'Fueron conversaciones francas y fructíferas': Obama

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que su histórico encuentro con el presidente cubano, Raúl Castro, podría ser un "punto de inflexión", mientras los ahora dos ex enemigos de la Guerra Fría buscan restablecer las relaciones diplomáticas.

El presidente Barack Obama describió su conversación histórica con su par cubano Raúl Castro como

EFE

El presidente Barack Obama describió su conversación histórica con su par cubano Raúl Castro como "franca y fructífera".

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abril 11 de 2015 - 06:20 p.m.
2015-04-11

En un discurso que duró 42 minutos exactos, Castro abundó en su relato sobre las "guerras, conquistas e intervenciones" de EE.UU., al que se refirió como "fuerza hegemónica que despojó de territorios a toda nuestra América y se extendió hasta el río Bravo".

En ese mismo marco, recordó que a fines del siglo XIX el Congreso de Estados Unidos autorizó "intervenir militarmente en Cuba" y que ello dio paso "a la instalación de una base en Guantánamo, que hasta hoy ocupa nuestro territorio".

En esa línea histórica, llegó al Siglo XX, cuando afirmó que "predominó hacia América Latina la política de las cañoneras" y hubo "sucesivas intervenciones para derrocar regímenes democráticos" en América Latina, donde "fueron instaladas dictaduras en veinte países y doce de ellas en forma simultánea".

Siempre en clara referencia a Estados Unidos, aseguró que "sólo en Suramérica fueron asesinados cientos de miles de personas" y citó como caso más "brutal" el golpe de Estado de 1973 contra el presidente chileno Salvador Allende, cuyo ejemplo es "imperecedero", dijo. Cuando concluía el repaso histórico, Castro decidió ofrecerle "disculpas" a Obama.

"La pasión me sale por los poros cuando de la revolución se trata, pero le pido disculpas al presidente Obama porque él no tiene nada que ver con todo esto", declaró para recibir otra ovación.

"Todos (los presidentes de EEUU anteriores) tienen deudas con nosotros, pero no el presidente Obama", que "es un hombre honesto" y con una "forma de ser que obedece a su origen humilde", dijo.

‘OBAMA NO TIENE LA CULPA’

Castro también valoró como "un paso muy positivo" la decisión de Obama de quitar a Cuba de la lista de países que, según Estados Unidos, son patrocinadores del terrorismo y comentó con ironía esa acusación que la Casa Blanca mantiene desde hace décadas.

"Dicen que somos terroristas. Y sí hemos hecho algunos actos de solidaridad con muchos pueblos que pueden considerarse terroristas" en el "imperialismo", declaró, para aclarar que se refería a misiones humanitarias en diferentes países en vías de desarrollo.

Tras valorar el "esfuerzo" que lleva adelante con Obama para establecer relaciones "normales", Castro instó a los países de América Latina a que apoyen al presidente de Estados Unidos en "su intención de liquidar el bloqueo" a la isla.

"El presidente Obama nació bajo la política del bloqueo a Cuba, tampoco tiene culpa de eso", pero "ese y otros elementos deberán resolverse en el proceso de normalización de relaciones", indicó.

‘VENEZUELA SUFRE UNA AGRESIÓN’

Castro también le dejó a Obama una firme exigencia en relación a Venezuela, un país del que sostuvo que "no es ni puede ser una amenaza contra la seguridad de Estados Unidos".

Consideró "positivo que el presidente Obama lo haya reconocido", pero exigió que "sean derogadas" las sanciones aplicadas a Venezuela y manifestó "todo el apoyo de Cuba al Gobierno legítimo y a la unión cívico militar que encabeza el presidente Nicolás Maduro".

Al hablar de Venezuela, Castro llegó a encresparse al afirmar que los cubanos con quienes "mejor conocen" el proceso de "agresión" que "sufre" el Gobierno bolivariano.

"Lo sabemos porque (los venezolanos) están pasando por el mismo camino por el que pasamos nosotros y están pasando por las mismas agresiones por las que pasamos nosotros", declaró al tiempo que daba un fuerte golpe en la mesa.

Castro también aludió indirectamente a Estados Unidos en relación a otros asuntos, como cuando declaró el apoyo cubano a la soberanía argentina sobre las islas Malvinas y a la "defensa de la soberanía financiera de ese país" frente a los llamados "fondos buitre".

