Pekín amplía beneficios para nuevos padres,
en busca de incentivar más nacimientos

China enfrenta la caída de la fuerza laboral y el envejecimiento de la población, y podría ser el primer país en envejecer antes de ser rico.

China

Cada vez hay menos jóvenes para soportar la fuerza laboral en China. El Gobierno incentiva y flexibiliza las leyes para que haya nuevos padres.

Reuters

Internacional
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marzo 25 de 2016 - 02:22 p.m.
2016-03-25

Las autoridades en la capital china, Pekín, extenderán las licencias laborales para nuevos padres y madres, reportaron medios estatales, en el más reciente incentivo para alentar a las familias a tener más niños.

La mayor economía global enfrenta una menguante fuerza laboral y el envejecimiento de la población, lo que implica que podría ser el primer país del mundo en envejecer antes de ser rico.

El año pasado, el Partido Comunista anunció que relajaría su controversial política del "hijo único", permitiendo a todas las parejas tener dos niños. Pero el gobierno teme que muchas personas opten por no ejercer ese derecho debido a los gastos de criar a dos hijos en un país cada vez más costoso.

Bajo la nueva legislación, los padres en Pekín tendrán derecho a 15 días de licencia por paternidad, reportó la estatal China News Agency. Los nuevos padres en China actualmente tienen derecho a entre tres y diez días de permiso, dependiendo de su lugar de residencia, según la prensa estatal.

Las madres en Pekín pueden extender su licencia a un máximo de siete meses si lo acuerdan con sus empleadores, reportó la agencia, 30 días más que el período actual. China News Agency reportó también que bajo las nuevas regulaciones para Pekín, las parejas que ya tengan un hijo de un matrimonio anterior pueden tener otro bebé.

Se espera que la población china alcance un máximo de 1.450 millones al 2050, cuando se espera que una de cada tres personas supere los 60 años, y con una menguante proporción en edad de trabajar que pueda mantenerlos.

La política del hijo único se introdujo a fines de la década de 1970 para evitar que el crecimiento de la población se salga de control. Pero ahora se la considera obsoleta y responsable de la disminución de la fuerza laboral, y sus críticos sostienen que la flexibilización de las medidas ha llegado demasiado tarde.