Colombia crecerá este año 3,7%, según el FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó en cuatro décimas su pronóstico de expansión, ya que en abril había augurado un alza de 4,1 por ciento. También disminuyó su pronóstico mundial.

Christine Lagarde

Agencias

Christine Lagarde

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octubre 08 de 2013 - 01:44 p.m.
2013-10-08

El FMI situó sus previsiones de crecimiento para Latinoamérica hasta 2014 en el entorno del 3 por ciento, levemente por debajo de lo previsto en julio.

La volatilidad externa y la falta de empuje de la demanda interna en general harán que en 2013 el continente latinoamericano crezca un 2,7 por ciento y repunte en 2014 hasta el 3,1 por ciento, en ambos casos tres décimas menos que lo previsto el pasado julio, según los datos del informe de "Perspectivas económicas globales" presentado por el FMI.

"El crecimiento se espera que se recupere en 2014 con una mayor fortaleza de la demanda externa, pero con el mantenimiento de los riesgos a la baja", indica el informe del Fondo, que renueva los datos de julio de las mayores economías mundiales y los de abril de otras más pequeñas.

El Fondo recuerda la importancia de mantener una ‘consolidación fiscal gradual’ en los países con espacio fiscal, así como de contener la inestabilidad en el sistema financiero por la volatilidad en flujos de capital y no rebajar el ritmo de reformas estructurales.

Los nuevos datos sorprenden por haber rebajado la mejora del Producto Interno Bruto (PIB) de México este año del 2,9 por ciento al 1,2 por ciento, en parte por un ‘menor gasto público, una caída en la actividad de construcción y débil demanda desde Estados Unidos’.

La segunda economía latinoamericana ha acusado la menor actividad en la primera mitad de este año, pero se espera que el crecimiento repunte progresivamente hasta cerrar 2014 en el 3 por ciento gracias a la mejora de la actividad manufacturera por la demanda estadounidense, mientras comienzan a dar frutos las reformas iniciadas por el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Brasil, la primera economía latinoamericana y que en el último año ha visto cómo el FMI rebajaba sus previsiones, crecerá hasta 2014 el 2,5 por ciento, con una mejora de la competitividad apoyada en la depreciación del real, pero con una inflación por encima del 6 por ciento este año que ‘reduce el ingreso real y lastra el consumo’.

Las economías latinoamericanas con alta dependencia de la exportación de materias primas seguirán mostrando una evolución sólida, como es el caso de Colombia, Perú, Chile o Bolivia, con la excepción de Venezuela, "donde los problemas de cortes energéticos y controles de cambio están limitando el crecimiento".

En el caso de Colombia, el FMI mermó su proyección en 0,4 puntos porcentuales, ya que su nuevo pronóstico para el 2013 es de 3,7 por ciento, mientras que en abril la cifra era de 3,7 por ciento.

Para el próximo año, el FMI pronosticó una expansión del PIB del 4,2 por ciento, menor en 0,3 puntos porcentuales a lo augurado en abril. En el 2018, el crecimiento de la economía será de 4,5 por ciento, asegura el organismo.

En cuanto a la inflación, el Fondo proyectó que será de 2,2 por ciento este año y de 3 por ciento para todo el 2014.

En el caso de Argentina, el FMI espera un mayor crecimiento por la mejora de las cosechas, pero limitado por el cambio de divisas y los controles administrativos, aunque la institución multilateral insiste en que los datos de PIB e inflación en que se basa son oficiales y siguen sin encajar en los estándares de calidad que espera.

La alta dependencia del comercio de materias primas de la mayoría de economías latinoamericanas sigue exponiendo a la región a una fuerte caída de esos precios y el FMI advierte de un escenario adverso con un menor crecimiento de socios comerciales como China o economías desarrolladas.

El Fondo recomienda a los países "políticas basadas en evaluaciones realistas" y recuerda el peligro de "mantener crecimientos insostenibles y demasiado altos a través de estímulo fiscal", algo que debilitaría las finanzas públicas y el déficit por cuenta corriente.

El informe recuerda que la situación económica a nivel mundial no deja mucho margen de maniobra, por lo que los países deben proceder a una consolidación fiscal gradual que proteja, a la vez, inversión pública crucial y gasto social.

El FMI recomienda mayor consolidación fiscal en el Caribe, que crecerá un 1,7 por ciento este año y un 2,9 por ciento en 2014, y donde la menor actividad turística y en construcción eleva los riesgos. Mientras, América Central, que avanzará un 3,9 por ciento hasta 2014, debe tomar medidas ante la caída de remesas.

Para el medio y largo plazo, el Fondo recomienda seguir consolidando la competitividad en toda Latinoamérica, aumentar la productividad e incrementar el ahorro sin que se reduzca la inversión. "Con la participación laboral alta y el desempleo bajo, los países necesitarán confiar en la acumulación de capital y ganancias en la productividad para mantener altos ritmos de crecimiento", recomienda el Fondo.

RECORTE MUNDIAL

El FMI también redujo el lunes en tres décimas, hasta el 2,9 por ciento, su previsión de crecimiento de la economía mundial para el 2013 y pidió "claridad" a la Reserva Federal (Fed) ante el punto de inflexión en la política monetaria de EE. UU.

"El crecimiento global todavía es débil y las dinámicas de fondo están cambiando", advirtió el FMI en su informe semestral Perspectivas Económicas Globales, en el que se revisa también a la baja el crecimiento para 2014, hasta el 3,6 por ciento, dos décimas menos de lo anticipado el pasado mes de julio.

El informe presta especial atención a la política monetaria estadounidense y destaca la convicción cada vez más generalizada en los mercados de que la Fed se aproxima a un punto de inflexión. "Eso ha llevado a un aumento inesperadamente elevado en los diferenciales a largo plazo en EE. UU. y muchas otras economías, a pesar de la reciente decisión de la Fed de mantener las compras de activos", señaló el FMI.

El organismo alertó de que ese cambio podría plantear riesgos para las economías emergentes, donde la actividad económica se está ralentizando y la calidad de los activos financieros empeorando.

Según el Fondo, las economías emergentes crecerán este año un 4,5 por ciento, medio punto menos de lo anticipado en julio. En 2014 el crecimiento será del 5,1 por ciento, cuatro décimas menos de lo previsto. De ahí que el organismo considere "esencial" una "implementación cuidadosa" y una "comunicación clara" por parte de la Fed.

Pese a que los mercados adelantan un próximo endurecimiento de las condiciones monetarias en EE. UU., el Fondo mantiene que la autoridad monetaria del país no subirá los tipos de interés de referencia hasta el año 2016.

Más allá de eso, el Fondo pronostica que el impulso al crecimiento global provendrá fundamentalmente de EE. UU., que se espera crezca un 1,6 por ciento en e2013 y un 2,6 por ciento en 2014, una y dos décimas menos, respectivamente, de lo pronosticado en julio.

Pese al renovado empuje de la locomotora económica estadounidense, el informe divulgado el lunes alerta de que las proyecciones solo se cumplirán si se autoriza el gasto público discrecional frenado ahora por el cierre parcial de la Administración federal y se aumenta el techo de la deuda en los plazos previstos.

También destaca la ralentización de la economía china, que pasará factura "a muchas otras economías", sobre todo a las exportadoras de materias primas en los países emergentes y en desarrollo. A ese contratiempo se suma la pervivencia de viejos problemas, como el fragmentado sistema financiero de la zona euro y la deuda "preocupantemente elevada" de todas las economías avanzadas.

EFE

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