Esta es la ciudad ‘artificial’ que construyeron en China

El gigante inmobiliario Wanda dio un paso más en su estrategia turística al inaugurar en el sur del 'gigante' asiático un singular modelo de 'resort': una ciudad con hoteles de lujo, hospital y colegios en la que además ha abierto su primer parque temático.

Esta es la ciudad ‘artificial’ que construyeron en China

EFE

Esta es la ciudad ‘artificial’ que construyeron en China

Internacional
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septiembre 26 de 2015 - 04:18 p.m.
2015-09-26

El magnate Wang Jianlin, el chino más rico del mundo con inversiones en múltiples partes del globo, incluida España, trata cada vez más de diversificar su negocio y en esta ocasión ha elegido Xishuangbanna, una verde y montañosa comarca del sur del país que limita con Birmania y Laos, para comenzar con un proyecto turístico a gran escala.

Se trata de 5,3 kilómetros cuadrados de complejo vacacional y de viviendas en el que Wanda ha levantado tres hoteles de lujo -uno de seis estrellas y dos de cuatro- con 1.500 camas en total.

También hay miles de apartamentos -parte de ellos aún en construcción-, el primer hospital internacional de la zona, colegios, un centro comercial con salas de cine, un teatro y el primer parque de atracciones de la firma.

Con el enorme despliegue que caracteriza a los eventos de Wanda, responsables de la empresa abrían la ceremonia de apertura con una frase que lo resumía todo: "Bienvenidos a la ciudad Wanda".

Y es que el complejo, en el que el grupo ha invertido 16.000 millones de yuanes (2.500 millones de dólares, 2.240 millones de euros), tiene desde parque de bomberos hasta comisaría de policía o bares.

"El turismo es una industria en desarrollo clave para la transformación de Wanda", destacó Wang Jianlin en el discurso que ofreció a los asistentes de la inauguración, entre ellos, la prensa, a la que no quiso hacer ninguna declaración.

En cinco años, Wang, dueño del Edificio España en Madrid y del 20 por ciento del Atlético de Madrid, pretende que su compañía se convierta en la empresa de viajes más grande del mundo, según precisó en su intervención, en la que no desveló si se propone exportar este modelo de resort, como ha hecho con otros negocios.

De momento, el fin del complejo, dijo, es impulsar el turismo en esta parte del sur de China, una tarea que no va a resultar fácil, debido a la falta de transportes hasta este punto del país y a la notoriedad de otros enclaves turísticos en esta misma provincia, Yunnan, como la mítica localidad de Lijiang, muy próxima al Tíbet.

"Los vuelos son caros, no hay conexiones directas y de momento no tenemos tren... Puede que llegue en unos diez años", comentaba un hostelero de la zona con esperanzas de que el negocio marche aunque en el largo plazo.

En un momento de enfriamiento de la industria inmobiliaria en el país, surgen las dudas sobre la posibilidad de llenar un complejo de estas características, en especial, las viviendas construidas y las que aún quedan por ser levantadas.

Desde Wanda rechazaron pronunciarse sobre el fin de la construcción de estos apartamentos, si bien los servicios que las acompañan -colegios, hospital- indican que podrían no estar sólo destinadas al turismo.

En todo caso, los involucrados esperan que el espacio no acabe convirtiéndose en una de las llamadas "ciudades fantasma" que se encuentran por múltiples partes de China, enormes proyectos residenciales diseñados para gente que nunca acabó de llegar.

EFE