Asimismo, manifestó el respaldo de Cuba y de "todos los pueblos latinoamericanos al empeño del pueblo latinoamericano de Puerto Rico por alcanzar la independencia".

En otra alusión directa a Estados Unidos, Castro también afirmó que "no se puede aceptar que menos de una docena de imperios, sobre todo norteamericanos, determinen lo que se ve o se lee en el planeta" y consideró "inaceptable que se empleen herramientas informáticas para agredir o espiar a otros Estados".

Cuando concluía su intervención, Castro le tendió una mano a Obama, a quien le dijo directamente que "quienes estamos aquí tenemos la oportunidad de aprender a respetar las tolerancias y a convivir en paz, como buenos vecinos".

MADURO INTERVINO

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo hoy que su homólogo de EEUU, Barack Obama, "ha cometido una agresión" con su decreto sobre la "amenaza" que supone Venezuela, pero le concedió que "no es" como su antecesor en la Casa Blanca, George W. Bush. Ante la plenaria de la VII Cumbre de las Américas, Maduro dijo también que "no es suficiente" que Obama haya dicho que no considera una amenaza a Venezuela y le instó a derogar su decreto "amenazante", que calificó de "irracional y desproporcionado".

HISTÓRICA REUNIÓN

La histórica reunión que mantuvieron hoy en Panamá los presidentes de EE.UU., Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, la primera entre los mandatarios de los dos países en más de medio siglo, duró aproximadamente una hora, según indicó bajo anonimato un alto funcionario estadounidense.

La esperada reunión, la primera entre dos presidentes de ambos países en más de medio siglo, se realizó en una pequeña sala dentro del Centro de Convenciones Atlapa de Panamá, donde se está celebrando la VII Cumbre de las Américas con la presencia de los 35 países del continente y de Cuba por primera vez.

Obama y Castro estaban sentados uno al lado del otro, en un formato similar al que se usa cuando el mandatario estadounidense recibe a un presidente extranjero en el Despacho Oval.

Es una reunión "histórica", admitió el propio Obama, quien reconoció también que la historia entre los dos países es "complicada".

"Ahora estamos en condiciones de avanzar en el camino hacia el futuro", subrayó el presidente estadounidense. Obama reconoció también a Castro que "era el momento" de que su país intentara "algo nuevo" en la relación con Cuba porque, a su juicio, la política anterior no funcionó.

Por su parte, Castro dijo que está "dispuesto a hablar de todo" en el proceso hacia la normalización bilateral.

"Puede ser que nos convenzan de unas cosas y de otras no, no hay que hacerse ilusiones", sostuvo Castro también.

Al afirmar que los dos países tienen que dialogar "con mucho respeto", el mandatario cubano reconoció que existen "muchas diferencias" entre uno y otro Gobierno.

La reunión de hoy entre Obama y Castro estuvo precedida de una conversación telefónica el pasado miércoles y estuvo centrada en revisar el proceso para la restitución de las relaciones diplomáticas bilaterales, que debe llevar a la reapertura de embajadas en Washington y La Habana.

Esa apertura, para la que aún no hay fecha, también fue tratada en la reunión de tres horas que celebraron el jueves en Panamá el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, y el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, que hasta hoy había sido el contacto de más alto nivel diplomático entre Estados Unidos y Cuba desde 1958.

'FUE UNA REUNIÓN FRUCTÍFERA': OBAMA

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, describió su conversación histórica con su par cubano Raúl Castro el sábado en Panamá como "franca y fructífera".

"Fue una conversación franca y fructífera con Raúl Castro", dijo Obama.

Añadió que él fue "muy directo" en expresar las persistentes diferencias entre ambos en lo que respecta a los derechos humanos.

"Logramos hablar honestamente sobre nuestras diferencias y nuestras preocupaciones, de manera que pienso que tenemos la posibilidad de avanzar en la relación entre nuestros dos países en una dirección diferente y mejor", afirmó el presidente.

"Tenemos visiones muy diferentes de cómo debe organizarse una sociedad y fui muy directo con él sobre que continuaré hablando de temas como democracia, derechos humanos, libertad de reunión y libertad de prensa".

Agencias