Conclusiones de la cita Tsipras-Putin que incomodó a Europa

El primer ministro griego Alexis Tsipras visitó en Moscú a su homólogo ruso Vladimir Putin. Ambos presidentes hablaron sobre las sanciones por el conflicto en Ucrania y la deuda de Grecia con la EU y el FMI.

Encuentro entre el primer ministro griego Alexis Tsipras y su homólogo ruso Vladimir Putin.

EFE

Encuentro entre el primer ministro griego Alexis Tsipras y su homólogo ruso Vladimir Putin.

Internacional
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abril 08 de 2015 - 04:05 p.m.
2015-04-08

Grecia, en dificultades para negociar con sus acreedores la entrega de un nuevo préstamo, no ha pedido apoyo financiero a Rusia, indicó el miércoles el presidente ruso Vladimir Putin, al término de la reunión con el ministro griego Alexis Tsipras.

“Grecia no nos ha dirigido una demanda de ayuda financiera” declaró Putin.

El presidente ruso dijo en cambio que su país podría participar en privatizaciones en Grecia e invertir en proyectos de infraestructura.

Ello “nos permitiría no solamente otorgar créditos para tal o cual proyecto, sino también resolver problemas de crédito en un contexto más amplio” explicó.

“Si realizamos un proyecto importante que aporte ingresos a Grecia, eso significa que estos ingresos podrán ser utilizados para la devolución de créditos, de los que hemos hablado”, agregó.

Putin aludió a una participación de Grecia en el proyecto de gasoducto Turkish Stream entre Rusia y Turquía, que podría servir de base a entregas de gas ruso hacia el sur de Europa. Pero reconoció que ningún acuerdo en firme había sido aún cerrado.

Por su parte, el primer ministro griego Alexis Tsipras llamó a “poner fin al círculo vicioso de la sanciones” tomadas por la Unión Europea contra Rusia por su rol en la crisis ucraniana.

“Para resolver esta profunda crisis (en Ucrania) hay que poner fin al círculo vicioso de las sanciones” declaró Tsipras en conferencia de prensa común, retransmitida por la televisión rusa.

Según él, el respeto y la aplicación de los acuerdos de paz de Minsk son la “clave” para resolver este conflicto en el este de Ucrania, que ha dejado 6.000 muertos en un años.

Tsipras también reconoció que la economía griega "sufrió enormemente" por el embargo alimentario decretado por Rusia el pasado verano boreal en el marco de su política de réplica a las sanciones de la Unión Europea.

“El objetivo de esta visita es crear un nuevo inicio en nuestras relaciones, en la búsqueda de la paz y la seguridad” en Europa, declaró Tsipras como preámbulo a esta visita, si bien es visto por algunos analistas como el caballo de Troya de Rusia en Europa, debido a su posición conciliadora hacia Moscú.

Tsipras depositó este miércoles un ramo de flores en el monumento al soldado desconocido, cerca del Kremlin, antes de ser recibido por el presidente ruso.

Putin insistió en la necesidad de retomar las relaciones económicas entre ambos países, cuyos intercambios se han reducido prácticamente a la mitad en 2014.

“Debemos analizar lo que podemos hacer juntos para restablecer” esos intercambios, explicó el presidente ruso.

Mientras continúan las discusiones entre Grecia y sus acreedores (Unión Europea y Fondo Monetario Internacional) en vista al desbloqueo de un tramo de ayuda financiera vital, esta visita ha suscitado no pocos recelos entre sus socios europeos.

Atenas quiso enviar el martes un mensaje tranquilizador a la UE y su ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, afirmó que la crisis financiera griega debe “resolverse en el marco de la familia europea”, una forma de decir que Grecia no iba a buscar ayuda financiera ante otros que no fueran sus socios europeos.

Según el ministro ruso de Finanzas, Grecia no ha hecho ninguna demanda oficial de préstamos, si bien el ministro de Economía, Alexei Uliukaiev, mencionó la posibilidad de suavizar el embargo sobre los productos alimentarios griegos, decidido el pasado verano (boreal) en el marco de las sanciones rusas contra la UE por la crisis ucraniana.

El jueves, Tsipras discutirá una serie de proposiciones en este sentido con su homólogo ruso, Dimitri Medvedev. La UE dejó clara su irritación recordando que las cuestiones comerciales son competencia exclusiva de Bruselas y pidió a los Estados miembros que hablen con una sola voz.

Agencias