Brasil usa análisis de datos para combatir la creciente delincuencia

Nuevas empresas en el vecino país ofrecen ‘software’ especialmente para ayudarles a los negocios a lidiar con los problemas de seguridad en el país.

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La compañía escanea datos de todas las fuentes para evaluar los riesgos.

Archivo/EFE

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Portafolio
marzo 23 de 2018 - 07:42 p.m.
2018-03-23

Hace dos años, cuando el empresario argentino Federico Vega lanzó una startup que ofrecía servicios similares a los de Uber para la industria brasileña de transporte de carga, el sector estaba siendo acechado por una ola de robos de carga.

El crimen se ha disparado a través de todo Brasil, pero se incrementó especialmente en Río de Janeiro, donde el año pasado las pandillas armadas se robaron un camión cada 50 minutos.

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Aunque las autoridades reaccionaron con fuerza ante la ola de crímenes, Vega recurrió a los ingenieros de software de su empresa, CargoX. Mediante el estudio de una gama de datos industriales y de seguridad, CargoX desarrolló un sistema que identifica riesgos y ayuda a los conductores a evitar zonas críticas de delincuencia; o si ocurre un robo, alerta a la empresa en tiempo real.

CargoX dice que las pandillas se roban 0,1 por ciento del valor de toda la carga transportada por camiones en Brasil. “Nosotros estamos 50 por ciento por debajo de esa cifra, pero todavía tenemos mucho trabajo por hacer”, dice Vega, quien está basado en São Paulo.

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CargoX pertenece a un creciente número de nuevas empresas brasileñas de tecnología dedicadas a encontrar soluciones digitales para abordar el problema de la delincuencia endémica en el país más grande de América Latina.

El crimen organizado está atacando a todos los sectores, desde el robo de autopistas hasta el saqueo ilegal de maderas duras tropicales en el Amazonas, y los delitos en línea como el fraude con tarjetas de crédito también abundan, dicen los analistas.

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El enfoque policial tradicional de la confrontación directa es costoso: 134 policías fueron asesinados en Río el año pasado. Por lo tanto, cada vez más compañías recurren al análisis de datos para buscar soluciones más inteligentes para aumentar su seguridad.

“Esta es una tendencia que será irreversible”, dice Geert Aalbers, experto en Brasil de Control Risks, una consultora de riesgos. “Una de las razones es que ofrece un mayor costo-beneficio. Puedes asignar recursos costosos, como guardias, donde más se necesitan”.

Habiendo comenzado desde cero hace dos años, CargoX hoy tiene más de 5.000 camioneros suscritos para recibir sus servicios. La compañía escanea datos de todas las fuentes para evaluar a los automovilistas y estudiar los crímenes cometidos en el pasado para ver qué rutas, tiempos, vecindarios y tipos de carga representan el riesgo más alto.

Ciertas estaciones de gasolina que podrían, por ejemplo, ser conocidas como centros de prostitución deben evitarse debido a sus asociaciones delictivas. Es mejor hacer entregas de día que de noche. Los conductores son rastreados por el GPS y deben permanecer dentro de las rutas seguras conocidas, o ‘geovallas’. Si conducen fuera de estos límites, el sistema de alerta es activado.

Vega apunta que la clave es aprender de los datos. “Todo el mundo dice que es bueno aprender de tus errores, pero es aún mejor aprender de los errores de otras personas”.

El uso de datos para anticipar el crimen es la base del enfoque de otro empresario conocedor de la tecnología, Pedro Moura Costa, fundador de BVRio Institute, una organización que busca soluciones de mercado para asuntos ambientales.

En la Amazonia brasileña, las bandas de delincuencia organizada a menudo usan permisos oficiales de tala para ‘lavar’ la madera que han saqueado ilegalmente del terreno fuera de su área de licencia. La deforestación ha aumentado cerca de 50 por ciento desde su nivel más bajo, en el 2012, impulsado por el comercio ilegal de madera.

La corrupción y falta de recursos han caracterizado la respuesta oficial frente a estos criminales fuertemente armados.
Pero al utilizar los datos para analizar los antecedentes de las compañías involucradas en envíos de madera para ver si hay infracciones e inconsistencias pasadas, el sistema de Costa puede ayudar a sus clientes a evitar los embarques de madera que puede haber sido extraída ilegalmente.

Por ejemplo, descubrió que hasta 84 por ciento de la madera brasileña adquirida por comerciantes británicos desde marzo del 2016 tenía un riesgo alto o muy alto de ilegalidad.

“Desafortunadamente, la mayoría de las personas que compran madera tropical, y no solamente de Brasil, se están involucrando en actividades ilegales”, advierte. A pesar de que el sistema aún no se ha comercializado, él afirma que los operadores lo habían usado para escanear 20.000 envíos de madera con un valor de US$1.000 millones.

La prevención es la base de la estrategia de Konduto, otra firma emergente de tecnología en São Paulo que ayuda a los comerciantes con los fraudes con tarjetas de crédito. Este tipo de delito les costó US$22.500 millones a los consumidores brasileños el año pasado, un nivel solo superado por China, según el informe de Norton Cyber Security Insights del 2017.

Tratar de capturar a los delincuentes suele ser una pérdida de tiempo. Pero Konduto usa la inteligencia artificial para analizar el comportamiento de los compradores en línea que ingresan a un sitio. Si presentan ciertas características sospechosas, como alguien muy joven que usa una tarjeta de crédito sin límite de gasto, o alguien utilizando varios nombres y chips de teléfonos móviles para comprar el mismo producto a través de diversos sitios, Konduto le aconseja a su cliente que rechace la transacción.

“Lo que hacemos es proporcionar una cámara de seguridad como la que tendrías en el mundo físico, pero lo estamos haciendo en línea”, dice Tom Canabarro, cofundador de Konduto.

Joe Leahy
Columnista de Financial Times

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