Consultorio/ La FED en su laberinto

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EFE

Consultorio/ La FED en su laberinto

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septiembre 11 de 2013 - 10:48 p.m.
2013-09-11

La semana pasada se publicó el reporte de empleo de agosto en EE. UU., el último de los reportes económicos de alto impacto antes de que la Reserva Federal (el banco central de ese país) se reúna a mediados de este mes para decidir si comienza a desmontar su programa de estímulo monetario a través de la compra de activos. Esos datos fueron débiles y se suman al bajo dinamismo del consumo privado y de la inflación, cifras conocidas una semana antes. En consecuencia, ratificamos nuestra expectativa de que la reducción en el ritmo de compra de activos comenzará en diciembre y no en septiembre.

Los datos de empleo de agosto fueron débiles. Se crearon 169 mil empleos, cuando las encuestas hablaban de 180 mil. En el sector privado se crearon 152 mil empleos, el segundo dato más bajo del último año. Adicionalmente, las cifras de los dos meses previos fueron revisadas a la baja: junio pasó de 188 mil a 172 mil nuevos empleos, mientras que julio pasó de 162 mil a tan solo 104 mil.

El promedio móvil de 3 meses se desaceleró a 148 mil, el más bajo en 12 meses y significativamente menor al máximo reciente de 233 mil en febrero. Lo mismo ocurrió con la generación de empleo privado, sugiriendo que la desaceleración no se limita al sector público, afectado por los recortes fiscales de comienzos de año.

La tasa de desempleo bajó de 7,4 % a 7,3 %. Sin embargo, esta reducción se explicó totalmente por una disminución en la tasa de participación laboral (fuerza laboral como proporción de la población en edad de trabajar), que pasó de 63,4 % a 63,2%. Es decir, la tasa de desempleo bajó por aquellos individuos que se retiraron de la fuerza laboral (por ejemplo, gente que no consiguió trabajo y dejó de buscarlo, con lo cual dejó de ser clasificada como desempleada), y no por desempleados que encontraron trabajo, según lo evidencia la reducción de 115 mil en el total de empleados en agosto. La tasa de empleo está estancada en el mismo bajo nivel promedio de los últimos 24 meses (incluso bajó de 58,5% a 58,6%), lo que sugiere que la dinámica de generación de empleo carece de impulso.

La caída en la tasa de participación laboral va más allá de agosto; su nivel actual es muy inferior al 66% registrado al inicio de la recesión del 2008-2009 y es el menor en 35 años. Para entender el impacto de esta situación, consideremos la siguiente comparación. La última vez que la tasa de desempleo se ubicó en el nivel actual fue en diciembre del 2008, a la vez que la tasa de participación laboral se ubicaba en 65,8 %. Si la tasa de participación de hoy fuera la misma (es decir, si las personas que perdieron su empleo estuvieran buscando trabajo actualmente, en lugar de desistir de esa búsqueda), entonces la tasa de desempleo sería 10,9%, muy superior al 7,3 % actual. Es por esto que la tasa de desempleo está sobreestimando la salud del mercado laboral.

Por su lado, las cifras de consumo privado y de inflación que se reportaron una semana antes, tampoco fueron favorables. El consumo privado (principal motor de la economía de EE. UU., representando el 70 % del PIB) creció solamente 1,7 % anual en julio (en términos reales), la cifra más baja desde agosto del 2010 y desacelerándose desde hace varios meses. Esto coincide con una tasa de ahorro que se sitúa en uno de sus niveles más bajos en 5 años. El ahorro es una especie de ‘colchón’ de dinero en efectivo, el cual evita ajustes considerables en el consumo de los hogares cuando sus ingresos se golpean. Pero si el consumo crece poco y se desacelera, a la vez que el ahorro es bajo, como ocurre actualmente, entonces el espacio para dinamizarlo es muy limitado.

El comportamiento de la inflación tampoco es alentador. La Reserva Federal reconoció en julio que una inflación persistentemente baja podría ser un problema para la recuperación económica. Desde ese momento, casi todas las medidas de inflación se han debilitado: precios al productor, precios de importaciones, costo laboral unitario, e ingreso laboral promedio por hora. La principal medida de inflación, la variación del índice de precios del gasto en consumo personal excluyendo alimentos y energía, ha caído continuamente desde rl 2012 y completa 4 meses consecutivos estancada en 1,2 % anual. Este es el menor nivel desde abril del 2011 y sustancialmente inferior a la meta de 2 %.

A lo anterior se suman los riesgos de discusiones políticas con implicaciones fiscales en los próximos dos meses: Siria, el techo de endeudamiento, y el presupuesto del 2014. Probablemente todos se resuelvan sin impactar la economía significativamente, pero la Reserva Federal aún no tendrá esa certeza en su reunión del 17 y 18 de septiembre.

En conclusión, la Reserva Federal llegará a su reunión de septiembre con cifras que muestran un debilitamiento del consumo privado y de la inflación, y una desaceleración en el ritmo de generación de empleo; sin claridad sobre la resolución de ciertos riesgos fiscales; y con otros datos mixtos que no aportan señales claras de avances en la recuperación económica. La entidad mencionó que el desmonte del programa de compra de activos está sujeto a mejoras en las condiciones económicas y en las perspectivas de recuperación, pero los datos no apuntan a esa dirección. Por eso ratificamos nuestra expectativa de que la reducción en el ritmo de compra de activos comenzará en diciembre y no este mes.

Andrés Pardo Amézquita, gerente de Investigaciones Económicas de Corficolombiana.

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