este año.

BRASIL, CON UNA ELEVADA INFLACIÓN 

Además de la contracción económica y de una posible recesión este año, Brasil sufre con la mayor inflación interanual en la última década, las mayores tasas de intereses en diez años, una fuerte reducción del consumo y las ventas, y un creciente desempleo.

El aumento del desempleo y de la inflación, junto con el encarecimiento del crédito, ha obligado a las familias a reducir el consumo y ha provocado una caída de la demanda en varios sectores.

EFE